De Oriente a Alemania
El manuscrito llegó de Oriente a Alemania de la mano de Andreas Erasmus Seidel, que murió en 1718. Tras su fallecimiento, Mathurin Veyssière de La Croze, bibliotecario real en Berlín, adquirió el códice entre los bienes del difunto y lo regaló a Johann Christoph Wolf.,
Wolf y la edición de extractos
Wolf, hebraísta y polígrafo de Hamburgo, estudió el códice y publicó extractos de su texto en el tercer volumen de sus Anecdota Graeca (Hamburgo, 1723). Con esa publicación el manuscrito entró en el debate crítico de su época.
La mutilación de 1721 y Richard Bentley
En 1721 el códice sufrió una mutilación grave. Wolf, su propietario, separó fragmentos de sus folios para enviarlos a Richard Bentley, el gran filólogo inglés, entonces maestro del Trinity College de Cambridge., Bentley había anunciado hacia 1720 el plan de una edición crítica del Nuevo Testamento griego que debía apoyarse en los manuscritos más antiguos y compararlos con la versión latina de san Jerónimo. Para ese proyecto reunió colaciones y testimonios de numerosos códices.
Un fragmento del Codex Seidelianus I quedó en Cambridge, en el Trinity College (B. XVII. 20), junto con otro recorte procedente del códice hermano que hoy está en Hamburgo. El resto del manuscrito siguió un camino distinto.
La colección Harley y el Museo Británico
La mayor parte del códice la adquirió Edward Harley, segundo conde de Oxford, gran coleccionista de manuscritos. La colección harleiana pasó después al Museo Británico y de allí a la actual British Library, donde el códice lleva la signatura Harley 5684.