El códice está escrito sobre pergamino con tinta oscura en unciales regulares y redondeadas, propias del período bizantino tardío. Sus características principales incluyen:
- Una columna por página.
- Entre 20 y 25 líneas por columna.
- Cánones de Eusebio, κεφάλαια, τίτλοι, y anotaciones marginales.
- Señales litúrgicas, indicando su uso en la lectura comunitaria.
El cuidado con que se elaboró el manuscrito refleja la actitud reverente de la Iglesia hacia la Sagrada Escritura:
«La Escritura, inspirada por Dios, debe ser leída con la comunidad y proclamada con fe»1.

