El códice está escrito sobre pergamino, con tinta oscura y en una uncial redondeada, típica de la escritura bizantina tardía. Su formato presenta:
- Una columna por página.
- Aproximadamente 20–23 líneas por columna.
- Caligrafía clara, bien espaciada y de fácil lectura.
- Indicaciones litúrgicas, cánones de Eusebio, κεφάλαια, τίτλοι y otros elementos de la tradición manuscrita griega.
Su elaboración revela el cuidado con que las comunidades cristianas copiaban la Escritura, de acuerdo con la enseñanza perenne de la Iglesia:
«La Iglesia siempre ha venerado las divinas Escrituras como ha venerado el Cuerpo del Señor»1.
