Soporte y formato
El códice consta de 187 hojas de pergamino fino, es decir, 374 páginas, de unos 20,5 centímetros de alto por 14 de ancho. El texto ocupa una sola columna de 30 líneas por página. El copista escribió con tinta de color pardo oscuro y trazó una letra uncial pequeña, algo inclinada y de módulo regular.
Escritura y abreviaturas
El texto corre en scriptio continua, sin separación entre palabras, según la costumbre de la Antigüedad. El escriba empleó con regularidad los nombres sagrados abreviados (nomina sacra), que marcaba con una raya horizontal sobre las letras: ΘΣ para Theós (Dios), ΚΣ para Kýrios (Señor), ΙΣ para Iesoûs (Jesús), ΧΡΣ para Christós (Cristo), ΠΝΑ para Pneûma (Espíritu), ΥΣ para Huiós (Hijo) y ΠΗΡ para Patér (Padre). Estas abreviaturas expresan la reverencia de los copistas cristianos ante los nombres divinos.
El orden de los evangelios
El códice ofrece los evangelios en el llamado orden occidental: Mateo, Juan, Lucas y Marcos. El Códice de Beza y numerosos testimonios de la antigua versión latina siguen la misma disposición. Este orden coloca primero a los dos evangelistas que fueron apóstoles, Mateo y Juan, y después a los dos varones apostólicos, Lucas y Marcos. La tradición posterior, fijada en la Vulgata de san Jerónimo y en el uso litúrgico, impuso la secuencia que hoy conocemos: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
Contenido y lagunas
El manuscrito conserva casi por completo los cuatro evangelios, aunque el paso de los siglos le hizo perder algunas hojas. Presenta las siguientes lagunas:
- Mc 15,13-38, que falta por pérdida de material.
- Jn 14,26-16,7, que tampoco se ha conservado.
- Jn 1,1-5,11, cuyas hojas originales desaparecieron y que un copista del siglo VII sustituyó con un texto nuevo, de carácter mixto, con lecturas alejandrinas y occidentales.
Los demás pasajes corresponden a la mano del copista principal, que trabajó con cuidado y cometió muy pocos errores sin sentido.