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Codex Zacynthius

El Codex Zacynthius es un manuscrito griego en pergamino, designado con la sigla Ξ (xi) y con el número 040 en la lista de unciales de Gregory-Aland, que conserva bajo la escritura de un leccionario medieval los restos de un Evangelio según san Lucas acompañado de un comentario patrístico. Es un palimpsesto: el texto primitivo fue raspado y lavado para reutilizar el pergamino, y su lectura completa ha sido posible gracias a las técnicas modernas de imagen multiespectral. Su importancia descansa en tres rasgos: es el manuscrito más antiguo que se conserva de un comentario al Nuevo Testamento en forma de catena, ofrece un testimonio textual de calidad para el tercer Evangelio y transmite extractos de Padres de la Iglesia que en gran parte no se conservan en griego por otra vía. Pertenece a la Biblioteca de la Universidad de Cambridge, con la signatura MS Add. 10062.1,2

Zacynthios facsimile
Ver información de la imagenfragmento de texto del Códice Zacinto (Evangelio de Lucas) en edición facsimilar de 1861; editado por Tregelles. S. P. Tregelles, Códice Zacinto. Fragmentos griegos de palimpsestos del Evangelio de San Lucas (Londres, 1861), Autor desconocido, Dominio público. 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreCodex Zacynthius
CategoríaLibro
Nombre CompletoΞ (xi), 040, A1, l 299
DescripciónManuscrito griego en pergamino que conserva bajo la escritura de un leccionario medieval los restos del Evangelio de Lucas y un comentario en forma de catena. 2020 (edición digital). Siglo VIII
Escritos RelacionadosEvangelio según san Lucas
HistoriaEncontrado en Zante a comienzos del siglo XIX, llevado a Inglaterra en 1821, estudiado por varios investigadores y adquirido por la Biblioteca de la Universidad de Cambridge en 2014.
ImportanciaEs el manuscrito más antiguo conservado de un comentario al Nuevo Testamento en forma de catena y ofrece un valioso testimonio textual para el tercer Evangelio.
Lugar
  • Biblioteca de la Universidad de Cambridge
  • Cambridge
  • Reino Unido
Personas RelacionadasSamuel P. Tregelles, Hugh Houghton, David C. Parker, Tito de Bostra, Cirilo de Alejandría, Severo de Antioquía
SignaturaMS Add. 10062
TipoManuscrito en pergamino, Palimpsesto y catena, Siglo VIII

Tabla de contenido

Nombre y designación

El nombre procede de Zante o Zacinto, isla griega del mar Jónico donde se encontraba el manuscrito a comienzos del siglo XIX, antes de pasar a Inglaterra.1

En los catálogos de manuscritos del Nuevo Testamento se conoce con varias designaciones:

  • Ξ, letra griega xi, sigla con que aparece en los aparatos críticos.
  • 040, Número que le corresponde en la lista de manuscritos unciales de Gregory-Aland.
  • A1, designación en el sistema de von Soden.
  • L 299, designación del leccionario escrito sobre el texto antiguo, que se cataloga como un manuscrito distinto.3

La sigla Ξ no debe confundirse con la Ζ (zeta), que designa al Codex Dublinensis, otro palimpsesto bíblico griego.

Descripción del manuscrito

Soporte y escritura

El códice está copiado en pergamino. Los folios del manuscrito primitivo, de gran formato (unos 36 × 29 cm), fueron plegados por la mitad al reutilizarse, de modo que cada hoja antigua dio lugar a dos hojas del leccionario.4

El texto bíblico ocupa una sola columna y está escrito en una uncial grande, redonda y estrecha, sin espíritus ni acentos. La paleografía reconoce la intervención de dos copistas.4,5

Alrededor del texto de Lucas, en tres de sus lados, se dispone el comentario, copiado en una uncial de menor tamaño. Esta disposición en forma de marco es el rasgo que define el manuscrito como una catena.6

La escritura superior

A finales del siglo XII la escritura antigua fue raspada y el pergamino se reutilizó para copiar un leccionario del Nuevo Testamento, también en griego, que pudo escribirse en la isla de Rodas.1 Otras descripciones sitúan esta reescritura en el siglo XIII.7

La práctica no era excepcional. En una época en que el material de escritura escaseaba y resultaba costoso, era frecuente aprovechar libros que ya no se usaban. El propio término palimpsesto procede del griego palin, «de nuevo», y psao, «raspar».7

El leccionario reúne lecturas de los cuatro Evangelios y es un testimonio de la proclamación litúrgica del Evangelio en la Iglesia griega medieval.7

Contenido conservado

La escritura inferior conserva, de modo lagunoso, partes del Evangelio según san Lucas comprendidas entre Lc 1,1 y Lc 11,33.3 Según el elenco tradicional de pasajes descifrados, que la edición de 2020 ha permitido leer con mayor seguridad, se conservan fragmentos de:

  • El prólogo del evangelista (Lc 1,1-4).
  • La Anunciación (Lc 1,27-32).
  • La Visitación, el Magníficat y el nacimiento de Juan el Bautista (Lc 1,36-60).
  • La Presentación del Señor en el templo (Lc 2,21-39).
  • Las tentaciones y la lectura en la sinagoga de Nazaret (Lc 4,1-20).
  • Las Bienaventuranzas y el discurso de la llanura (Lc 6,21-7,6).
  • La parábola del sembrador (Lc 8,4-21).
  • La parábola del buen samaritano (Lc 10,25-37).
  • El Padrenuestro (Lc 11,1-4).3,8

Varios de estos pasajes ocupan un lugar principal en la oración de la Iglesia. El Magníficat es, según el Catecismo, el canto de la Madre de Dios y de la Iglesia, y el Padrenuestro se presenta en el mismo tercer Evangelio como respuesta de Jesús a la petición de los discípulos de aprender a orar.9,10

La catena

El género de las catenas

La palabra catena procede del latín y significa «cadena». Designa una colección de extractos de comentaristas bíblicos, sobre todo de los Padres y de los primeros escritores eclesiásticos, enlazados como los eslabones de una cadena para ofrecer una interpretación continua y coherente de un texto de la Escritura. La Enciclopedia Católica las describe como antologías exegéticas.11

Su valor no es solo literario. Los fragmentos que reúnen reflejan con frecuencia manuscritos antiguos hoy perdidos, y a veces conservan los únicos restos de obras patrísticas importantes.11

En Occidente, la catena más célebre es la Catena aurea de santo Tomás de Aquino, que reúne extractos de unos ochenta comentaristas griegos y latinos sobre los cuatro Evangelios.11

La catena del Codex Zacynthius

El comentario del Codex Zacynthius enmarca el texto de Lucas y se compone de extractos de autores cristianos antiguos. La transcripción completa de la escritura inferior identificó 343 pasajes; al menos 300 proceden de escritos que, fuera de esta tradición, no se conservan en griego.12

Los editores lo describen como el manuscrito más antiguo conservado de un comentario neotestamentario en formato de catena. La Cambridge Digital Library lo presenta, además, como la copia más antigua del Nuevo Testamento que contiene un comentario escrito en los márgenes.1,13

La edición de 2020 ofrece la transcripción íntegra del comentario, completada con paralelos textuales identificados por el proyecto CATENA, y la primera traducción inglesa de una catena neotestamentaria.13,12

Autores citados

Entre los autores cuyos extractos se han identificado destacan:

  • Tito de Bostra, obispo del siglo IV, del que se citan comentarios a Lucas.
  • San Cirilo de Alejandría, patriarca del siglo V y doctor de la Iglesia, también autor de un comentario a Lucas.
  • Severo de Antioquía, cuyos libros prohibió el emperador Justiniano en el año 536, con treinta y ocho extractos extensos de cartas y homilías que son el único testimonio de esos escritos que se conoce en griego.12

Los estudios anteriores a la nueva edición identificaron además textos de Orígenes, Eusebio de Cesarea, Basilio, Isidoro de Pelusio, Víctor de Antioquía y san Juan Crisóstomo.14

Fecha y lugar de origen

La datación del códice ha oscilado entre los siglos VI y VIII:

  • Samuel P. Tregelles, su primer editor, lo dató en el siglo VIII.15
  • William H. P. Hatch propuso en 1937 el siglo VI, opinión que acogió Kurt Aland y que aceptaron durante décadas la mayoría de los especialistas.14,4
  • David C. Parker y J. Neville Birdsall defendieron en 2004 el siglo VII.16
  • La edición digital de 2020 presenta el manuscrito como una copia del siglo VIII.1,12

El lugar de copia se desconoce. Ni la escritura ni el contenido permiten precisarlo, y la historia del manuscrito anterior al siglo XIX es igualmente desconocida.7

Historia del manuscrito

De Zante a Londres

Según la Cambridge Digital Library, un noble de la isla entregó el códice en 1820 al general Colin Macaulay, quien lo regaló al año siguiente a la British and Foreign Bible Society (Sociedad Bíblica Británica y Extranjera). Macaulay lo llevó a Inglaterra en 1821.1,7

J. M. A. Scholz lo examinó en 1845 y Paul de Lagarde en 1853, pero ninguno logró descifrarlo.17 En 1858 Tregelles obtuvo permiso de la Sociedad para estudiarlo, y en 1861 publicó en Londres su edición de los fragmentos del texto bíblico.2,15

Estudios del siglo XX

La edición de Tregelles se centró en el texto de Lucas. El comentario marginal, de letra menuda y muy desvaída, quedó en buena parte sin leer. En 1957 J. Harold Greenlee publicó una colación corregida del texto bíblico y en 1959 dio a conocer un estudio sobre la catena.18,19

Cambridge: depósito, compra y proyecto de edición

El manuscrito está en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge, como depósito de la Sociedad Bíblica, desde la década de 1980.7 En 2013 la Sociedad decidió vender parte de sus fondos para financiar un centro de visitantes en el norte de Gales. La Biblioteca lanzó una campaña pública que reunió 1,1 millones de libras esterlinas, y adquirió el códice en 2014.12,1

La compra abrió la posibilidad de estudiarlo con técnicas modernas. El Consejo de Investigación en Artes y Humanidades del Reino Unido concedió 383.000 libras para un proyecto de veinticuatro meses dirigido por Hugh Houghton y David Parker, del Instituto para la Erudición Textual y la Edición Electrónica de la Universidad de Birmingham.12

En julio de 2018 especialistas de la Early Manuscripts Electronic Library obtuvieron imágenes multiespectrales, con cincuenta y una tomas de alta resolución de cada página bajo distintas longitudes de onda, que hicieron legible la escritura inferior.12

En septiembre de 2020 se presentó la edición digital en la Cambridge Digital Library, con las imágenes, las transcripciones de la escritura inferior y de la superior, y la traducción del comentario. Se publicaron además dos monografías de acceso abierto.12

Valor para la crítica textual

El Codex Zacynthius se cita en las ediciones críticas del Nuevo Testamento griego. Tischendorf lo empleó en su Editio octava critica maior, y la sigla Ξ sigue apareciendo en el aparato de las ediciones de Nestle-Aland.3

Su texto de Lucas pertenece a la corriente alejandrina. Los editores de la edición digital subrayan su parentesco con algunos de los testimonios más antiguos y fiables, como el Codex Sinaiticus y el Codex Vaticanus.1 La clasificación tradicional de Aland lo sitúa en la categoría III, la de los testigos con una proporción apreciable de lecturas antiguas mezcladas con lecturas bizantinas, que probablemente reflejan correcciones esporádicas.4,3

Un ejemplo es Lc 4,17. El Zacynthius lee «abrió el libro» (ἀνοίξας τὸ βιβλίον), como el Codex Vaticanus, frente a «desenrolló el libro» (ἀναπτύξας τὸ βιβλίον) de otros testigos.20

El manuscrito contiene además una división del texto en secciones que, según la Cambridge Digital Library, solo está en otro manuscrito, el Codex Vaticanus.1

Valor patrístico e histórico

Los extractos de la catena permiten estudiar cómo se leía el tercer Evangelio en la Iglesia griega de la antigüedad tardía. Por eso el códice interesa no solo a los críticos textuales, sino también a los patrólogos y a los historiadores de la exégesis.11,12

El caso de Severo de Antioquía es especialmente significativo. Sus cartas y homilías circularon en griego dentro de esta tradición, y los editores consideran que los textos del códice ofrecen datos nuevos sobre las controversias doctrinales del siglo VI.12

El códice y la doctrina católica sobre la Escritura

Un testigo de la transmisión fiel de la Palabra

La Iglesia enseña que los cuatro Evangelios, de origen apostólico, transmiten fielmente lo que Jesús hizo y enseñó, y afirma sin vacilar su historicidad.21 El prólogo de Lucas, que el Codex Zacynthius conserva en su parte inicial, expone el propósito del evangelista de dar a conocer la solidez de las enseñanzas recibidas.22

La transmisión manuscrita es una realidad humana, sujeta a los errores de los copistas. Pío XII recordó, recogiendo la doctrina de León XIII, que no cabe atribuir error al autor sagrado por las faltas de los copistas.23

Por eso la Iglesia estima la crítica textual, cuya finalidad es restaurar el texto sagrado con la mayor perfección posible, purificarlo de las corrupciones debidas al descuido de los copistas y librarlo de glosas y omisiones. Pío XII invocó el ejemplo de san Agustín, que puso entre los primeros cuidados del estudioso de la Escritura la corrección de los códices.24 Pidió también que los católicos publicaran cuanto antes ediciones de los libros sagrados y de las versiones antiguas conforme a esas reglas, y consideró un designio de la divina Providencia que la época hubiera descubierto y editado códices antiguos y estudiado con más amplitud la exégesis de los Padres.25,26

La Pontificia Comisión Bíblica enumera la crítica textual como la primera de las operaciones del método histórico-crítico y señala entre los testimonios en que se apoya los manuscritos más antiguos y mejores, las versiones antiguas y la patrística.27

El texto original y la Vulgata

Pío XII enseñó que el texto original, escrito por el autor inspirado, tiene más autoridad y peso que cualquier traducción, por buena que sea.28 Precisó que el uso de los textos originales y de la crítica no menoscaba los decretos de Trento sobre la Vulgata: su autenticidad es principalmente jurídica y no crítica, y por eso la autoridad de la Vulgata en materia de doctrina no impide, sino que casi exige, recurrir a los textos originales para confirmar y aclarar el sentido de las Sagradas Letras.29,30

Un testigo griego como el Codex Zacynthius se sitúa, por tanto, plenamente dentro de la enseñanza de la Iglesia. Sus lecturas ayudan a fijar el texto del tercer Evangelio sin poner en cuestión la doctrina que la Iglesia ha recibido.

La lectura de la Escritura con los Padres

El concilio de Trento estableció que nadie, apoyado en su propia prudencia, se atreva a interpretar la Escritura en materia de fe y costumbres contra el sentir unánime de los Padres, y el concilio Vaticano I lo reiteró.31,32

El concilio Vaticano II enseña que la Escritura debe leerse e interpretarse con el mismo Espíritu con que fue escrita, y que para descubrir su sentido hay que atender al contenido y a la unidad de toda la Escritura, a la Tradición viva de toda la Iglesia y a la analogía de la fe.33 Añade que la Iglesia fomenta el estudio de los santos Padres de Oriente y de Occidente para lograr una comprensión cada vez más profunda de las Sagradas Letras.34

El Catecismo de la Iglesia Católica recoge estos criterios y recuerda que los dichos de los santos Padres son testimonio de la presencia vivificante de la Tradición.35,36

Pío XII pidió al exegeta católico que tuviera en cuenta la interpretación de los Padres y la analogía de la fe, y le recomendó el estudio asiduo de las obras en que los Padres explicaron los libros sagrados. Lamentó que estos tesoros de la antigüedad cristiana fueran casi desconocidos para muchos escritores de su tiempo.37,38

Una catena como la del Codex Zacynthius pertenece a esta tradición de lectura eclesial de la Escritura. Su valor exegético no implica, sin embargo, que la Iglesia haya recibido como norma toda la obra de cada autor citado. Pío XII recordó que son pocos los textos cuyo sentido ha sido definido por la Iglesia y menos aún aquellos sobre los que la enseñanza de los Padres es unánime.39 El caso de Severo de Antioquía lo ilustra. La catena conserva extractos de un autor que se opuso a la definición del concilio de Calcedonia, definición que la Iglesia católica mantiene sobre las dos naturalezas, divina y humana, en la única persona del Hijo.40

La Escritura en la liturgia

El concilio Vaticano II enseña que Cristo está presente en su palabra, pues es él quien habla cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, y que la Escritura tiene una importancia máxima en la celebración litúrgica.41,42 La Iglesia venera las Escrituras divinas como venera el Cuerpo del Señor, y en ellas el Padre que está en los cielos sale al encuentro de sus hijos.43

La reutilización del pergamino puede leerse a esta luz. Las hojas que habían sostenido un comentario a Lucas pasaron a sostener las lecturas del Evangelio proclamadas en la asamblea litúrgica.

Conservación y acceso

El manuscrito se conserva en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge (MS Add. 10062). La edición digital, con las imágenes multiespectrales, las transcripciones y la traducción del comentario, es de acceso libre en la Cambridge Digital Library. Los datos del proyecto se han puesto además a disposición pública en el archivo institucional de investigación de la Universidad de Birmingham.12,1

Valor espiritual y eclesial del códice

El Codex Zacynthius reúne en un mismo pergamino dos formas de servir a la Palabra de Dios: el comentario de los Padres, que explica el Evangelio, y el leccionario, que lo proclama. La Iglesia ha conservado y estudiado ambas, porque la Escritura se lee en la Tradición y se celebra en la liturgia.

La Iglesia enseña que desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo, y recomienda que la lectura de la Sagrada Escritura se acompañe de la oración, para que se entable el diálogo entre Dios y el hombre.44,45

El estudio de un manuscrito que durante siglos permaneció cubierto por otra escritura recuerda que la fidelidad a la Palabra exige paciencia, rigor y reverencia. El códice es un testimonio material de la cadena de copistas, comentaristas y lectores por la que el Evangelio ha llegado hasta hoy.

Citas y referencias

  1. Codex Zacynthius. Cambridge Digital Library, Codex Zacynthius (2020). 2 3 4 5 6 7 8 9 10
  2. Codex Zacynthius: Catena, Palimpsest, Lectionary. Gorgias Press, Codex Zacynthius (2020). 2
  3. Robert Waltz. Codex Zacynthius Ξ (040). The Encyclopedia of Textual Criticism, Manuscritos unciales, Ξ (2007). 2 3 4 5
  4. Kurt Aland y Barbara Aland. The Text of the New Testament. Eerdmans, p. 118 (1995). 2 3 4
  5. David C. Parker. Manuscripts, Texts, Theology: Collected Papers 1977-2007. De Gruyter, p. 114 (2009).
  6. Hugh A. G. Houghton. The Layout and Structure of the Catena, en Codex Zacynthius: Catena, Palimpsest, Lectionary. Gorgias Press, The Layout and Structure of the Catena (2020).
  7. Codex Zacynthius. Cambridge University Library Special Collections, Codex Zacynthius (2014). 2 3 4 5 6
  8. Recovering the text of the earliest Greek New Testament commentary manuscript. University of Birmingham, Codex Zacynthius (2020).
  9. Catecismo de la Iglesia Católica, 2619 (1992).
  10. Catecismo de la Iglesia Católica, 2759 (1992).
  11. Catenae. Enciclopedia Católica, Catenae (1913). 2 3 4
  12. Recovering the text of the earliest Greek New Testament commentary manuscript. University of Birmingham, 8 de septiembre, Codex Zacynthius (2020). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
  13. Hugh A. G. Houghton, Panayiotis Manafis y Amy Myshrall. The Palimpsest Catena of Codex Zacynthius: Text and Translation. Gorgias Press, The Palimpsest Catena of Codex Zacynthius (2020). 2
  14. William H. P. Hatch. A Redating of Two Important Uncial Manuscripts of the Gospels - Codex Zacynthius and Codex Cyprius, en Quantulacumque: Studies Presented to Kirsopp Lake, pp. 333-338 (1937). 2
  15. Samuel P. Tregelles. Codex Zacynthius: Greek Palimpsest Fragments of the Gospel of Saint Luke. Samuel Bagster and Sons, Codex Zacynthius (1861). 2
  16. David C. Parker y J. Neville Birdsall. The date of Codex Zacynthius (Ξ): A new proposal. Journal of Theological Studies, 55/1, pp. 117-131 (2004).
  17. Caspar René Gregory. Textkritik des Neuen Testamentes, vol. 1, p. 91 (1900).
  18. J. Harold Greenlee. A Corrected Collation of Codex Zacynthius (Cod. Ξ). Journal of Biblical Literature, 76/3, pp. 237-241 (1957).
  19. J. Harold Greenlee. The Catena of Codex Zacynthius. Biblica, 40, pp. 992-1001 (1959).
  20. Bruce M. Metzger. A Textual Commentary on the Greek New Testament, p. 114 (2001).
  21. Dei Verbum. Concilio Vaticano II, 18-19 (1965).
  22. Lc 1,1-4. Sagrada Biblia, Lc 1,1-4.
  23. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 3 (1943).
  24. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 17-18 (1943).
  25. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 19 (1943).
  26. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 12 (1943).
  27. La interpretación de la Biblia en la Iglesia. Pontificia Comisión Bíblica, I.A.3 (1993).
  28. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 16 (1943).
  29. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 20-21 (1943).
  30. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 22 (1943).
  31. Decreto sobre la edición y el uso de los libros sagrados. Concilio de Trento, Sesión IV, Decreto (1546).
  32. Dei Filius. Concilio Vaticano I, Capítulo 2 (1870).
  33. Dei Verbum. Concilio Vaticano II, 12 (1965).
  34. Dei Verbum. Concilio Vaticano II, 23 (1965).
  35. Catecismo de la Iglesia Católica, 113 (1992).
  36. Catecismo de la Iglesia Católica, 78 (1992).
  37. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 24 (1943).
  38. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 28-29 (1943).
  39. Divino afflante Spiritu. Pío XII, 47 (1943).
  40. Catecismo de la Iglesia Católica, 467 (1992).
  41. Sacrosanctum Concilium. Concilio Vaticano II, 7 (1963).
  42. Sacrosanctum Concilium. Concilio Vaticano II, 24 (1963).
  43. Dei Verbum. Concilio Vaticano II, 21 (1965).
  44. Catecismo de la Iglesia Católica, 133 (1992).
  45. Dei Verbum. Concilio Vaticano II, 25 (1965).
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