La Comisión Teológica Internacional (CTI) fue establecida por el Papa Pablo VI el 11 de abril de 1969, a raíz de una propuesta del primer Sínodo de los Obispos en octubre de 19671. Su propósito fundamental es asistir a la Santa Sede, y de manera particular a la Congregación para la Doctrina de la Fe (hoy Dicasterio para la Doctrina de la Fe), en el examen de cuestiones doctrinales de gran relevancia2,1,3.
Composición y Nombramiento
La CTI está compuesta por un máximo de treinta teólogos de diversas escuelas y naciones, quienes se distinguen por su conocimiento de la teología y su fidelidad al Magisterio de la Iglesia4,5. Estos miembros son propuestos por el Cardenal Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, previa consulta con las conferencias episcopales, y son nombrados por el Sumo Pontífice por un período de cinco años, pudiendo ser reelegidos1,5. El Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe preside la CTI1.
Funciones y Actividad
La misión principal de la CTI es el estudio de problemas doctrinales de gran importancia, especialmente aquellos que presentan nuevos puntos de vista, ofreciendo así su ayuda al Magisterio de la Iglesia3. La comisión trabaja en sesiones plenarias, que suelen convocarse cada dos años para tratar asuntos de gran relevancia, y en comisiones especiales1,6. Los temas a estudiar pueden ser propuestos por la propia comisión o por uno de sus miembros a la Congregación para la Doctrina de la Fe, la cual selecciona el tema más oportuno7. Las conclusiones alcanzadas en las asambleas plenarias o comisiones especiales, así como las opiniones individuales de sus miembros, son presentadas al Sumo Pontífice y a la Congregación para la Doctrina de la Fe para su examen6.
Los documentos y estudios producidos por la CTI son una referencia importante para el debate teológico y son valorados por su contribución al enriquecimiento de la comprensión de la fe para toda la Iglesia1,3,8.
