Para ganar una indulgencia plenaria hay que cumplir una obra indulgenciada y cuatro condiciones espirituales y sacramentales.
Realizar la obra indulgenciada
Cada indulgencia plenaria está vinculada a una obra concreta, descrita en la concesión correspondiente. El fiel debe cumplirla íntegramente, con sentido cristiano y dentro de las circunstancias establecidas.
Entre las prácticas tradicionalmente dotadas de indulgencia plenaria figuran, según la concesión aplicable:
- La adoración del Santísimo Sacramento durante al menos media hora.
- El rezo piadoso del Rosario mariano, de forma continua y en las condiciones previstas.
- La lectura orante de la Sagrada Escritura durante al menos media hora.
- El ejercicio del viacrucis.
No basta con realizar una actividad parecida. Conviene consultar la concesión vigente y comprobar sus condiciones concretas, especialmente cuando la indulgencia depende de una celebración, una fecha, una visita a una iglesia u otra circunstancia particular.
Recibir el sacramento de la Penitencia
El fiel debe recibir la confesión sacramental. Una misma confesión puede servir para obtener varias indulgencias plenarias, siempre que las demás condiciones y las obras correspondientes también se cumplan.
La confesión puede realizarse varios días antes o después de la obra indulgenciada. La norma recomienda, sin embargo, que la comunión y la oración por las intenciones del papa tengan lugar el mismo día en que se realiza la obra.,
La confesión debe incluir un arrepentimiento auténtico y el propósito de apartarse del pecado. La indulgencia no actúa como sustituto del sacramento.
Recibir la comunión eucarística
El fiel debe recibir la sagrada Comunión, normalmente dentro de la celebración eucarística. Una sola comunión permite obtener una sola indulgencia plenaria, aunque la persona realice varias obras indulgenciadas el mismo día.
Por este motivo, quien pretenda obtener más de una indulgencia plenaria en días distintos necesita cuidar especialmente la comunión correspondiente a cada día.
Rezar por las intenciones del papa
La cuarta condición consiste en rezar por las intenciones del Romano Pontífice. Puede cumplirse rezando un padrenuestro y un avemaría, aunque también resulta legítimo utilizar otra oración conforme a la piedad del fiel.,
La oración no exige conocer detalladamente cada intención concreta del papa. Basta pedir a Dios por sus intenciones, por su ministerio y por las necesidades que encomienda a la oración de la Iglesia.
Rechazar todo apego al pecado
El requisito interior más exigente consiste en excluir todo apego al pecado, incluso venial. No significa que el fiel nunca pueda volver a experimentar tentaciones o debilidades. Significa que no quiere conservar voluntariamente una adhesión al pecado ni considera aceptable ofender a Dios.
Cuando falta esta disposición plena, la obra puede conservar el valor de una indulgencia parcial, pero no produce la indulgencia plenaria.,