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Cómo ganar una indulgencia plenaria

La indulgencia plenaria es la remisión completa ante Dios de la pena temporal correspondiente a pecados cuya culpa ya ha sido perdonada. La Iglesia la concede mediante determinadas obras de piedad, caridad o penitencia, junto con la confesión sacramental, la comunión eucarística, la oración por las intenciones del papa y el desprendimiento total de cualquier pecado.1,2

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreCómo ganar una indulgencia plenaria
CategoríaTérmino
DescripciónIndulgencia que remite por completo la pena temporal de los pecados ya perdonados al cumplir obras y condiciones establecidas. Remisión completa ante Dios de la pena temporal de los pecados cuya culpa ya ha sido perdonada. La indulgencia plenaria es la remisión total de la pena temporal; la Iglesia la concede mediante obras de piedad, confesión sacramental, comunión eucarística, oración por intenciones del papa y desprendimiento total del pecado, según normas de los Papas Pablo VI y Juan Pablo II
Aplicación MoralExige conversión auténtica y rechazo del apego al pecado; no autoriza pecar.
Autoridad EclesiásticaPapado (Pablo VI, Juan Pablo II)
Contexto HistóricoNormas establecidas con la reforma de Pablo VI (1967) y actualizadas por Juan Pablo II (1999, 2002) en el Enchiridion Indulgentiarum.
Enseñanzas PrincipalesObra indulgenciada, confesión sacramental, comunión eucarística, oración por intenciones del papa y total desapego al pecado son condiciones para obtener la plena.
Importancia EclesialFacilita la reparación de la pena temporal y fomenta la vida sacramental y de piedad entre los fieles.
Menciones en DocumentosIndulgentiarum Doctrina (1967), Enchiridion Indulgentiarum (2002), Acta Apostolicae Sedis 1967, Acta Apostolicae Sedis 1968
TemaIndulgencias, penitencia, gracia divina
TipoDoctrina

Tabla de contenido

Qué es una indulgencia plenaria

El pecado puede recibir el perdón de su culpa y, al mismo tiempo, dejar consecuencias que requieren purificación y reparación. La indulgencia atañe a esa pena temporal, no sustituye el arrepentimiento ni concede el perdón de los pecados graves sin el sacramento de la Penitencia.

La Iglesia distingue entre:

  • Indulgencia parcial, que remite una parte de la pena temporal.
  • Indulgencia plenaria, que la remite por completo.1,2

La indulgencia procede del tesoro espiritual de la Iglesia, cuyo fundamento es la redención de Cristo y la participación de la Virgen María y de los santos en la vida de la gracia. La Iglesia aplica ese tesoro a los fieles mediante su autoridad espiritual.3,4

La indulgencia no constituye una autorización para pecar ni un descuento sobre la conversión. Exige una verdadera orientación hacia Dios y una disposición interior de arrepentimiento. Juan Pablo II advirtió que los actos externos, aislados de la conversión, no bastan para recibir plenamente este don.5

Requisitos para obtenerla

Para ganar una indulgencia plenaria hay que cumplir una obra indulgenciada y cuatro condiciones espirituales y sacramentales.

Realizar la obra indulgenciada

Cada indulgencia plenaria está vinculada a una obra concreta, descrita en la concesión correspondiente. El fiel debe cumplirla íntegramente, con sentido cristiano y dentro de las circunstancias establecidas.

Entre las prácticas tradicionalmente dotadas de indulgencia plenaria figuran, según la concesión aplicable:

  • La adoración del Santísimo Sacramento durante al menos media hora.
  • El rezo piadoso del Rosario mariano, de forma continua y en las condiciones previstas.
  • La lectura orante de la Sagrada Escritura durante al menos media hora.
  • El ejercicio del viacrucis.6

No basta con realizar una actividad parecida. Conviene consultar la concesión vigente y comprobar sus condiciones concretas, especialmente cuando la indulgencia depende de una celebración, una fecha, una visita a una iglesia u otra circunstancia particular.

Recibir el sacramento de la Penitencia

El fiel debe recibir la confesión sacramental. Una misma confesión puede servir para obtener varias indulgencias plenarias, siempre que las demás condiciones y las obras correspondientes también se cumplan.2

La confesión puede realizarse varios días antes o después de la obra indulgenciada. La norma recomienda, sin embargo, que la comunión y la oración por las intenciones del papa tengan lugar el mismo día en que se realiza la obra.2,7

La confesión debe incluir un arrepentimiento auténtico y el propósito de apartarse del pecado. La indulgencia no actúa como sustituto del sacramento.

Recibir la comunión eucarística

El fiel debe recibir la sagrada Comunión, normalmente dentro de la celebración eucarística. Una sola comunión permite obtener una sola indulgencia plenaria, aunque la persona realice varias obras indulgenciadas el mismo día.2

Por este motivo, quien pretenda obtener más de una indulgencia plenaria en días distintos necesita cuidar especialmente la comunión correspondiente a cada día.

Rezar por las intenciones del papa

La cuarta condición consiste en rezar por las intenciones del Romano Pontífice. Puede cumplirse rezando un padrenuestro y un avemaría, aunque también resulta legítimo utilizar otra oración conforme a la piedad del fiel.2,7

La oración no exige conocer detalladamente cada intención concreta del papa. Basta pedir a Dios por sus intenciones, por su ministerio y por las necesidades que encomienda a la oración de la Iglesia.

Rechazar todo apego al pecado

El requisito interior más exigente consiste en excluir todo apego al pecado, incluso venial. No significa que el fiel nunca pueda volver a experimentar tentaciones o debilidades. Significa que no quiere conservar voluntariamente una adhesión al pecado ni considera aceptable ofender a Dios.

Cuando falta esta disposición plena, la obra puede conservar el valor de una indulgencia parcial, pero no produce la indulgencia plenaria.2,5

Procedimiento práctico

Una forma sencilla de organizar la obtención de una indulgencia plenaria consiste en seguir estos pasos:

  1. Elegir una obra indulgenciada y leer sus condiciones concretas.
  2. Examinar la conciencia, con arrepentimiento sincero y deseo de conversión.
  3. Recibir la confesión sacramental, antes o después de la obra dentro del margen permitido.
  4. Realizar la obra completa, con devoción y no como un acto meramente mecánico.
  5. Recibir la comunión eucarística, preferiblemente el mismo día.
  6. Rezar por las intenciones del papa, también preferiblemente ese mismo día.
  7. Renunciar interiormente a todo pecado, incluido cualquier pecado venial al que exista apego.
  8. Ofrecer la indulgencia por uno mismo o por un difunto, si esa es la intención del fiel.

La indulgencia plenaria únicamente puede obtenerse una vez al día, salvo la excepción prevista para quien se encuentra en peligro de muerte.1,8

Ejemplos de obras indulgenciadas

Adoración eucarística

La visita al Santísimo Sacramento puede recibir indulgencia plenaria cuando incluye al menos media hora de adoración. La visita debe expresar adoración y oración ante la presencia eucarística de Cristo.6

Rosario

El rezo del Rosario puede recibir indulgencia plenaria cuando se realiza en las condiciones establecidas por la concesión, normalmente de modo piadoso, continuo y comunitario o en una iglesia, según corresponda.6

Lectura de la Sagrada Escritura

La lectura de la Biblia puede recibir indulgencia plenaria cuando dura al menos media hora y adopta la forma de una lectura espiritual, realizada con reverencia ante la Palabra de Dios.6

Viacrucis

El ejercicio del viacrucis constituye otra obra tradicionalmente vinculada a la indulgencia plenaria. El fiel debe recorrer meditativamente las estaciones y contemplar la pasión de Cristo conforme a la forma legítima de esta devoción.6

Aplicación a los difuntos

El fiel puede obtener una indulgencia y aplicarla por un difunto como sufragio. La Iglesia no aplica la indulgencia a los difuntos del mismo modo que a los vivos: encomienda a Dios su fruto en favor de esas almas.1,2

La indulgencia no puede aplicarse a otra persona viva. El cristiano puede ofrecerla por sí mismo o por un difunto, según la intención con la que realiza la obra.

Qué ocurre si falta una condición

La falta de una condición impide normalmente la obtención de la indulgencia plenaria. Sin embargo, cuando el fiel realiza la obra con corazón contrito y cumple parte de lo requerido, puede beneficiarse de una indulgencia parcial si la concesión la contempla.2

La Iglesia prevé también disposiciones especiales para personas impedidas que viven en lugares donde resulta imposible o muy difícil acceder a la confesión o a la comunión. La autoridad eclesiástica competente puede adaptar la obra o las condiciones, siempre que exista contrición y propósito de recibir los sacramentos tan pronto como sea posible.2,7

Errores frecuentes

Confundir indulgencia con perdón sacramental

La indulgencia no perdona por sí misma la culpa del pecado. El perdón de los pecados graves requiere la conversión y el sacramento de la Penitencia. La indulgencia remite la pena temporal de pecados ya perdonados.

Pensar que basta una oración aislada

Una oración, una visita a una iglesia o una obra de caridad solo permite ganar una indulgencia plenaria cuando existe una concesión que lo establece y cuando el fiel cumple también las restantes condiciones.

Ignorar el apego al pecado

El cumplimiento externo de la obra no garantiza la indulgencia plenaria si la persona conserva deliberadamente apego al pecado, incluso venial. La disposición interior forma parte esencial de la concesión.2,5

Intentar obtener varias en un mismo día

La disciplina ordinaria permite una sola indulgencia plenaria diaria. Una misma confesión puede servir para varias indulgencias en días diferentes, pero una sola comunión y una sola oración por las intenciones del papa solo permiten obtener una indulgencia plenaria.2,8

Sentido espiritual

La indulgencia plenaria invita a unir la oración, los sacramentos, la penitencia y las obras de piedad en un camino concreto de conversión. La iniciativa pertenece siempre a la gracia de Dios; las obras del fiel expresan su apertura a esa gracia y su unión con Cristo y con la Iglesia.4

Obtener una indulgencia plenaria no consiste en acumular méritos de manera automática. Consiste en acoger el don de la misericordia divina, reparar las consecuencias del pecado y crecer en la caridad mediante la comunión de los santos.

Citas y referencias

  1. Normas, Papa Pablo VI. Indulgentiarum Doctrina, Normas (1967). 2 3 4
  2. Papa Juan Pablo II. Enchiridion Indulgentiarum, Normas (2002). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
  3. Jean-Marie Gervais. Pablo VI y la reforma de la disciplina de las indulgencias, 1999, Número 2, pp. 301-329, 24 (1999).
  4. Prácticas devocionales populares - Apéndice: Indulgencias - II. ¿Cómo pueden las indulgencias eliminar parte o la totalidad del castigo temporal por el pecado? , Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. Prácticas devocionales populares, Apéndice. II (2003). 2
  5. La misericordia de Dios revelada en la cruz de Cristo, Papa Juan Pablo II. Audiencia General del 29 de septiembre de 1999, 5 (1999). 2 3
  6. Jean-Marie Gervais. Pablo VI y la reforma de la disciplina de las indulgencias. El ‘Enchiridion Indulgentiarum’, 1999, Número 4, pp. 659-688, 27 (1999). 2 3 4 5
  7. Santísima Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 1, enero, 1967, 21 (1967). 2 3
  8. Santísima Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 7, julio, 1968, 50 (1968). 2
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