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Cómo pedir la Confirmación de adulto

La Confirmación de adulto completa la iniciación cristiana de quienes recibieron el Bautismo, pero todavía no han recibido este sacramento. Para solicitarla, la persona debe dirigirse a su parroquia o diócesis, manifestar su deseo, participar en un itinerario de preparación y reunir las condiciones espirituales y pastorales necesarias para recibir fructuosamente el sacramento.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreCómo pedir la Confirmación de adulto
CategoríaTérmino
DescripciónCompleta la iniciación cristiana de los adultos que fueron bautizados pero no han recibido la Confirmación. Sacramento de la iniciación cristiana que fortalece la gracia bautismal y vincula al bautizado con la Iglesia y la misión de dar testimonio de Jesucristo. La Confirmación de adulto se solicita en la parroquia, requiere demostrar el Bautismo, manifestar deseo libre, participar en un itinerario de preparación catequética y estar en estado de gracia. El obispo es el ministro ordinario, aunque un sacerdote con facultad también puede administrarla. Se celebra normalmente dentro de la Misa con imposición de manos, unción con crisma y renovación de promesas bautismales
Cargo EclesiásticoObispo (ministerio ordinario) o sacerdote con facultad
ImportanciaCompleta los tres sacramentos de iniciación cristiana y otorga al confirmado la fortaleza del Espíritu Santo para vivir y testificar la fe.
Importancia EclesialFundamental para la plena integración del cristiano en la comunidad eclesial y su misión evangelizadora.
ObservacionesCuando el adulto no ha sido bautizado, la Confirmación se celebra junto con el Bautismo y la Eucaristía en una misma ceremonia.
TipoSacramento, Confirmación
Uso LitúrgicoCelebración dentro de la Misa o, excepcionalmente, fuera de ella con liturgia de la Palabra.

Tabla de contenido

Qué es la Confirmación

La Confirmación es uno de los sacramentos de la iniciación cristiana, junto con el Bautismo y la Eucaristía. Fortalece la gracia bautismal y vincula más plenamente al cristiano con la Iglesia y con la misión de dar testimonio de Jesucristo.

La persona adulta que pide la Confirmación no busca simplemente completar un trámite religioso. Expresa el deseo de vivir con mayor madurez la fe recibida en el Bautismo, profundizar su relación con Dios y participar activamente en la vida de la comunidad cristiana. La fe confirmada debe traducirse en oración, vida sacramental, pertenencia eclesial y testimonio cristiano.1

El Catecismo exige que el candidato adulto tenga uso de razón, profese la fe, se encuentre en estado de gracia, quiera recibir el sacramento y esté dispuesto a vivir como discípulo y testigo de Cristo dentro de la Iglesia y en la sociedad.2

Quién puede pedir la Confirmación de adulto

Puede solicitarla cualquier persona que:

  • Haya recibido válidamente el Bautismo.
  • No haya recibido todavía la Confirmación.
  • Tenga uso de razón.
  • Desee recibir el sacramento libremente.
  • Esté dispuesta a iniciar o completar una preparación cristiana.
  • Acepte vivir en comunión con la Iglesia.

La persona bautizada durante la infancia que nunca recibió catequesis necesita un itinerario adaptado a su situación. Aunque todavía no conozca suficientemente la fe, ya pertenece a la Iglesia por el Bautismo; por ello, su preparación parte de la gracia bautismal y la desarrolla mediante la formación, la oración, la participación comunitaria y la celebración litúrgica.3

La Confirmación también puede formar parte de la iniciación cristiana de un adulto que aún no ha recibido el Bautismo. En ese caso, la preparación no contempla únicamente la Confirmación, sino el conjunto del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía. Ordinariamente, los adultos que reciben el Bautismo reciben también los otros sacramentos de la iniciación cristiana en una celebración común, después de la preparación adecuada.4

Primer paso: acudir a la parroquia

La forma ordinaria de pedir la Confirmación consiste en acudir a la parroquia donde vive la persona o a otra parroquia en la que participe habitualmente. Conviene solicitar una conversación con el párroco, un sacerdote, un diácono o el responsable de catequesis de adultos.

Durante esa conversación, el candidato puede explicar:

  • Que fue bautizado.
  • Que no ha recibido la Confirmación.
  • Qué motivos le llevan a solicitarla.
  • Cuál ha sido su experiencia de fe.
  • Si participa actualmente en la Eucaristía o en la vida parroquial.
  • Si prepara también otro sacramento, como el Matrimonio.

La parroquia orientará sobre el itinerario concreto, las fechas, la duración de la catequesis y la celebración. Las diócesis pueden organizar la preparación de distintas maneras, porque corresponde a las Iglesias particulares adaptar los recursos catequéticos y pastorales a las necesidades de los adultos.5

Si la parroquia no ofrece grupos de Confirmación para adultos, puede remitir al candidato a otra parroquia, a un arciprestazgo o a un servicio diocesano de catequesis. La ausencia de un grupo en una parroquia no significa que la persona no pueda recibir el sacramento.

Qué documentación suele solicitar la parroquia

La parroquia necesita comprobar la situación sacramental del candidato. Por ello, normalmente puede pedir:

  • Certificado o partida de Bautismo.
  • Documento de identidad.
  • Información sobre la parroquia donde recibió el Bautismo.
  • Datos de contacto.
  • Certificado de otros sacramentos, cuando resulte necesario.
  • Información sobre el padrino o madrina.

Los requisitos concretos pueden variar según la diócesis y la parroquia. Cuando la persona no conserva la partida bautismal, debe comunicarlo al párroco. La parroquia puede ayudarle a localizar el registro correspondiente o a determinar cómo acreditar el Bautismo.

La documentación no sustituye la preparación espiritual. Su finalidad consiste en verificar que el candidato está bautizado y que la celebración puede inscribirse correctamente en los libros parroquiales.

La preparación catequética

La preparación de adultos debe ofrecer una formación suficiente y adaptada a su historia personal. No consiste únicamente en memorizar respuestas para una ceremonia. Busca que la persona comprenda la fe católica, profundice en la vida cristiana y pueda participar conscientemente en el sacramento.

Los contenidos suelen incluir:

El Bautismo y la iniciación cristiana

El candidato revisa el significado de su Bautismo y comprende la relación entre Bautismo, Confirmación y Eucaristía. La iniciación cristiana no termina en el Bautismo: la Confirmación prolonga y fortalece la vida bautismal, mientras que la Eucaristía culmina la incorporación sacramental a la Iglesia.6

El Espíritu Santo

La catequesis presenta al Espíritu Santo como la Persona divina que actúa en la Iglesia y en la vida del cristiano. La Confirmación no constituye una simple declaración pública de madurez humana, sino un don gratuito de Dios que fortalece al bautizado para vivir y anunciar el Evangelio. La respuesta personal del candidato resulta necesaria, pero no reemplaza la iniciativa de la gracia divina.7

La profesión de fe

El candidato debe conocer los contenidos fundamentales del Credo y estar dispuesto a profesar la fe de la Iglesia. La preparación debe ayudarle a comprender aquello que afirma y a relacionarlo con su vida cotidiana.

La vida moral

La formación aborda la conversión, el seguimiento de Cristo, la conciencia moral, la caridad, el perdón y la responsabilidad cristiana. La persona confirmada recibe el encargo de vivir como testigo de Cristo tanto en la comunidad eclesial como en sus responsabilidades familiares, profesionales y sociales.2

La oración y los sacramentos

La preparación incluye la oración personal y comunitaria, la participación en la Misa y una aproximación al sacramento de la Penitencia. La oración permite que la relación con Dios no quede reducida a una preparación intelectual. La formación adulta debe conducir a una relación personal más profunda con el Señor y a una práctica sacramental constante.1

La Iglesia y la misión

La Confirmación incorpora más plenamente al bautizado a la misión de la Iglesia. La persona confirmada está llamada a colaborar en la evangelización, servir a los demás y dar testimonio coherente de su fe. La comunidad cristiana acompaña al candidato mediante la catequesis, la oración y el testimonio de vida.3

La situación espiritual del candidato

El adulto que va a recibir la Confirmación debe prepararse con sinceridad y libertad. La preparación no exige una vida perfecta, pero sí una disposición auténtica a convertirse y seguir a Cristo.

Antes de recibir el sacramento, el candidato debe:

  • Profesar la fe católica.
  • Tener intención verdadera de recibir la Confirmación.
  • Encontrarse en estado de gracia.
  • Comprender, en la medida adecuada a su capacidad, el significado del sacramento.
  • Aceptar la responsabilidad de vivir como cristiano.
  • Poder renovar las promesas bautismales.

El estado de gracia significa vivir reconciliado con Dios y no mantener deliberadamente una situación grave incompatible con la vida cristiana. Cuando la persona tiene conciencia de pecado grave, la preparación debe incluir la celebración del sacramento de la Penitencia. El sacerdote puede orientar personalmente al candidato sobre esta cuestión.

La Confirmación y el Matrimonio

Algunos adultos solicitan la Confirmación mientras preparan su matrimonio. Ambas preparaciones pueden coincidir, pero no deben confundirse. La catequesis matrimonial trata la vocación conyugal, mientras que la preparación para la Confirmación desarrolla la vida cristiana y la misión del bautizado.

Cuando las circunstancias hacen prever que el candidato todavía no reúne las condiciones necesarias para recibir fructuosamente la Confirmación, la autoridad eclesiástica puede considerar oportuno diferirla hasta después del matrimonio. Esta decisión corresponde al juicio pastoral de la autoridad competente y busca proteger el sentido del sacramento, no imponer una dificultad innecesaria.5

La persona que prepara el matrimonio debe comunicar desde el principio que no está confirmada. Así, la parroquia podrá organizar adecuadamente ambas preparaciones y determinar el momento más conveniente para cada celebración.

El padrino o la madrina

El candidato puede elegir un padrino o una madrina que le acompañe en el camino de fe y le ayude a vivir como cristiano. Esta persona representa el apoyo de la comunidad eclesial y ofrece un testimonio concreto de vida cristiana.

Conviene elegir a alguien que:

  • Practique la fe católica.
  • Mantenga una relación sincera con la Iglesia.
  • Pueda acompañar al confirmado también después de la celebración.
  • Comprenda la responsabilidad espiritual que asume.
  • Cuente con la aprobación del párroco.

La elección no debe basarse únicamente en parentesco, amistad o conveniencia social. El padrino o la madrina debe ayudar al candidato a perseverar en la oración, la Eucaristía, la vida moral y el servicio cristiano.

La celebración del sacramento

La Confirmación suele celebrarse dentro de la Misa, porque existe una unión profunda entre los sacramentos de la iniciación cristiana y la participación en la Eucaristía. Cuando la celebración tiene lugar fuera de la Misa, debe incluir una celebración de la Palabra de Dios.8

La celebración comprende normalmente:

  1. La proclamación de la Palabra de Dios.
  2. La presentación de los candidatos.
  3. La renovación de las promesas bautismales.
  4. La imposición de las manos y la oración.
  5. La unción con el santo crisma.
  6. La participación en la Eucaristía, cuando la celebración tiene lugar dentro de la Misa.
  7. La bendición final.

El obispo es el ministro ordinario de la Confirmación. En determinadas circunstancias, también puede administrar el sacramento un presbítero con la facultad correspondiente. En la iniciación cristiana de adultos, el sacerdote que bautiza a una persona con uso de razón puede conferir también la Confirmación, salvo que corresponda celebrarla en otro momento.9

Qué debe hacer el adulto después de la Confirmación

La Confirmación no concluye la vida de fe ni constituye una graduación religiosa. El sacramento impulsa al cristiano a continuar su camino dentro de la Iglesia.

Después de la celebración, conviene:

  • Participar regularmente en la Misa dominical.
  • Acudir periódicamente al sacramento de la Penitencia.
  • Mantener una vida de oración.
  • Integrarse en la comunidad parroquial.
  • Colaborar en obras de caridad y apostolado.
  • Profundizar en la formación cristiana.
  • Dar testimonio de Cristo en la familia, el trabajo y la sociedad.

La recepción del sacramento expresa la decisión de continuar siguiendo a Jesús y de discernir, con la ayuda del Espíritu Santo, cómo dar testimonio de Él.1

Preguntas frecuentes

¿Puedo pedir la Confirmación aunque lleve años alejado de la Iglesia?

Sí. La persona puede dirigirse a la parroquia y explicar su situación con sinceridad. La comunidad cristiana valorará su historia y propondrá una preparación adecuada. El Bautismo recibido permanece como fundamento de su incorporación a la Iglesia.

¿Necesito tener una edad concreta?

La Confirmación de adultos no depende de una edad única, sino de la capacidad de comprender el sacramento y asumir la vida cristiana. Cada diócesis puede organizar la catequesis según grupos de edad y circunstancias pastorales.

¿Puedo recibir la Confirmación si no hice la Primera Comunión?

La parroquia estudiará el caso. La Confirmación está vinculada a la iniciación cristiana, que alcanza su culminación en la Eucaristía. Por ello, la preparación puede incluir también la Primera Comunión y orientar la celebración de ambos sacramentos según la situación del adulto.5

¿Puedo confirmar a mis hijos adultos?

Cada persona debe pedir libremente la Confirmación. Los familiares pueden animarla y acompañarla, pero no pueden sustituir su decisión personal ni su preparación.

¿Puedo recibir la Confirmación sin asistir a catequesis?

La Iglesia pide una preparación adecuada antes de la celebración. La duración y el formato pueden variar, pero el candidato debe alcanzar una formación suficiente, profesar la fe, querer recibir el sacramento y asumir la misión cristiana.2,5

¿Qué ocurre si estoy en peligro de muerte?

Cuando un adulto bautizado con uso de razón se encuentra en peligro de muerte, debe recibir una preparación espiritual adaptada a sus circunstancias, siempre que resulte posible. La Iglesia procura que nadie quede privado de la gracia de la Confirmación por falta de tiempo para realizar una preparación ordinaria.5

Resumen del procedimiento

Para pedir la Confirmación de adulto, conviene seguir este camino:

  1. Acudir a la parroquia y hablar con el párroco o con el responsable de catequesis.
  2. Acreditar el Bautismo y comunicar si ya se han recibido otros sacramentos.
  3. Explicar la propia situación y el motivo por el que se solicita la Confirmación.
  4. Participar en la preparación catequética establecida por la parroquia o la diócesis.
  5. Profundizar en la oración, la fe y la vida sacramental.
  6. Elegir padrino o madrina, con la aprobación de la parroquia.
  7. Recibir el sacramento en la celebración prevista.
  8. Continuar la vida cristiana dentro de la comunidad de la Iglesia.

La petición de la Confirmación constituye una respuesta libre a la gracia recibida en el Bautismo. El adulto que la solicita no busca únicamente completar un registro sacramental: desea abrirse con mayor plenitud a la acción del Espíritu Santo, vivir unido a Cristo y participar responsablemente en la misión de la Iglesia.

Citas y referencias

  1. B3. Reciprocidad de la fe y los sacramentos en la iniciación cristiana - 3.2. La reciprocidad entre la fe y la confirmación - D) recomendación pastoral: Fe para la confirmación, Comisión Teológica Internacional. La Reciprocidad entre la Fe y los Sacramentos en la Economía Sacramental, 101 (2020). 2 3
  2. Capítulo uno: los sacramentos de la iniciación cristiana, Catecismo de la Iglesia Católica, 1319 (1992). 2 3
  3. Capítulo IV de praeparandis ad confirmationem et eucharistiam adultis qui, infantes baptizati, catechesim non receperunt, Sagrada Congregación para el Culto Divino. Ordo Initiationis Christianae Adultorum (Orden de la Iniciación Cristiana de Adultos), 120 (1972). 2
  4. Introducción - III. La celebración del sacramento, Comité Internacional de Inglés en la Liturgia. Orden de Confirmación, Introducción, 11 (2013).
  5. Introducción - III. La celebración del sacramento, Comité Internacional de Inglés en la Liturgia. Orden de Confirmación, Introducción, 12 (2013). 2 3 4 5
  6. Sagrada Congregación para el Culto Divino. Ordo Initiationis Christianae Adultorum (Orden de la Iniciación Cristiana de Adultos), 121 (1972).
  7. P. López-González. La celebración del misterio cristiano, 24 (1993).
  8. Sagrada Congregación para el Culto Divino. Ordo Confirmationis (Orden de Confirmación), 16 (1973).
  9. Sagrada Congregación para el Culto Divino. Ordo Initiationis Christianae Adultorum (Orden de la Iniciación Cristiana de Adultos), 23 (1972).
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