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Cómo rezar el Trisagio

El Trisagio es una oración cristiana de alabanza a la Santísima Trinidad que proclama la santidad, la fuerza y la inmortalidad de Dios, y concluye con una súplica de misericordia. Su forma más conocida comienza con las palabras: «Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros». La devoción hunde sus raíces en la Sagrada Escritura y mantiene una relación especial con la tradición litúrgica de las Iglesias orientales, aunque también ha recibido un lugar en diversas comunidades, órdenes y prácticas de piedad de Occidente.1

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreCómo rezar el Trisagio
CategoríaObra
DescripciónInvocación trinitaria "Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros" repetida tres veces. Oración cristiana de alabanza a la Santísima Trinidad que proclama la santidad, la fuerza y la inmortalidad de Dios, concluyendo con una súplica de misericordia
Referencias
  • Isaías 6,3
  • Apocalipsis 4,8
TextoSanto Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.
TipoOración, Devocional
UsoSe reza en familia, comunidad parroquial, individualmente, antes o después de otras devociones.
Uso LitúrgicoPresente en liturgias de las Iglesias orientales y en los Improperios del Viernes Santo del rito romano.

Tabla de contenido

Qué es el Trisagio

La palabra Trisagio procede del griego y significa «tres veces santo». El nombre alude a la triple proclamación de la santidad divina: Santo Dios, Santo Fuerte y Santo Inmortal. La oración une dos movimientos espirituales: la adoración de Dios y la petición humilde de misericordia.2

El Trisagio no constituye un sacramento ni sustituye a la Santa Misa, a la Liturgia de las Horas o a la celebración de los demás sacramentos. Pertenece al ámbito de los ejercicios piadosos, es decir, de aquellas prácticas de oración que ayudan a los fieles a vivir la fe y a orientar el corazón hacia Dios. El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia lo presenta como una oración dirigida directamente a la Santísima Trinidad, junto con el Gloria al Padre y el Gloria a Dios en el cielo.3

La fórmula litúrgica principal es:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.3

En algunas tradiciones, la expresión final aparece como «ten piedad de nosotros». Ambas formas expresan la misma súplica cristiana de compasión y auxilio divinos, aunque cada comunidad puede conservar su traducción litúrgica propia.

Fundamento bíblico

El Trisagio se inspira principalmente en dos escenas bíblicas de adoración celestial.

La visión de Isaías

En el relato de la vocación del profeta Isaías, los serafines proclaman ante el trono de Dios:

«Santo, santo, santo es el Señor de los ejércitos; llena está toda la tierra de su gloria».

La triple repetición de «santo» no presenta tres dioses, sino que expresa la plenitud y perfección absoluta de la santidad divina. La tradición cristiana ha relacionado esta proclamación con la adoración de la Trinidad, aunque el texto del profeta anuncia ante todo la absoluta trascendencia y majestad del Dios único. El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia vincula el Trisagio bíblico con Isaías 6,3.1

La adoración del Apocalipsis

El libro del Apocalipsis describe a los seres vivientes que, sin descanso, proclaman:

«Santo, santo, santo es el Señor Dios todopoderoso, el que era, el que es y el que viene».

Esta visión presenta la liturgia del cielo como una alabanza incesante ante Dios. El Trisagio permite que la oración de la Iglesia participe espiritualmente en esa alabanza celestial. El Directorio cita Apocalipsis 4,8, junto con Isaías 6,3, como origen bíblico de diversas fórmulas litúrgicas relacionadas con el Trisagio.3

Diferencia entre el Trisagio bíblico y el Trisagio litúrgico

Conviene distinguir dos expresiones relacionadas:

  • El Trisagio bíblico: «Santo, santo, santo».
  • El Trisagio litúrgico: «Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros».

El primero reproduce la aclamación de los serafines y de los seres celestiales. El segundo desarrolla esa alabanza mediante tres títulos divinos y añade una petición de misericordia.1

El Trisagio litúrgico guarda relación con otras piezas de la liturgia cristiana, como el Sanctus de la Misa, el Te Deum y los Improperios del Viernes Santo. Todas estas expresiones recurren a la proclamación bíblica de la santidad de Dios.3

No conviene confundir el Trisagio con el Santo de la Misa. El Sanctus forma parte de la plegaria eucarística y pertenece a la liturgia sacramental. El Trisagio, en cambio, puede rezarse como oración devocional o aparecer dentro de determinadas celebraciones litúrgicas de las Iglesias orientales.

Preparación para rezar el Trisagio

El Trisagio no exige un lugar concreto ni una hora determinada. Puede rezarse:

Conviene buscar un ambiente de silencio y recogimiento. Una imagen de la Santísima Trinidad, un crucifijo o una Biblia pueden ayudar a concentrar la atención, aunque ningún objeto resulta indispensable.

La persona que va a rezarlo puede comenzar con una breve disposición interior:

Señor Dios, creo en ti, adoro tu santidad y me abandono a tu misericordia. Concédeme rezar con fe, humildad y atención.

Esta introducción no pertenece a una fórmula universal obligatoria, pero ayuda a evitar que la repetición se convierta en una recitación distraída.

Forma sencilla de rezar el Trisagio

La siguiente forma ofrece un modo ordenado y accesible para la oración personal o familiar. Las costumbres pueden variar según la tradición, la parroquia o el país.

Inicio

  1. Haz la señal de la cruz.
  2. Formula una intención concreta: acción de gracias, petición de perdón, súplica por una persona enferma, oración por la Iglesia o cualquier otra necesidad legítima.
  3. Reza el Credo, el Padre nuestro o una breve invocación a la Santísima Trinidad.

Una introducción posible es:

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

La invocación del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo expresa la fe y la comunión con la Trinidad, tanto en la oración litúrgica como en la oración personal.4

Invocación principal

Reza despacio:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Conviene meditar brevemente cada título:

  • Santo Dios: Dios posee la plenitud de la perfección y está por encima de toda criatura.
  • Santo Fuerte: Dios manifiesta un poder que no es arbitrario ni violento, sino que obra con sabiduría, justicia y amor.
  • Santo Inmortal: Dios no muere ni cambia; permanece eternamente fiel a sus promesas.
  • Ten misericordia de nosotros: la criatura reconoce su necesidad de la gracia y confía en la compasión divina.

Repetición de la fórmula

La práctica más sencilla consiste en repetir la invocación tres veces:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

La triple repetición armoniza con el sentido del nombre Trisagio y conduce a la contemplación de la Santísima Trinidad. No implica dividir a Dios en tres seres ni atribuir un título exclusivo a cada Persona divina. La fe cristiana confiesa un solo Dios en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Después puede rezarse:

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

El Directorio sitúa la pequeña doxología -el Gloria al Padre- entre las principales formas de oración dirigidas a la Santísima Trinidad.3

Conclusión

Termina con una súplica y la señal de la cruz:

Santísima Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros, fortalece nuestra fe, aumenta nuestra esperanza y enciende nuestra caridad. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Forma comunitaria

En una celebración comunitaria, una persona puede dirigir la oración y la asamblea responder. Esta estructura favorece la participación de todos y recuerda el carácter eclesial de la alabanza.

Monición inicial

El guía puede decir:

Hermanos, reunidos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, adoremos al Dios uno y trino. Con los ángeles y con todos los santos proclamemos su santidad y pidamos humildemente su misericordia.

Invocaciones dialogadas

Guía: Santo Dios.

Asamblea: Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Guía: Santo Dios.

Asamblea: Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Guía: Santo Dios.

Asamblea: Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Después, todos pueden rezar el Gloria al Padre, el Padre nuestro y una oración final.

La oración comunitaria puede incluir un breve silencio después de cada repetición. El silencio permite acoger el sentido de las palabras y presentar a Dios las intenciones particulares.

El sentido espiritual de cada palabra

«Santo»

La santidad de Dios no consiste únicamente en una superioridad moral. Dios es santo porque es absolutamente perfecto, fuente de todo bien y completamente distinto de las criaturas. Al proclamar «Santo», el orante reconoce que Dios merece adoración y que ninguna realidad creada puede ocupar su lugar.

La triple proclamación bíblica de la santidad aparece en la liturgia cristiana y en diversas oraciones de la Iglesia. El Trisagio une así la oración del pueblo cristiano con la alabanza de los ángeles.3

«Dios»

El primer título confiesa la divinidad del único Señor. El Trisagio no invoca tres divinidades independientes. Su lenguaje trinitario conduce a la adoración del Dios único, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

«Fuerte»

La fuerza divina sostiene la creación, vence el pecado y acompaña al ser humano en la prueba. La omnipotencia de Dios nunca debe interpretarse como una legitimación de la violencia humana. La fuerza de Dios aparece de manera suprema en el amor fiel, en el perdón y en la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte.

«Inmortal»

Dios es eterno y no está sometido a la corrupción ni al límite de las criaturas. La invocación recuerda que la esperanza cristiana no depende únicamente de las circunstancias presentes, sino de la fidelidad permanente de Dios.

«Ten misericordia de nosotros»

Esta petición expresa humildad, arrepentimiento y confianza. El orante no exige un beneficio ni intenta manipular a Dios. Pide recibir la misericordia que necesita para vivir en la verdad, rechazar el pecado y avanzar en la conversión.

La tradición litúrgica relaciona el Trisagio con la súplica de salvación y con la petición de auxilio frente a las dificultades, las tentaciones y las tribulaciones.5

El Trisagio y la Santísima Trinidad

El Trisagio dirige la oración al Dios trino. La invocación inicial puede contemplar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, pero la fórmula «Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal» no debe repartirse necesariamente entre las tres Personas como si «Dios» correspondiera al Padre, «Fuerte» al Hijo e «Inmortal» al Espíritu Santo.

La doctrina católica enseña que las obras y perfecciones divinas pertenecen al único Dios. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son igualmente santos, fuertes y eternos. Por ello, el Trisagio proclama la santidad del único Dios y conduce a la adoración de la Trinidad indivisa.

El Gloria al Padre ayuda a expresar explícitamente la dimensión trinitaria:

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

La oración cristiana invoca y glorifica constantemente el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo como expresión de la fe en la Trinidad y de la comunión con ella.4

Unión con los ángeles y la liturgia celestial

El Trisagio posee una marcada dimensión celestial. La persona que lo reza no alaba a Dios de manera aislada, sino en comunión espiritual con los ángeles y con toda la Iglesia.

La tradición litúrgica oriental entiende el himno como una participación en la alabanza de los coros celestiales. El catecismo de la Iglesia greco-católica ucraniana explica que, mediante el Himno Tres Veces Santo, los fieles expresan su entrada espiritual en el Reino, su elevación hacia el cielo y su contemplación de la Santísima Trinidad; además, afirma que los cristianos se unen al canto de los coros celestiales.6

Esta perspectiva evita reducir el Trisagio a una fórmula para obtener favores. Su finalidad primera consiste en adorar a Dios. La petición de misericordia brota de esa adoración y conduce a una relación más confiada con el Señor.

Uso litúrgico y uso devocional

En las Iglesias orientales

El Trisagio ocupa un lugar destacado en numerosas liturgias orientales. Aparece en los oficios y en casi todas las familias litúrgicas orientales, con variantes propias de cada tradición.2

En la tradición bizantina, el himno se canta en conexión con la entrada menor y con la proclamación del Evangelio. En otras tradiciones cristianas orientales también forma parte de momentos importantes de la celebración litúrgica.

La Liturgia de Santiago conserva una fórmula en la que el pueblo canta:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.7

En la tradición latina

La liturgia romana emplea una forma griega y latina del Trisagio durante los Improperios del Viernes Santo, dentro de la adoración de la cruz. Los dos coros alternan las invocaciones:

Ágios o Theós.

Santo Dios.

Ágios ischyrós.

Santo Fuerte.

Ágios athánatos, eléison imás.

Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.8

En este contexto, el Trisagio acompaña la contemplación de la pasión de Cristo y la súplica penitencial de la Iglesia. Fuera de la liturgia, diversos fieles, comunidades religiosas y países occidentales han conservado el Trisagio como ejercicio de piedad.1

Como ejercicio de piedad popular

La piedad popular puede incorporar el Trisagio en novenas, vigilias, adoraciones, oraciones familiares y celebraciones dedicadas a la Santísima Trinidad. La Iglesia valora estas prácticas cuando conducen a la liturgia, alimentan la fe y ayudan a vivir el Evangelio.

El Trisagio no debe presentarse como una fórmula mágica ni como una garantía automática de favores. La repetición cristiana busca favorecer la atención amorosa, la memoria de Dios y la conversión interior.

¿Cuántas veces hay que rezarlo?

No existe una única forma universalmente obligatoria para la oración privada. La práctica más sencilla repite tres veces la invocación:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Algunas comunidades utilizan estructuras más largas, con varias series de invocaciones, salmos, lecturas bíblicas, letanías, el Padre nuestro y el Gloria al Padre. La persona que reza puede seguir el formulario aprobado o transmitido por su parroquia, diócesis, familia religiosa o tradición litúrgica.

La repetición debe servir a la oración y no convertirse en un fin independiente. Una sola recitación hecha con fe y recogimiento puede resultar espiritualmente más provechosa que numerosas repeticiones realizadas con prisa y distracción.

¿Cuándo conviene rezar el Trisagio?

El Trisagio puede rezarse en cualquier momento, aunque algunas circunstancias armonizan especialmente con su contenido:

  • En la solemnidad de la Santísima Trinidad.
  • Al comenzar o terminar una jornada.
  • Durante una vigilia de oración.
  • Ante una prueba personal o familiar.
  • Como acción de gracias.
  • Después de una confesión sacramental, para agradecer la misericordia recibida.
  • Antes de una decisión importante.
  • En la oración por los difuntos.
  • Durante una adoración eucarística, respetando siempre la naturaleza propia de ese momento.
  • En familia, especialmente al concluir la oración diaria.

La solemnidad de la Santísima Trinidad constituye un contexto particularmente apropiado, porque la oración se dirige directamente al Dios uno y trino. El Directorio presenta el Trisagio precisamente entre las prácticas de piedad vinculadas a esta solemnidad.1

Actitudes necesarias para rezarlo bien

Adoración

La primera actitud consiste en reconocer que Dios es Dios. El Trisagio comienza con una alabanza, no con una petición material. El orante contempla la grandeza divina antes de presentar sus necesidades.

Humildad

La súplica «ten misericordia de nosotros» recuerda que toda persona necesita la gracia. La humildad cristiana no desprecia la dignidad humana; reconoce que la vida, la salvación y toda capacidad para hacer el bien proceden de Dios.

Atención

La repetición necesita atención interior. Conviene pronunciar cada palabra lentamente, evitando recitarla de manera mecánica. Cuando aparezcan distracciones, basta con volver con serenidad a la invocación.

Confianza

La misericordia de Dios no inspira miedo servil, sino confianza filial. El orante puede presentar sus pecados, heridas y preocupaciones con sinceridad, confiando en que el Señor escucha y sostiene.

Conversión

El Trisagio no queda completo cuando los labios pronuncian la fórmula. La misericordia recibida debe traducirse en una vida más caritativa, justa, paciente y fiel al Evangelio.

Errores que conviene evitar

Confundirlo con el Santo de la Misa

El Sanctus y el Trisagio comparten una raíz bíblica, pero cumplen funciones diferentes. El Sanctus pertenece a la celebración eucarística; el Trisagio puede rezarse como devoción y aparece también en determinadas liturgias.1

Dividir la Trinidad de manera incorrecta

No corresponde atribuir «Santo», «Fuerte» e «Inmortal» a tres Personas separadas. El Trisagio proclama la santidad del único Dios y, desde la fe trinitaria, glorifica al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Tratar la oración como un conjuro

La repetición no obliga a Dios ni produce efectos automáticos. El Trisagio es una oración de adoración y súplica, no una fórmula mágica.

Rezar con prisa

La cantidad de repeticiones no sustituye la calidad de la oración. El silencio, la escucha de la Palabra de Dios y la atención favorecen una participación más profunda.

Separar la devoción de la vida cristiana

La oración debe conducir a la caridad, al perdón, a la justicia y a la participación en la vida sacramental de la Iglesia. La devoción pierde su sentido cuando no transforma la conducta.

Texto breve para la oración personal

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Santísima Trinidad, un solo Dios, recibe nuestra adoración, perdona nuestros pecados y concédenos vivir en tu amor. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Resumen

El Trisagio es una oración de alabanza y súplica centrada en la santidad de Dios. Su fórmula esencial proclama: «Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros». Puede rezarse de forma breve, repitiendo tres veces la invocación y concluyendo con el Gloria al Padre, o mediante formularios comunitarios más desarrollados. Sus raíces bíblicas aparecen en Isaías y en el Apocalipsis; su tradición litúrgica alcanza una especial importancia en las Iglesias orientales y también está presente en la liturgia romana del Viernes Santo.3

Citas y referencias

  1. Parte segunda: Orientaciones para la armonización de la piedad popular con la liturgia - Capítulo IV: Año litúrgico y piedad popular - En el tiempo durante el año - La solemnidad de la Santísima Trinidad, Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Directriz sobre la Piedad Popular y la Liturgia (9 de abril de 2002), 159 (2002). 2 3 4 5 6
  2. Trisagio, Edward G. Farrugia. Diccionario Enciclopédico del Oriente Cristiano, Trisagio (2015). 2
  3. Parte dos: Directrices para la armonización de la piedad popular con la liturgia - Capítulo IV: El año litúrgico y la piedad popular - Tiempo ordinario - Solemnidad de la Santísima Trinidad, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Directriz sobre la Piedad Popular y la Liturgia: Principios y Directrices, 159 (2002). 2 3 4 5 6 7
  4. Parte uno - La fe de la iglesia - II. Creemos en la Trinidad, uno en esencia e indivisible, Sínodo de la Iglesia Católica Ucraniana de rito greco-católico. Catecismo de la Iglesia Católica Ucraniana: Cristo - Nuestro Pascha, 73 (2016). 2
  5. Entonces el sacerdote reza, inclinándose, Varios autores. Liturgia Divina de San Jacobo, X.
  6. Parte dos - La oración de la iglesia - II. La oración de la comunidad eclesial - A. La liturgia divina - fundamento y cumbre de la vida de la comunidad cristiana - II. La liturgia de la palabra (liturgia de los catecúmenos) - C. La pequeña entrada, los troparia y el himno Trisagrado, Sínodo de la Iglesia Católica Ucraniana de rito greco-católico. Catecismo de la Iglesia Católica Ucraniana: Cristo - Nuestro Pascha, 364 (2016).
  7. Entonces el diácono dice la oración de petición, Varios autores. Liturgia Divina de San Jacobo, IX.
  8. Agios o Theos. Enciclopedia Católica, Agios O Theos (1913).
Modificado el 19 de agosto de 2026 • FideScore™ 8.89Citar este artículoPaq. Scorm (LMS)Sugerir mejoraCompartir artículoImprimir artículoGenerar QRInstalar aplicaciónPermalink: ark:28736/dm903mhrh

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