Los cinco libros del Salterio
El Salterio se divide tradicionalmente en cinco libros, cada uno (excepto el último) concluye con una doxología que celebra la gloria de Dios. Esta organización se remonta a la tradición judía y fue defendida por los Padres de la Iglesia y por la Enciclopedia Católica.
Libro I: Salmos 1‑41, seguido de la doxología y el Salmo 42.
Libro II: Salmos 42‑72, con doxología y Salmos 73‑75.
Libro III: Salmos 76‑89, con doxología y Salmo 90.
Libro IV: Salmos 91‑106, con doxología y Salmo 107.
Libro V: Salmos 107‑150, sin doxología final, aunque el Salmo 151 (no canónico) sirve como grand‑doxología que cierra el conjunto.
Esta división permite una ciclicidad litúrgica que acompaña el año cristiano y facilita la meditación de los fieles1.
Doxologías y su significado
Las doxologías, insertadas al final de los primeros cuatro libros, no forman parte de los cantos originales, sino que fueron añadidas para marcar la conclusión de cada sección y para expresar la alabanza a la Trinidad1. La última doxología, el Salmo 151, aunque no está incluido en el canon católico, se reconoce como una cierre glorioso del Salterio1.

