Falta de sacerdote o celebración fuera de la Misa
Cuando no es posible celebrar la Misa, el sacerdote debe asegurar que se distribuya la comunión y que los fieles tengan acceso a los hostias consagrados. En ausencia de sacerdote, pueden asistir ministros extraordinarios (diáconos, acólitos o laicos autorizados) a distribuir la comunión, siempre respetando las normas litúrgicas de Redemptionis Sacramentum.
Uso de materia eucarística válida en casos especiales
Para los fieles con alergias o intolerancias, la Iglesia permite el uso de hostias de bajo contenido de gluten y mustum (zumo de uva sin fermentar) como materia válida, siempre con permiso del Ordinario.
Comunión en presencia de un ministro no católico (ecumenismo)
El Código de los Cánones de las Iglesias Orientales y la Directiva para la Aplicación de Principios y Normas de Ecumenismo autorizan, en casos de necesidad pastoral, que católicos reciban la Eucaristía de ministros de Iglesias orientales válidos, y viceversa, cuando no pueden acercarse a un ministro católico. Ecclesia de Eucharistia amplía este principio a otras Iglesias cristianas, siempre con la intención de atender una necesidad espiritual grave y sin confundirlo con una intercomunión plena.
Situaciones de peligro de muerte o urgencia grave
En casos de peligro de muerte, la Iglesia permite la administración de la Eucaristía a personas que no pueden confesarse, siempre que haya perfecta contrición y la intención firme de buscar la reconciliación tan pronto como sea posible. Esta excepción se basa en la enseñanza de la USCCB sobre la contrición perfecta como medio de reconciliación cuando el sacramento de la penitencia no está disponible.