La convocatoria del Concilio de Constanza fue una respuesta directa a la profunda crisis que la Iglesia Católica atravesaba a principios del siglo XV, principalmente debido al Gran Cisma de Occidente. Este cisma, que comenzó en 1378, resultó en la existencia de múltiples papas que reclamaban legitimidad, dividiendo a la cristiandad y socavando la autoridad papal1.
El Gran Cisma de Occidente (1378-1417)
El Gran Cisma de Occidente se inició con la elección de Urbano VI en Roma, seguida por la elección de Clemente VII en Aviñón por un grupo de cardenales disidentes. Esta situación creó dos líneas papales simultáneas, una en Roma y otra en Aviñón, cada una con sus propios partidarios entre los reinos europeos1. La confusión y el escándalo aumentaron aún más con el Concilio de Pisa en 1409. Este concilio, convocado con la intención de resolver el cisma, depuso a los papas reinantes (Gregorio XII de Roma y Benedicto XIII de Aviñón) y eligió a un nuevo pontífice, Alejandro V. Sin embargo, ni Gregorio XII ni Benedicto XIII reconocieron su deposición, lo que resultó en la existencia de tres papas simultáneamente1. Alejandro V falleció poco después, siendo sucedido por el cardenal Baldassare Cossa, quien tomó el nombre de Juan XXIII1.
El papel de Juan XXIII y el Emperador Segismundo
Juan XXIII, en obediencia a un decreto del Concilio de Pisa que ordenaba la celebración de un concilio general cada tres años, convocó una asamblea en Roma para abril de 1412. Este concilio tuvo poco éxito y fue prorrogado, convocándose nuevamente para principios de 1413. Su único decreto importante fue la condena de los escritos de John Wyclif1.
La inestabilidad política, particularmente la traición y violencia de Ladislao de Nápoles, hizo que Juan XXIII dependiera políticamente del recién elegido Emperador Segismundo. Segismundo, ansioso por un concilio general en territorio alemán, finalmente obtuvo la cooperación del papa, quien entonces se encontraba exiliado de Roma. Juan XXIII convocó el concilio desde Lodi el 9 de diciembre de 1413, fijando su inicio para el 1 de noviembre de 1414, en Constanza, una ciudad libre del imperio a orillas del lago Constanza1.

