El nombre tradicional de la institución es Congregación del Espíritu Santo y del Inmaculado Corazón de María. En la documentación eclesial también aparece como Congregación del Espíritu Santo, mientras que sus miembros reciben el nombre de espiritanos. Su abreviatura religiosa habitual es C.S.Sp.
Desde el punto de vista canónico, los espiritanos pertenecen a una congregación religiosa clerical de vida apostólica. Esta expresión distingue su forma de vida de la de una orden religiosa en sentido estricto. Los miembros profesan los consejos evangélicos y viven en comunidad, pero la congregación no constituye una orden monástica ni una orden mendicante tradicional. Su finalidad principal consiste en la actividad apostólica y misionera, sostenida por la vida comunitaria, la oración y la consagración religiosa.
La congregación posee una estructura propia de gobierno, encabezada por un superior general y un consejo general. La autoridad eclesial reconoce su carácter religioso y apostólico, mientras que sus miembros desarrollan tareas pastorales, educativas, formativas y misioneras en colaboración con las Iglesias particulares.




