Concepto básico
La consagración a María consiste en entregar voluntariamente a la Madre de Dios la propia vida y la de la comunidad, pidiendo su intercesión y su maternidad espiritual. No se trata de un sacramento, sino de un acto devocional que debe expresarse «al Padre, por Cristo y en el Espíritu Santo»1.
Terminología
Los documentos eclesiales emplean varios términos: consagración, entrega (affidamento), dedicación y comendación. La Dirección sobre la piedad popular señala que el término «consagración» se usa aquí en sentido amplio y no técnico, reservándose el término litúrgico para ofrendas que tienen a Dios como objeto último1.

