Orígenes tempranos
La veneración del Corazón de Jesús se remonta a los siglos XVII‑XVIII, cuando mártires y religiosos como San Juan Eudes y Santa Margarita María de Alacoque difundieron la imagen del corazón como símbolo del amor divino1. Las revelaciones de Margarita María, entre 1670 y 1675, describieron al Cristo herido que pide una hora santa y la devoción de los nueve primeros viernes del mes2.
Consolidación litúrgica
El Papa Pío IX, atendiendo la petición de los obispos franceses, elevó la fiesta del Sagrado Corazón a nivel universal en 18561. Posteriormente, el Papa León XIII la declaró de primera clase en 18893 y, en 1899, consagró a toda la humanidad al Sagrado Corazón mediante la acta de expiación promulgada en Miserentissimus Redemptor4.
