Definición del Concilio de Trento
El Concilio de Trento define la contrición como «una tristeza del alma y una repulsión al pecado cometido, con la resolución de no pecar más»1. La propia exposición tridentina señala que la contrición es «un dolor de mente y una detestación del pecado cometido, con el propósito de no pecar en el futuro»2. Esta definición subraya que la contrición no es meramente un sentimiento pasivo, sino una voluntad activa que lleva al penitente a decidir no volver a pecar3.
Aspectos teológicos
Los teólogos describen la contrición como una sombra del amor que rompe el corazón endurecido por el pecado, comparándola con el acto de romper una piedra para quebrar lo rígido3. Además, la contrición debe ser interior, sobrenatural, universal y soberana: nace del interior del penitente, es impulsada por la gracia divina, abarca todo el ser y dirige la voluntad a la total renuncia al mal4.
