La Palabra creadora en la Sagrada Escritura
Los primeros capítulos del Génesis anuncian que «En el principio creó Dios los cielos y la tierra» (Génesis 1,1), indicando que la existencia del cosmos no depende de una causa material previa. El Salmo 33,6 refuerza esta idea: «La palabra de Jehová hizo el cielo; y el aliento de su boca los hizo a todos». Así, la Escritura presenta la creación como un acto de nulla impulsado por la palabra divina1.
Los Padres de la Iglesia
San Agustín y San Jerónimo interpretaron este pasaje como evidencia de que Dios «creó el mundo a partir de su propia palabra, sin necesidad de una materia prima»2. San Basilio de Cesarea describió la creación ex nihilo como un acto de libertad divina, mientras que San Athanásio subrayó que procede de la abundancia del ser de Dios3.
