La herejía cátara en el Languedoc
El término albigenses se refiere a los seguidores del cátarismo, una corriente dualista que rechazaba la autoridad papal y sostenía una visión del mundo dividida entre el bien espiritual y el mal material1. La doctrina se propagó rápidamente en más de mil ciudades y pueblos del sur de Francia, creando una comunidad religiosa que desafiaba la ortodoxia católica1.
Respuestas eclesiásticas iniciales
Antes de la cruzada, la Iglesia intentó la persuasión mediante legados y predicadores, como los monjes cistercienses Rainer y Guido, y el obispo Diego de Osma, enviados por Inocencio III para dialogar con los cátaros2. Sin embargo, la falta de receptividad y el asesinato del legado Pedro de Castelnau en 1208 obligaron al papado a considerar medidas más drásticas2.

