La campaña de Hermann von Balk en Prusia
En 1230, el Gran Maestro Hermann von Salza designó a Hermann von Balk como provincial de Prusia. Bajo su mando, la orden lanzó una serie de expediciones que culminaron en la cristianización de Prusia y en la fundación de la princípado militar de los Caballeros Teutónicos con su sede en Marienburgo. La victoria en la batalla de Rudau (1307) contra los lituanos marcó un hito importante en la expansión del orden.
La conquista de Livonia y la muerte de Berthold
En Livonia, el obispo Berthold lideró una expedición que, tras la fundación de la ciudad de Riga, enfrentó a los paganos livonios. Su muerte en combate, a causa de una lanza lanzada por el pagano Ymant, simbolizó el sacrificio de los misioneros cristianos en la región. La posterior conversión de muchos paganos se logró con la ayuda de la Orden de los Hermanos de la Espada, incorporada a los Teutónicos en 1237.
La resistencia lituana y la conversión de Jogaila
Lituania permaneció como uno de los últimos bastiones paganos de Europa. El Gran Duque Mindaugas aceptó el cristianismo en 1251 bajo la protección del Papa, pero su muerte en 1263 provocó una nueva ola de paganismo. Fue Jogaila (Ladislao Jagellón), rey de Polonia y Gran Duque de Lituania, quien finalmente logró la bautización masiva de Lituania en 1386, unificando políticamente a Polonia y Lituania bajo la fe católica,.
La lucha por Samogitia
Samogitia, zona occidental de Lituania, fue objeto de repetidas campañas teutónicas. Tras la derrota de los Caballeros en la batalla de Tannenberg (1410), el territorio fue cedido a Polonia en el Tratado de Thorn (1411). La evangelización de Samogitia se consolidó con la fundación de la Diócesis de Medininkai y la labor de obispos como Matthias y Nicholas.