La expresión une dos términos. Cuerpo indica una comunidad orgánica, formada por muchos miembros vinculados entre sí y orientados hacia una vida y una finalidad comunes. Místico no significa imaginario ni meramente simbólico, sino una unión sobrenatural y real que supera las relaciones naturales, jurídicas o sociales.
La Iglesia posee, por tanto, una unidad visible y organizada, pero también una unidad más profunda: la vida de Cristo llega a los creyentes mediante el Espíritu Santo y los sacramentos. Los cristianos no forman únicamente una asociación religiosa; participan de una comunión vital con Cristo y entre ellos.2
Pío XII consideró la expresión Cuerpo místico de Cristo como una de las formulaciones más elevadas para describir la verdadera Iglesia de Jesucristo, porque resume la enseñanza de la Sagrada Escritura y de los Padres de la Iglesia.3
