Cafarnaúm en el siglo I
Cafarnaúm, situada a orillas del mar de Galilea, era un importante puerto comercial y centro religioso. Su posición estratégica facilitó la difusión de las enseñanzas de Jesús entre judíos y gentiles. La ciudad albergaba la conocida piscina de Betzatà, también llamada «casa de misericordia», que simboliza la Iglesia como lugar donde los enfermos encuentran consuelo y sanación1.
La piscina de Betzatà
El término Betzatà proviene del hebreo «casa de misericordia» y alude a la acción redentora de Cristo. En el Evangelio de Juan se describe la piscina con cinco pórticos donde se reunían los enfermos, subrayando la dimensión comunitaria del milagro2. El Papa Leo XIV señala que esta imagen refleja a la Iglesia, «donde el Señor viene a sanar y dar esperanza»1.

