Función del diácono
El diácono, como ministro del altar, viste la dalmática como signo visible de su ministerio litúrgico. Según la normativa actual, la dalmática es la vestidura propia del diácono, que se coloca sobre el alba y la estola durante la Misa y en procesiones solemnes, salvo en tiempos penitenciales como el Adviento o la Cuaresma, cuando se omite por su carácter festivo1,2.
Uso por obispos y sacerdotes
En la celebración pontifical, los obispos pueden llevar la dalmática bajo la casulla, pero no en misas privadas. Los sacerdotes sólo pueden usarla con privilegio papal específico y en los días que la autorización lo permita1. Esta restricción subraya la naturaleza distintiva de la dalmática como signo del diaconado.
