El escenario del conflicto
El relato se sitúa en la época del rey Saúl, cuando los israelitas y los filisteos se hallaban frente a frente en el valle de Elá1. Goliat, descrito como un guerrero de «maravillosa estatura y fuerza», desafiaba a Israel a un combate singular, prometiendo la derrota del pueblo si nadie se atrevía a enfrentarlo1.
El papel de Samuel y la unción de David
Según la tradición patrística, Dios, al ver la inadecuada elección de Saúl, instruyó a Samuel para que ungiera a David mientras éste aún era un niño pastor, señalando la providencia divina que precede al enfrentamiento2.


