Orígenes del Ritual romano
El Rituale Romanum tiene sus raíces en los sacramentarios medievales, que reunían tanto los sacramentos como los sacramentales y otras ceremonias. Su primera edición oficial apareció en 1614 bajo el papa Pablo V, y fue revisada por Benedicto XIV en 1752, quien añadió formularios para bendiciones papales y amplió el apéndice de bendiciones3.
Creación del De Benedictionibus
Tras el Concilio Vaticano II, la Congregación para el Culto Divino promulgó el De Benedictionibus como parte del nuevo Rituale Romanum para atender la necesidad de participación consciente y activa de los fieles en las bendiciones, limitando su reserva a los ministros con facultades especiales y a los laicos bajo supervisión episcopal4.
Evolución posterior
Con la publicación del Motu Proprio Traditionis custodes (2021), se confirmó que el Rituale Romanum (edición típica 1952) sigue vigente, mientras que versiones anteriores fueron abrogadas, manteniéndose el De Benedictionibus como texto normativo para las bendiciones actuales5.
