Capítulo I – Sobre Dios, la creación y la providencia
Este capítulo afirma la existencia de un Dios único, verdadero y viviente, creador de todas las cosas, y condena la negación de su existencia como herejía anatematizada. La formulación subraya que la razón natural puede reconocer a Dios a través de la luz de la razón humana.
Capítulo II – Sobre la revelación divina
Dei Filius define la revelación como la «fe universal» contenida tanto en la Sagrada Escritura como en la Tradición apostólica, ambas inspiradas por el Espíritu Santo. El texto declara que los libros sagrados son canónicos no por simple aprobación humana, sino porque son divinamente inspirados.
Capítulo III – Sobre la fe
El documento condena la idea de que la fe pueda derivarse exclusivamente de la razón o de la experiencia humana, afirmando que la fe es un hábito de la mente otorgado por la gracia y que su objeto formal es Dios mismo. Se rechaza cualquier intento de reducir la fe a un proceso meramente racional.
Capítulo IV – Fe y razón
En el capítulo final se expone la doble orden de conocimiento: la razón natural y la fe divina, distintas tanto en fuente como en objeto. La razón, iluminada por la fe, puede alcanzar una comprensión fructífera de los misterios mediante dos caminos:
Analogía con lo que la razón conoce naturalmente.
Nexus mysteriorum – la conexión interna de los misterios y su relación con el fin último del ser humano.
Además, se declara que los milagros son posibles y que la fe no es una imposición ciega de la razón, sino una asentimiento libre guiado por la autoridad divina.