El punto decisivo es la vinculación del diagnóstico con la intención de provocar un aborto «si los resultados lo justifican». En el magisterio, esta posibilidad transforma el diagnóstico en algo gravemente contrario a la ley moral.
No debe convertirse en «sentencia de muerte»
El Catecismo enseña que el diagnóstico se opone gravemente a la ley moral «cuando se hace con el pensamiento de inducir un aborto, dependiendo del resultado», y especifica que «un diagnóstico no debe ser el equivalente de una sentencia de muerte».
El aborto selectivo basado en malformaciones es gravemente ilícito
La instrucción doctrinal de 1987 señala que es gravemente contrario a la ley moral pedir o realizar diagnósticos con intención deliberada de abortar si se confirma una malformación o una enfermedad hereditaria; también condena que otros (cónyuge, familiares, o terceros) aconsejen o impongan tal diagnóstico con la misma intención, y que un especialista incurra en colaboración ilícita si contribuye deliberadamente a establecer un vínculo entre el diagnóstico prenatal y el aborto.
La misma instrucción añade que cualquier programa o directiva de autoridades civiles o sanitarias, o de organizaciones científicas, que favorezca ese vínculo o busque inducir a las madres a someterse al diagnóstico con el propósito de eliminar fetos afectados por malformaciones o portadores de enfermedades hereditarias, debe ser condenado por violar el derecho a la vida del hijo por nacer y por abusar de derechos y deberes previos de los esposos.
La lógica eugenésica: discriminación y eliminación
Una carta doctrinal sobre el acompañamiento en fases críticas y terminales denuncia que, en la cultura dominante de hoy, una recurrencia a veces obsesiva al diagnóstico prenatal, unida a una mentalidad hostil hacia la discapacidad, puede empujar a la elección del aborto, presentado incluso como «prevención».
El mismo documento enseña con claridad que:
el aborto consiste en el asesinato deliberado de una vida humana inocente y nunca es lícito;
el uso del diagnóstico con fines selectivos es contrario a la dignidad de la persona y es gravemente ilícito, porque expresa una mentalidad eugenésica.