La doctrina de Dominus Iesus
La declaración Dominus Iesus, publicada por la Congregación para la Doctrina de la Fe en el año 2000, establece una distinción teológica precisa entre las Iglesias orientales no católicas y las comunidades cristianas nacidas de la Reforma.
La declaración enseña que existe una única Iglesia de Cristo, que subsiste en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él. Al mismo tiempo, reconoce que fuera de la plena comunión católica existen elementos de santificación y de verdad y que la Iglesia de Cristo actúa también en otras comunidades cristianas.,
Las Iglesias orientales no católicas
Las Iglesias orientales que no están en plena comunión con la Iglesia católica, pero conservan la sucesión apostólica y una Eucaristía válida, son verdaderas Iglesias particulares. En ellas está presente y actúa la Iglesia de Cristo, aunque todavía falte la plena comunión con la Iglesia católica, especialmente en relación con la doctrina sobre el primado del obispo de Roma.
Esta afirmación fundamenta la especial cercanía ecuménica entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas y otras Iglesias orientales. Ambas conservan elementos esenciales de la estructura sacramental y apostólica de la Iglesia, aunque permanezcan separadas en cuestiones doctrinales y de gobierno eclesial.
Las comunidades eclesiales nacidas de la Reforma
Las comunidades cristianas surgidas de la Reforma del siglo XVI no conservaron, según la doctrina católica, el episcopado válido ni la sustancia íntegra del misterio eucarístico. Por este motivo, Dominus Iesus no las denomina «Iglesias» en sentido propio, sino comunidades eclesiales.
La Congregación para la Doctrina de la Fe precisó en 2007 que la ausencia de la sucesión apostólica en el sacramento del Orden implica la falta de un elemento constitutivo de la Iglesia. Por la misma razón, estas comunidades no han conservado la sustancia genuina e íntegra del misterio eucarístico según la comprensión católica.
Esta distinción no constituye una negación de todo valor cristiano en esas comunidades. Sus miembros reciben el bautismo, confiesan a Jesucristo como Señor y Salvador y poseen elementos de santificación y de verdad. La eficacia de esos elementos procede, según la enseñanza católica, de la plenitud de gracia y verdad confiada a la Iglesia católica.,
Significado de «subsiste en»
La expresión latina subsistit in, utilizada por el Concilio Vaticano II y explicada posteriormente por Dominus Iesus, afirma que la Iglesia de Cristo continúa existiendo plenamente en la Iglesia católica. La expresión no significa que la Iglesia de Cristo se divida en varias Iglesias equivalentes ni que pueda existir únicamente como una realidad futura hacia la que todas las comunidades tendrían que avanzar.
Fuera de la estructura visible de la Iglesia católica existen elementos de santificación y de verdad, pero la plenitud de esos elementos permanece unida en la Iglesia católica.,