El análisis teológico del Diario identificó cinco elementos principales de la devoción promovida por Faustina. La selección de estos elementos depende de las promesas vinculadas a la confianza en Dios y a la misericordia hacia el prójimo.
La imagen de Jesús misericordioso
El 22 de febrero de 1931, en Płock, Faustina describió una visión de Cristo vestido de blanco. Jesús levantaba la mano derecha para bendecir y tocaba con la izquierda su pecho, del que brotaban dos rayos: uno pálido y otro rojo. Según el relato del Diario, Cristo pidió que la imagen llevase la inscripción «Jesús, en ti confío».
Los rayos constituyen el rasgo más característico de la imagen. La tradición devocional los relaciona con la sangre y el agua que brotaron del costado de Cristo. Juan Pablo II interpretó estos símbolos en relación con la cruz, la Eucaristía, el Bautismo y el Espíritu Santo.
Faustina no poseía conocimientos técnicos de pintura. Por ello buscó ayuda para cumplir el encargo recibido. Más tarde, el padre Sopoćko pidió a Eugenio Kazimirowski que pintara la imagen bajo la dirección de la religiosa. La obra quedó terminada en 1934 y recibió veneración pública en Vilna, incluida su exposición en la Puerta del Alba en 1935.
La Fiesta de la Misericordia
El Diario vincula la Fiesta de la Misericordia con el segundo domingo de Pascua. La petición atribuida a Cristo relaciona esta celebración con el misterio pascual y con la contemplación de la misericordia manifestada en la resurrección.
Juan Pablo II estableció que el segundo domingo de Pascua recibiera en toda la Iglesia el nombre de Domingo de la Divina Misericordia. La proclamación tuvo lugar durante la canonización de Faustina, celebrada el 30 de abril de 2000.
El Papa presentó esta fiesta como un don pascual de Cristo resucitado para la Iglesia y para la humanidad.
La Coronilla de la Divina Misericordia
La Coronilla es una oración dirigida al Padre en unión con la pasión de Cristo y ofrecida por la misericordia para el mundo. Su contenido expresa la confianza en el sacrificio redentor de Jesús y la súplica por la conversión de los pecadores.
Aunque la Coronilla alcanzó gran difusión, el estudio teológico de la devoción advierte que no debe aislarse de los demás elementos transmitidos por Faustina. La imagen, la Hora de la Misericordia, la Fiesta y la práctica de la misericordia forman un conjunto espiritual coherente.
La Hora de la Misericordia
La Hora de la Misericordia recuerda la muerte de Cristo en la cruz, tradicionalmente asociada a las tres de la tarde. El Diario presenta ese momento como una ocasión privilegiada para contemplar la pasión de Jesús y pedir misericordia para el mundo.
La Hora no consiste únicamente en recitar una fórmula fija. Incluye la meditación de la pasión, la adoración de Cristo y la súplica confiada por los pecadores.
La propagación de la misericordia
Faustina recibió la misión de dar a conocer la misericordia divina. Esta tarea no se reduce a divulgar imágenes u oraciones. Incluye la proclamación del Evangelio, la oración, el testimonio cristiano y las obras de misericordia.
Juan Pablo II pidió a los fieles que unieran tres dimensiones: la proclamación de la misericordia, las obras de misericordia y la oración para obtener misericordia.