El canon 1246 del Código de Derecho Canónico establece el marco general para la Iglesia latina. La lista universal comprende:
Todos los domingos
Cada domingo constituye un día de precepto. La obligación nace de la celebración semanal del misterio pascual y no depende de que el domingo coincida con una solemnidad concreta.
Navidad
La solemnidad de la Natividad del Señor, el 25 de diciembre, conmemora el nacimiento de Jesucristo y constituye uno de los días de precepto de la Iglesia universal. La celebración litúrgica de Navidad puede comenzar con la misa vespertina de la víspera.
Epifanía del Señor
La Epifanía, tradicionalmente vinculada a la manifestación de Cristo a las naciones y a la adoración de los Magos, figura entre las solemnidades de precepto enumeradas por el derecho universal. La fecha concreta de su celebración puede recibir una regulación particular en cada país.
Ascensión del Señor
La Ascensión conmemora la entrada gloriosa de Cristo en la vida del Padre. El derecho universal la incluye entre los días de precepto, aunque numerosas conferencias episcopales trasladan su celebración al domingo, con la aprobación de la Santa Sede.
Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
La solemnidad del Corpus Christi celebra la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. La Iglesia une esta fiesta a la veneración del sacramento del altar, a la acción de gracias por la Eucaristía y, en muchos lugares, a la procesión eucarística.
Santa María, Madre de Dios
La solemnidad de Santa María, Madre de Dios, celebrada el 1 de enero, proclama la maternidad divina de María en relación con el misterio de la encarnación. La Iglesia no considera este título una afirmación meramente honorífica, sino una consecuencia de la identidad de Jesucristo: María es Madre de Dios porque el Hijo que nació de ella es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre.
Inmaculada Concepción
La solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, el 8 de diciembre, celebra que María fue preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción por una gracia singular de Dios, en atención a los méritos de Jesucristo.
Asunción de la Virgen María
La Asunción, celebrada el 15 de agosto, proclama que María fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo al término de su vida terrena. Esta solemnidad expresa de modo particular la esperanza cristiana en la resurrección y en la glorificación final de quienes viven unidos a Cristo.
San José
La solemnidad de San José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal, forma parte de la lista del canon 1246. La fecha habitual de esta celebración es el 19 de marzo, aunque la liturgia puede ordenar su traslado cuando coincide con días de mayor rango.
San Pedro y San Pablo
La solemnidad de los santos Pedro y Pablo, el 29 de junio, honra conjuntamente a dos apóstoles fundamentales para la misión de la Iglesia. Pedro aparece como testigo principal de la fe apostólica y fundamento visible de la unidad eclesial; Pablo, como apóstol de las naciones y gran evangelizador del mundo mediterráneo.
Todos los Santos
La solemnidad de Todos los Santos, el 1 de noviembre, celebra a la multitud de santos que contempla a Dios, incluidos aquellos cuya santidad permanece oculta y cuyo nombre no figura en el calendario litúrgico. La fiesta recuerda la llamada universal a la santidad y la comunión entre la Iglesia peregrina, la Iglesia purgante y la Iglesia gloriosa.