Orígenes en la Congregación de Ritos y el Consilium
La vigilancia del culto litúrgico tiene sus raíces en la Congregación Sagrada de Ritos, creada por el Papa Sixto V hace cuatro siglos para supervisar la reforma litúrgica del Concilio de Trento1. Posteriormente, el Papa San Pío X fundó una Congregación para la Disciplina de los Sacramentos, y el Papa Pablo VI, a raíz del Concilio Vaticano II, estableció el Consilium y luego la Congregación del Culto Divino para aplicar la Constitución Sacrosanctum Concilium1.
Creación de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
Con la promulgación de la Constitución Pastor Bonus (1988), la Iglesia unificó bajo una sola entidad la normativa litúrgica y sacramental, creando la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Esta Congregación «hace lo que corresponde a la Sede Apostólica respecto a la regulación y promoción de la liturgia sagrada, principalmente de los sacramentos»2, y su labor quedó plasmada también en el documento Redemptionis Sacramentum (2004), que subraya su papel en la garantía de la validez y licitud de los sacramentos3.
Transformación en Dicasterio (Praedicate Evangelium 2022)
El 5 de junio de 2022, el Papa Francisco promulgó Praedicate Evangelium, que reorganizó la Curia Romana y sustituyó a la Congregación por el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. El artículo 88 define su objetivo principal: «promover la sagrada liturgia de acuerdo con la renovación del Concilio Vaticano II»4. Los artículos 89, 90, 92‑96 detallan sus competencias, que incluyen la revisión de libros litúrgicos, la disciplina sacramental, la formación litúrgica y la asistencia a los obispos locales5,6,7,8,9.
