Dignidad humana y derechos fundamentales
El dicasterio tiene la tarea de promover la dignidad de toda persona, defendiendo sus derechos humanos, sociales, económicos y políticos, y difundiendo la doctrina social de la Iglesia.
Justicia y paz
En su labor por la justicia y la paz, el dicasterio:
Previene y resuelve conflictos, analizando sus causas en colaboración con la Secretaría de Estado y las Conferencias episcopales.
Defiende la dignidad y los derechos fundamentales de los seres humanos.
Apoya iniciativas contra la trata de personas, la explotación sexual y otras formas de esclavitud, y promueve la abolición de la pena de muerte.
Además, colabora con obispos y conferencias episcopales para concienciar sobre la necesidad de paz y solidaridad, especialmente en los días mundiales dedicados a estos temas.
Economía y desarrollo sostenible
El dicasterio promueve modelos económicos equitativos y estilos de vida sobrios, combatiendo la explotación económica de los países pobres, la especulación financiera y las relaciones comerciales asimétricas. Asimismo, impulsa la lucha contra la pobreza y la corrupción, fomentando la buena gobernanza y la confianza en la comunidad internacional.
Medio ambiente y ecología integral
En cooperación con Conferencias episcopales y estructuras orientales, fomenta la protección del medio ambiente y la implementación del magisterio eclesial en la defensa de la creación, trabajando junto a otras confesiones y autoridades civiles.
Migración y ayuda humanitaria
El dicasterio analiza y supera las causas de la migración, promueve la solidaridad y la integración de los migrantes en los países de acogida, y colabora con organizaciones internacionales para la elaboración de normas en favor de refugiados y solicitantes de asilo. Además, coordina la asistencia material y espiritual a migrantes, refugiados y desplazados, garantizando una atención pastoral adecuada.
Salud y atención a los vulnerables
Su competencia incluye la atención a los enfermos, los excluidos, los presos y los desempleados, así como a víctimas de conflictos armados y desastres naturales, siguiendo el mandato de servir a los más necesitados.