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Dicasterio para la Comunicación

El Dicasterio para la Comunicación es un organismo de la Curia romana encargado de coordinar y dirigir el sistema comunicativo de la Santa Sede. Creado inicialmente en 2015 con el nombre de Secretaría para la Comunicación, integró diversos organismos vaticanos dedicados a la prensa, la radio, la televisión, Internet, la edición, la fotografía y la producción tipográfica. En 2018 adoptó su denominación actual y, desde la promulgación de la constitución apostólica Praedicate evangelium en 2022, constituye el dicasterio competente para la comunicación institucional, informativa, editorial y audiovisual de la Santa Sede.

Dicasterio para la Comunicación
Ver información de la imagenRoma, Via della Consiliazione, Vista del Vaticano, c. 2012. Original, Bgabel, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreDicasterio para la Comunicación
CategoríaDesconocido
DescripciónOrganismo de la Curia romana encargado de coordinar y dirigir el sistema comunicativo de la Santa Sede
Fecha de Fundación27 de junio de 2015
Lugar de FundaciónPalacio Pío, Ciudad del Vaticano
Autoridad EclesiásticaPapa Francisco
EstadoActivo
Personas relacionadasPapa Francisco
TipoDicasterio, Comunicación, Motu proprio

Tabla de contenido

Naturaleza y finalidad

El Dicasterio para la Comunicación forma parte de la Curia romana, es decir, del conjunto de instituciones mediante las cuales el Romano Pontífice organiza y ejerce el servicio pastoral y administrativo propio de la Santa Sede. Su competencia abarca el sistema comunicativo de la Sede Apostólica y pretende articularlo de manera integrada, respetando al mismo tiempo las características operativas de cada medio.1

Su finalidad no consiste únicamente en gestionar medios de comunicación. El dicasterio debe poner las capacidades comunicativas de la Santa Sede al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia, utilizando los modelos de producción, las innovaciones tecnológicas y las formas de comunicación disponibles en cada época. La norma también contempla la incorporación de nuevos medios y tecnologías que puedan desarrollarse en el futuro.2

La institución integra, por tanto, tres dimensiones principales:

  • La comunicación institucional, vinculada a la actividad de la Santa Sede y del Romano Pontífice.
  • La información periodística, mediante la cobertura y difusión de las actividades pontificias y de la vida de la Iglesia.
  • La comunicación evangelizadora y pastoral, que procura presentar el mensaje cristiano mediante los lenguajes y medios contemporáneos.

El dicasterio también desarrolla los aspectos teológicos y pastorales de la comunicación eclesial. La constitución Praedicate evangelium pide que la comunicación no quede reducida a una concepción puramente técnica o instrumental y encomienda al organismo tareas de formación.3

Denominación

Secretaría para la Comunicación

El papa Francisco instituyó la Secretaría para la Comunicación mediante la carta apostólica en forma de motu proprio L’attuale contesto comunicativo, fechada el 27 de junio de 2015. El documento justificó la reforma por el desarrollo de los medios digitales, la convergencia entre soportes y la interactividad propia del nuevo contexto comunicativo.4

La nueva institución comenzó sus funciones el 29 de junio de 2015, con sede provisional en el Palacio Pío, en la Ciudad del Vaticano.5

Dicasterio para la Comunicación

El cambio de nombre tuvo lugar mediante un rescripto ex audientia Sanctissimi, dispuesto por el papa Francisco el 27 de febrero de 2018. El documento estableció que la Secretaría para la Comunicación pasara a llamarse, desde ese mismo día, Dicasterio para la Comunicación.6

La nueva denominación quedó incorporada al marco general de la reforma de la Curia romana promulgada por Francisco mediante la constitución apostólica Praedicate evangelium, del 19 de marzo de 2022, que reorganizó la estructura y las competencias de los dicasterios de la Santa Sede.

Antecedentes históricos

Antes de la reforma iniciada en 2015, la comunicación de la Santa Sede estaba distribuida entre varios organismos, cada uno con funciones, lenguajes y estructuras propias. Esta configuración respondía a la evolución histórica de los medios: la prensa escrita, la edición, la radio, la televisión, la fotografía y, posteriormente, Internet habían nacido en momentos distintos y habían desarrollado canales relativamente independientes.

Entre los organismos que participaban en el sistema comunicativo de la Santa Sede figuraban:

  • El Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
  • La Oficina de Prensa de la Santa Sede.
  • El Servicio de Internet del Vaticano.
  • Radio Vaticano.
  • El Centro Televisivo Vaticano.
  • L’Osservatore Romano.
  • La Tipografía Vaticana.
  • El Servicio Fotográfico.
  • La Librería Editora Vaticana.

El motu proprio de 2015 ordenó la integración progresiva de estos organismos en la nueva Secretaría para la Comunicación.7

La reforma no eliminó de manera inmediata la actividad específica de cada organismo. El documento fundacional estableció que las instituciones continuaran desempeñando sus tareas propias desde la publicación del motu proprio, aunque debían actuar conforme a las orientaciones de la Secretaría para la Comunicación.5

Reforma de la comunicación vaticana

Del sistema disperso a la integración

La reforma respondió a una transformación profunda de la comunicación social. Durante la etapa anterior, cada medio utilizaba principalmente su soporte característico: el periódico y el libro para la palabra escrita, la fotografía para la imagen fija, el cine y la televisión para la imagen en movimiento, y la radio para la palabra hablada y la música.

La expansión de la tecnología digital modificó este modelo. Los textos, sonidos, fotografías y vídeos comenzaron a circular mediante infraestructuras comunes y a combinarse en productos multimedia. La convergencia digital hizo necesario superar una organización basada exclusivamente en medios separados.8

El propósito de la reforma consistió en pasar de una estructura formada por organismos relativamente autónomos a un sistema comunicativo unitario, capaz de coordinar contenidos, tecnologías, personal, producción y distribución. El estatuto de 2016 describió la Secretaría como el dicasterio de la Curia romana encargado del sistema comunicativo de la Sede Apostólica y estableció la unificación estructural de las distintas realidades comunicativas.9

La centralización no pretendía convertir todos los medios en una única plataforma indiferenciada. El modelo conservaba las características operativas de cada servicio, pero los situaba dentro de una estructura común. Esta distinción permitía mantener la identidad histórica de publicaciones y medios concretos, al tiempo que favorecía la coordinación editorial y tecnológica.

Etapas jurídicas de la reforma

El proceso siguió varias fases:

  1. 30 De abril de 2015: la Comisión de los Medios Vaticanos presentó el proyecto de integración de los organismos comunicativos.7
  2. 27 De junio de 2015: Francisco instituyó la Secretaría para la Comunicación mediante el motu proprio L’attuale contesto comunicativo.4
  3. 29 De junio de 2015: la nueva Secretaría inició sus funciones.5
  4. 6 De septiembre de 2016: quedó promulgado el estatuto de la Secretaría, que entró en vigor en octubre del mismo año.10
  5. 27 De febrero de 2018: la Secretaría adoptó el nombre de Dicasterio para la Comunicación.6
  6. 19 De marzo de 2022: Praedicate evangelium estableció el marco vigente de sus competencias dentro de la Curia romana.

La reforma también implicó la incorporación progresiva de L’Osservatore Romano, la Librería Editora Vaticana y la Tipografía Políglota Vaticana al nuevo sistema productivo y distributivo. El proyecto exigió armonizar procedimientos, personal y modelos de difusión.8

Centralización y unidad editorial

La integración perseguía algo más que una coordinación administrativa. La finalidad consistía en armonizar los distintos componentes para ofrecer mejores servicios y favorecer una línea editorial coherente. La organización anterior podía producir comunicaciones paralelas, ritmos de trabajo diferentes y respuestas fragmentadas; la nueva estructura debía facilitar una visión conjunta.11

Esta unidad no equivale a uniformidad absoluta. Cada medio conserva su lenguaje y sus destinatarios, pero comparte una orientación general, una planificación común y una relación orgánica con el conjunto de la comunicación de la Santa Sede.

Organismos integrados

Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales

El Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales era el organismo de la Curia romana dedicado específicamente a las cuestiones relacionadas con los medios de comunicación social. Su integración en la Secretaría para la Comunicación trasladó la reflexión y la coordinación sobre la comunicación eclesial a la nueva estructura.

La reforma respondió a la necesidad de unir la dimensión doctrinal, pastoral y operativa de la comunicación, en lugar de mantenerlas distribuidas entre organismos diferentes.

Oficina de Prensa de la Santa Sede

La Oficina de Prensa de la Santa Sede desempeña la función informativa institucional relacionada con la actividad del Papa, la Santa Sede y la Curia romana. La integración en el Dicasterio permite coordinar la información periodística con la producción audiovisual, fotográfica, radiofónica y digital.

Su actividad mantiene una relación particular con la Secretaría de Estado, especialmente en las comunicaciones de carácter institucional y diplomático.

Radio Vaticano

Radio Vaticano nació como emisora de la Santa Sede y, con el tiempo, amplió su presencia mediante portales y servicios digitales. La reforma tuvo que adaptar su tradición radiofónica a un contexto multimedia, sin abandonar la utilización de las ondas cortas para regiones con menor disponibilidad tecnológica.8

La radio continúa formando parte del sistema de comunicación de la Santa Sede, aunque su actividad se articula con la producción de contenidos para Internet, aplicaciones digitales y otros canales.

Centro Televisivo Vaticano

El Centro Televisivo Vaticano se ocupaba de la producción y distribución de imágenes televisivas relacionadas con el Papa y las principales celebraciones y actividades de la Santa Sede. Su integración permitió vincular la producción de imágenes en movimiento con la información, la fotografía, la radio y las plataformas digitales.

L’Osservatore Romano

L’Osservatore Romano es el periódico de la Santa Sede. La integración en el Dicasterio para la Comunicación incorporó su actividad periodística y editorial al sistema general de comunicación vaticana.

La reforma planteó la necesidad de ampliar la difusión del periódico mediante formatos digitales y nuevas modalidades de distribución, sin reducir su identidad como publicación de referencia de la Santa Sede.8

Servicio de Internet del Vaticano

El Servicio de Internet del Vaticano aportó la infraestructura y la gestión de los contenidos digitales institucionales. El motu proprio de 2015 atribuyó a la nueva Secretaría la responsabilidad del sitio institucional de la Santa Sede, vatican.va, en coordinación con la Secretaría de Estado.12

La misma disposición confió al nuevo organismo el servicio de comunicación del Romano Pontífice en la red social entonces utilizada bajo la cuenta @pontifex.12

Servicio Fotográfico

El Servicio Fotográfico conserva y distribuye imágenes de las actividades pontificias, de las celebraciones litúrgicas y de los acontecimientos de la Santa Sede. La fotografía forma parte del sistema comunicativo integrado porque proporciona materiales para publicaciones, informaciones, documentales, emisiones y plataformas digitales.

Tipografía Vaticana

La Tipografía Vaticana aporta la producción impresa vinculada a la Santa Sede. Su incorporación al nuevo sistema permitió coordinar la edición tradicional con los procesos digitales y con las necesidades de publicación de documentos, libros y periódicos.

Librería Editora Vaticana

La Librería Editora Vaticana desarrolla la actividad editorial de la Santa Sede. La integración en el Dicasterio la vinculó más estrechamente con la difusión multimedia de los documentos pontificios, las publicaciones eclesiales y los contenidos de carácter doctrinal y pastoral.

Competencias según Praedicate evangelium

La constitución apostólica Praedicate evangelium dedica al Dicasterio para la Comunicación los artículos 183 a 188.

Coordinación del sistema comunicativo

El artículo 183 atribuye al dicasterio la supervisión de toda la red comunicativa de la Sede Apostólica. La institución debe unificar las actividades de la Santa Sede en materia de comunicación mediante una unidad estructural que respete las características operativas de cada componente.1

La norma sitúa esta tarea dentro de un contexto definido por:

  • El desarrollo de los medios digitales.
  • La convergencia de lenguajes y soportes.
  • La interactividad.
  • La necesidad de una respuesta integrada a la misión evangelizadora de la Iglesia.

Producción e innovación tecnológica

El artículo 184 encomienda al dicasterio atender las necesidades evangelizadoras de la Iglesia mediante modelos de producción, innovaciones tecnológicas y formas de comunicación presentes o futuras.2

Esta competencia obliga a combinar la experiencia histórica de los medios vaticanos con la investigación y la adaptación tecnológica. La institución no queda vinculada a un soporte concreto, pues su misión abarca los medios que puedan resultar adecuados para la comunicación de la Iglesia.

Dimensión teológica y pastoral

El artículo 185 pide al dicasterio profundizar en los aspectos propiamente teológicos y pastorales de la comunicación eclesial. También le encomienda la formación necesaria para evitar que la comunicación quede reducida a una actividad técnica.3

Esta dimensión recuerda que la comunicación de la Iglesia posee una finalidad evangelizadora y comunitaria. La tecnología constituye un instrumento; el contenido, la verdad, la dignidad de las personas y la construcción de la comunión determinan el sentido de su uso.

Formación de los fieles

El artículo 186 atribuye al dicasterio la tarea de ayudar a los fieles a reconocer su responsabilidad en el uso de los medios de comunicación al servicio de la misión pastoral de la Iglesia, de la civilización y de las costumbres. La Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales constituye un momento privilegiado para promover esta conciencia.13

La responsabilidad comunicativa no corresponde exclusivamente a periodistas o instituciones. También alcanza a las comunidades cristianas y a cada fiel, en la medida en que sus palabras, imágenes y decisiones comunicativas pueden contribuir a la verdad, la justicia, la paz y la comunión o, por el contrario, favorecer la división y la desinformación.

Infraestructuras y cooperación institucional

El dicasterio utiliza las infraestructuras de conectividad y de red del Estado de la Ciudad del Vaticano, respetando la legislación propia y los compromisos internacionales asumidos por la Santa Sede. En el ejercicio de sus funciones coopera con las instituciones competentes de la Curia romana, particularmente con la Secretaría de Estado.14

Esta colaboración resulta necesaria porque la comunicación institucional afecta a ámbitos diversos: la actividad del Papa, la diplomacia de la Santa Sede, la vida de la Curia, las celebraciones litúrgicas, la información pública y la relación con los medios de comunicación de todo el mundo.

Apoyo a otras instituciones

El artículo 188 encomienda al dicasterio apoyar las actividades de comunicación de las demás instituciones y oficinas de la Curia romana, de las entidades vinculadas a la Santa Sede, del Gobernatorado del Estado de la Ciudad del Vaticano y de otros organismos radicados en el territorio vaticano o dependientes de la Sede Apostólica.15

El dicasterio actúa así como organismo central de coordinación y servicio. No limita su actividad a sus propios medios, sino que presta asistencia a las instituciones que necesitan comunicar sus actividades, documentos y proyectos.

Comunicación y evangelización

La comunicación ocupa un lugar relevante en la misión evangelizadora de la Iglesia porque permite anunciar el Evangelio, explicar la enseñanza cristiana, informar sobre la vida eclesial y acercar la voz del Papa a personas y comunidades de todo el mundo.

La actividad del dicasterio debe integrar la fidelidad doctrinal con la claridad periodística, la competencia tecnológica y la sensibilidad pastoral. Una comunicación eclesial adecuada no consiste simplemente en reproducir contenidos religiosos en diferentes soportes. También exige comprender los lenguajes contemporáneos, escuchar a los destinatarios y presentar la verdad cristiana de forma inteligible.

La cultura digital modifica la percepción del tiempo, del espacio, de la identidad y de las relaciones humanas. También influye en las formas de aprender, informarse y discernir. La comunicación de la Iglesia necesita responder a este contexto sin aceptar de manera acrítica todos sus criterios.11

La misión comunicativa incluye, por ello, varias responsabilidades:

  • Ofrecer información veraz y comprensible.
  • Favorecer el diálogo y la comunión.
  • Proteger la dignidad de las personas.
  • Evitar la manipulación y la difusión de falsedades.
  • Presentar la fe cristiana con fidelidad.
  • Atender a las comunidades con menor acceso tecnológico.
  • Formar comunicadores capaces de unir competencia profesional y responsabilidad moral.

Dimensión eclesial de la comunicación

La visión católica de la comunicación no la reduce a una técnica de transmisión de mensajes. La comunicación forma parte de la vida de la Iglesia porque la Iglesia anuncia una Palabra recibida, celebra la fe, establece vínculos de comunión y acompaña a las personas en sus circunstancias concretas.

En 2024, Francisco presentó la tarea de los comunicadores vaticanos como una vocación al servicio de la verdad, la comunión y el anuncio del Evangelio. Relacionó esa misión con la construcción de puentes, la superación de divisiones y la atención a los dramas humanos.16

El mismo discurso vinculó la comunicación eclesial con un estilo sinodal, entendido como una forma de caminar juntos, escuchar y participar en la vida de la Iglesia. Francisco pidió una comunicación capaz de conectar personas y culturas y de dar a conocer historias y testimonios procedentes de todas las partes del mundo.16,16

Esta perspectiva concede especial valor a una comunicación de corazón a corazón, atenta a la experiencia humana y a los sufrimientos concretos de las personas. La actividad comunicativa no debe limitarse a difundir ideas abstractas, sino que debe presentar la realidad con honestidad y sentido de responsabilidad.16

Lenguas y alcance internacional

La comunicación de la Santa Sede posee una dimensión universal. El Dicasterio trabaja para que los contenidos pontificios y eclesiales lleguen a comunidades con tradiciones culturales, lenguas y niveles tecnológicos muy diferentes.

En 2024, los medios vaticanos comunicaban en más de cincuenta lenguas. La ampliación lingüística incluyó, entre otras, el lingala, el mongol y el canarés.16

La diversidad lingüística cumple una función pastoral y eclesial. Permite que el anuncio y la información lleguen a las Iglesias particulares sin depender exclusivamente de las lenguas de mayor difusión internacional. También ayuda a mostrar la pluralidad cultural de la Iglesia católica.

Organización y funcionamiento

El Dicasterio para la Comunicación trabaja mediante una estructura común que coordina distintos servicios y perfiles profesionales. En ella confluyen periodistas, redactores, traductores, técnicos, fotógrafos, realizadores audiovisuales, especialistas en comunicación digital, archiveros, diseñadores, editores y responsables de producción.

La unidad institucional facilita:

  • La planificación conjunta de coberturas informativas.
  • La reutilización de contenidos en diferentes formatos.
  • La coordinación entre texto, imagen, audio y vídeo.
  • La distribución internacional de materiales.
  • La conservación de archivos históricos.
  • La adaptación de contenidos a distintas lenguas y públicos.
  • La respuesta coordinada ante acontecimientos relevantes.

El modelo combina una dirección central con la especialización de los diversos servicios. La radio no desempeña la misma función que un periódico, una oficina de prensa o un archivo fotográfico, pero todos forman parte de un sistema comunicativo común.

Importancia dentro de la Curia romana

La creación del Dicasterio para la Comunicación forma parte de la reforma general de la Curia romana impulsada durante el pontificado de Francisco. La reforma buscó adaptar las estructuras de la Santa Sede a los cambios culturales, tecnológicos y pastorales de la época.

En el ámbito comunicativo, el cambio más significativo consistió en sustituir una organización basada en la dispersión de organismos por una estructura de integración y gestión unitaria. El objetivo no fue únicamente reducir duplicidades, sino articular mejor la comunicación de la Santa Sede en torno a la misión evangelizadora de la Iglesia.4

La institución representa, por ello, una transición histórica:

De una pluralidad de medios independientes entre sí a una red comunicativa integrada, multimedia y orientada por una responsabilidad pastoral común.

La centralización actual no borra la historia de los organismos anteriores. Radio Vaticano, L’Osservatore Romano, la Tipografía Vaticana, el Centro Televisivo Vaticano y los demás servicios aportaron conocimientos, archivos, tradiciones profesionales y experiencia internacional que continúan formando parte del patrimonio comunicativo de la Santa Sede.

Valoración eclesial

El Dicasterio para la Comunicación ocupa una posición estratégica en la relación entre la Iglesia, la cultura contemporánea y la opinión pública internacional. Su misión combina la transmisión de información, la difusión del magisterio pontificio, la evangelización, la formación y la asistencia comunicativa a las instituciones de la Santa Sede.

La reforma de 2015 y su consolidación posterior respondieron a una realidad concreta: la comunicación contemporánea ya no funciona mediante compartimentos estancos. Un acontecimiento puede generar simultáneamente una noticia escrita, una emisión radiofónica, un vídeo, una galería fotográfica, una publicación digital y una conversación internacional en redes sociales. El dicasterio proporciona el marco institucional para coordinar esas expresiones.

Desde la perspectiva católica, la eficacia tecnológica no basta. La comunicación debe estar al servicio de la verdad, la dignidad humana, la comunión eclesial y el anuncio del Evangelio. Praedicate evangelium incorpora expresamente esta visión al encomendar al dicasterio tareas teológicas, pastorales y formativas junto a sus responsabilidades operativas.3

Conclusión

El Dicasterio para la Comunicación nació de la reforma iniciada por Francisco en 2015 para superar la dispersión histórica de los medios de la Santa Sede. La antigua Secretaría para la Comunicación integró los principales organismos vaticanos de prensa, radio, televisión, Internet, edición, fotografía y tipografía, y adoptó su denominación actual en 2018. Praedicate evangelium confirmó en 2022 su responsabilidad sobre todo el sistema comunicativo de la Sede Apostólica.

Su cometido comprende la coordinación institucional, la producción multimedia, la innovación tecnológica, la formación, la reflexión teológica y pastoral y el apoyo comunicativo a las demás instituciones de la Santa Sede. Su razón última consiste en poner los medios de comunicación al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia, promoviendo una comunicación fiel a la verdad, abierta a todas las culturas y orientada a la comunión.

Citas y referencias

  1. V. Dicasterías - Dicasterio de comunicación - Art. 183, Papa Francisco. Praedicate Evangelium, Art. 183 (2022). 2
  2. V. Dicasterías - Dicasterio de comunicación - Art. 184, Papa Francisco. Praedicate Evangelium, Art. 184 (2022). 2
  3. V. Dicasterías - Dicasterio de comunicación - Art. 185, Papa Francisco. Praedicate Evangelium, Art. 185 (2022). 2 3
  4. Acta Apostolicae Sedis, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 7, 2015, 3 (2015). 2 3
  5. Art. 2, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 7, 2015, 4 (2015). 2 3
  6. Estado de la Secretaría, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 3, 2018, 52 (2018). 2
  7. Papa Francisco. Sobre el establecimiento de la Secretaría de Comunicación, Art. 1 (2015). 2
  8. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 5, 2017, 49 (2017). 2 3 4
  9. Acta Apostolicae Sedis, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 10, 2016, 3 (2016).
  10. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 1, 2017, 49 (2017).
  11. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 1, enero, 2020, 47 (2020). 2
  12. Papa Francisco. Sobre el establecimiento de la Secretaría de Comunicación, Art. 3 (2015). 2
  13. V. Dicasterías - Dicasterio de comunicación - Art. 186, Papa Francisco. Praedicate Evangelium, Art. 186 (2022).
  14. V. Dicasterías - Dicasterio de comunicación - Art. 187, Papa Francisco. Praedicate Evangelium, Art. 187 (2022).
  15. V. Dicasterías - Dicasterio de comunicación - Art. 188, Papa Francisco. Praedicate Evangelium, Art. 188 (2022).
  16. Papa Francisco. A los participantes de la Asamblea plenaria del Dicasterio de Comunicación (31 de octubre de 2024), 1 (2024). 2 3 4 5
Modificado el 15 de agosto de 2026 • FideScore™ 9.55Citar este artículoPaq. Scorm (LMS)Sugerir mejoraCompartir artículoImprimir artículoGenerar QRInstalar aplicaciónark:28736/tfjhv07t2

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