La Constitución apostólica Praedicate Evangelium atribuye al Dicasterio varias funciones estrechamente relacionadas entre sí.
Promoción del conocimiento del derecho canónico
El Dicasterio promueve y favorece en la Iglesia el conocimiento y la aceptación del derecho canónico latino y oriental. También ofrece asistencia para su correcta aplicación. Esta tarea posee una dimensión jurídica y pastoral: el derecho canónico no constituye un elemento extraño a la vida de la Iglesia, sino un instrumento al servicio de su misión, de la comunión eclesial y de la protección de los derechos y deberes de los fieles.
El organismo presta su servicio a las autoridades eclesiásticas que necesitan comprender el alcance de una norma o aplicarla correctamente en circunstancias concretas. También fomenta el estudio científico del derecho canónico mediante reuniones interdicasteriales, congresos y la promoción de asociaciones nacionales e internacionales de canonistas.
Interpretación auténtica de las leyes
La competencia más característica del Dicasterio consiste en formular la interpretación auténtica de las leyes de la Iglesia. Esta interpretación requiere la aprobación in forma specifica del Romano Pontífice, que actúa como legislador supremo e intérprete supremo. En las cuestiones de mayor importancia, el Dicasterio debe consultar a las instituciones y oficinas de la Curia Romana competentes por razón de la materia.
La interpretación auténtica no equivale a una simple opinión doctrinal ni a una explicación administrativa. Cuando adopta la forma de ley, posee fuerza vinculante general porque procede de la autoridad legislativa competente. El Dicasterio prepara la respuesta, pero la aprobación pontificia resulta necesaria para que la interpretación tenga carácter auténtico y legislativo.
Estudio de las lagunas legislativas
El Dicasterio estudia la legislación vigente y examina las dificultades que surgen de la práctica eclesial. Cuando advierte una posible lacuna legis, es decir, una ausencia o insuficiencia normativa, presenta al Romano Pontífice propuestas destinadas a remediarla.
También analiza la necesidad de actualizar las normas vigentes y propone modificaciones que permitan conservar la armonía y la eficacia del derecho.
Esta función no convierte al Dicasterio en un legislador autónomo. Su tarea consiste en estudiar los problemas, formular propuestas y ayudar al legislador supremo. La promulgación de nuevas leyes o la modificación de las existentes corresponde a la autoridad legislativa competente.
Asistencia en la preparación de normas
El Dicasterio ayuda a las instituciones de la Curia Romana en la preparación de decretos generales ejecutivos, instrucciones y otros textos normativos. Examina que estos documentos respeten la legislación universal vigente y que presenten una forma jurídica adecuada.
La asistencia puede abarcar:
- La revisión de proyectos legislativos.
- La comprobación de su compatibilidad con el derecho universal.
- La precisión de la terminología jurídica.
- La corrección de la estructura normativa.
- La relación entre una norma nueva y las disposiciones anteriores.
- La determinación de la autoridad competente para promulgarla.
El Dicasterio también puede colaborar en la preparación de leyes o decretos generales cuando el Romano Pontífice o la autoridad competente solicitan su intervención. Sin embargo, la colaboración técnica no sustituye la potestad legislativa de quien promulga la norma. El Papa puede confiar a un dicasterio la preparación de un texto, pero la fuerza de ley depende de la autoridad legislativa que lo aprueba y promulga.