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Dilexi te

Dilexi te («Te he amado») es una exhortación apostólica del papa León XIV dedicada al amor de la Iglesia por los pobres. Publicada el 4 de octubre de 2025, vincula la contemplación del amor de Jesucristo con el cuidado efectivo de quienes padecen pobreza, exclusión o sufrimiento, y presenta ese compromiso como parte esencial de la vida cristiana y del camino hacia la santidad.1

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreDilexi te
CategoríaExhortación apostólica
DescripciónVincula la contemplación del amor de Jesucristo con el cuidado efectivo de quienes padecen pobreza, exclusión o sufrimiento. El amor a Cristo no puede separarse del amor a los pobres
ReferenciasEl libro del Apocalipsis y el cántico de María
AutorPapa León XIV
ContenidoVincula la contemplación del amor de Jesucristo con el cuidado efectivo de quienes padecen pobreza, exclusión o sufrimiento. El amor a Cristo no puede separarse del amor a los pobres
Escritos RelacionadosDilexit Nos
Fecha de Publicación4 de octubre de 2025
TemaEl amor de la Iglesia por los pobres
Enlace oficialDilexi te

Tabla de contenido

Título y contexto de publicación

El título procede del libro del Apocalipsis, donde Cristo dirige a una comunidad cristiana débil y despreciada las palabras «Te he amado». La exhortación aplica esa declaración de amor a la relación de Cristo con los pobres: aunque vivan con escasos recursos y tengan poca influencia, conservan una dignidad que el amor de Dios confirma. El texto también relaciona ese mensaje con el cántico de María, que anuncia la elevación de los humildes y la satisfacción de los hambrientos.1

La exhortación continúa la reflexión de Francisco en Dilexit Nos, encíclica dedicada al amor humano y divino del corazón de Jesucristo. Francisco había comenzado a preparar un texto sobre el cuidado de los pobres durante los últimos meses de su vida; León XIV lo hizo suyo, incorporó algunas reflexiones y lo publicó al comienzo de su pontificado. El propio documento presenta esa continuidad como una invitación a comprender la estrecha relación entre el amor de Cristo y la atención cristiana a los pobres.1

El amor a Cristo y el encuentro con los pobres

El argumento central de Dilexi te es que el amor a Cristo no puede separarse del amor a los pobres. La exhortación enlaza las palabras de Jesús sobre los pobres, que «siempre» estarán presentes, con su promesa de permanecer con sus discípulos y con su identificación con los más pequeños. Por ello, atender a quienes carecen de poder o viven en la necesidad no constituye solo un gesto de bondad: también permite encontrarse con Cristo.1

El amor al Señor, entonces, es uno con el amor a los pobres.1

La afirmación condensa la dimensión espiritual y práctica del documento. La fe cristiana no reduce la pobreza a una cuestión exterior a la vida religiosa ni considera la caridad un apéndice opcional de la evangelización. Reconocer a Cristo en quien sufre exige una respuesta concreta: acercarse, escuchar, acompañar y atender sus necesidades. La exhortación sostiene que esta opción pertenece al corazón de la misión de la Iglesia y que imitar a Cristo implica compartir su atención a las personas débiles, despreciadas o afligidas.1

Qué entiende por pobreza

La exhortación rechaza las explicaciones simplistas que atribuyen la pobreza, en general, a decisiones personales o a una supuesta falta de mérito. Reconoce que las circunstancias de las personas pobres son diversas, pero recuerda que muchas trabajan intensamente sin lograr salir de la precariedad. Por eso cuestiona una visión meritocrática que reserva la consideración de «merecedores» a quienes han alcanzado el éxito y juzga a quienes no han conseguido prosperar.1

Esta perspectiva no niega que existan circunstancias o conductas individuales distintas. El texto reconoce, por ejemplo, que algunas personas no quieren trabajar, pero advierte que ese hecho no justifica generalizar sobre el conjunto de los pobres. La comprensión cristiana requiere atender a las condiciones reales de vida y evitar prejuicios que conviertan la pobreza en una culpa personal automática.1

El documento sitúa el problema más allá de la falta de ingresos. La pobreza puede asociarse a exclusión, discriminación, indefensión y privación de derechos, y afecta a las personas de formas que no siempre resultan visibles en una medida exclusivamente económica. Esta amplitud permite entender por qué la ayuda cristiana no puede limitarse a entregar bienes: también debe tomar en serio la dignidad de cada persona y las circunstancias que dificultan su participación en la sociedad.1

Fundamento bíblico y cristológico

Dilexi te fundamenta la atención a los pobres en la forma en que Dios actúa en la historia bíblica. Presenta a Dios como defensor y liberador de los débiles, atento al clamor de quienes padecen injusticia. En ese marco, la exhortación recuerda la denuncia profética de una religiosidad que pretende rendir culto a Dios mientras oprime a las personas más vulnerables: la oración y la celebración religiosa no pueden desligarse de la justicia.1

La razón cristológica profundiza ese fundamento. Cristo compartió la fragilidad humana y eligió la pobreza: nació en la pequeñez y sufrió la humillación de la cruz. La exhortación relaciona esa cercanía con la opción preferencial de Dios por los pobres. Esta expresión no significa que Dios excluya a otros grupos, sino que su compasión se dirige particularmente a quienes sufren discriminación y opresión. Como consecuencia, la Iglesia recibe el encargo de optar de forma decidida por los más débiles.1

Desde esta perspectiva, la presencia de los pobres no es secundaria para la Iglesia. La exhortación sostiene que descuidarlos pone en riesgo la fidelidad de la comunidad cristiana al Evangelio. La atención a ellos no se agota, por tanto, en iniciativas particulares: afecta a la manera de comprender la misión eclesial, la vida espiritual y el testimonio cristiano.1

Caridad, dignidad y justicia social

El cuidado de los pobres reclama respuestas inmediatas, pero también una reflexión sobre las condiciones que prolongan la pobreza. En continuidad con la doctrina social de la Iglesia, Dilexi te aborda la cuestión social en relación con los cambios tecnológicos y sociales de los últimos siglos y con la experiencia de movimientos de trabajadores, mujeres y jóvenes. Así, el amor cristiano no equivale a indiferencia ante las causas de la desigualdad: exige una atención capaz de reconocer la dignidad humana y la necesidad de justicia.1

La ayuda debe favorecer la dignidad de quien la recibe. El trabajo digno ocupa un lugar especial en esta orientación porque puede ofrecer a las personas una vía para sostener su vida y desplegar sus capacidades. Cuando esa posibilidad no existe, la limosna conserva su valor y su necesidad. Sin embargo, ninguna obra caritativa sustituye las responsabilidades de las instituciones públicas ni elimina por sí sola la obligación de afrontar las causas sociales de la pobreza.1

El documento atribuye también importancia al encuentro personal. Un gesto sencillo de afecto puede aliviar a quien sufre soledad o necesidad; la atención concreta, incluso modesta, posee un significado que va más allá de su valor material. La caridad implica así una relación entre personas, no solo una transferencia de recursos.1

Estructura y significado eclesial

La exhortación comienza con unas palabras esenciales sobre el amor a los pobres y la presencia de Cristo en ellos; después desarrolla el fundamento bíblico de la opción de Dios por los pobres. El documento continúa con una mirada histórica a la respuesta de la Iglesia y a la evolución de su doctrina social. En su tramo final aborda la limosna, que presenta como una forma necesaria de ayuda cuando el trabajo digno no resulta posible y como una ocasión de contacto y solidaridad.1

En conjunto, Dilexi te enseña que amar a los pobres significa reconocer en ellos una dignidad que nace del amor de Dios, encontrar en ellos a Cristo y responder con obras. Ese compromiso comprende tanto la asistencia inmediata como el acompañamiento y la búsqueda de condiciones más justas. La exhortación lo sitúa en el centro de la identidad cristiana: no como una tarea separada de la fe, sino como una de las formas concretas de vivir el amor de Cristo.1

Citas y referencias

  1. Exhortación apostólica Dilexi te del Santo Padre León XIV sobre el amor a los pobres (4 de octubre de 2025), Papa León XIV. Exhortación apostólica Dilexi te del Santo Padre León XIV sobre el amor a los pobres, 1 (2025). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17
Modificado el 23 de octubre de 2026 • FideScore™ 8.28 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/q7n1k6w3k

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