Antecedentes del magisterio social
Desde la encíclica Rerum Novarum (1891) de León XIII, la Iglesia ha desarrollado una doctrina social que reconoce la dignidad humana y la necesidad de una opción preferencial por los pobres1. Subsecuentes documentos – Mater et Magistra (1961), Populorum Progressio (1967), Sollicitudo Rei Socialis (1987) y Caritas in Veritate (2009) – han profundizado la visión de la caridad como acción integral que combina ayuda inmediata y transformación estructural1,2.
El pontificado de Leo XIV
Tras la muerte de San Pío XIII, el Papa Leo XIV heredó el deseo de su predecesor de vincular el amor de Cristo con la atención a los más necesitados. En su primera exhortación, titulada Dilexi te (latín «Te he amado»), el pontífice declara que «Jesús amó a los pobres y nos llama a imitar su entrega»3, retomando la visión de su predecesor en la encíclica Dilexit Nos (2023) sobre el amor divino y humano4.
