El relato en Génesis
El texto de Génesis narra que, al ver Dios la corrupción y la violencia que llenaban la tierra, decidió destruir a toda la humanidad, salvo a Noé y a los que él llevaría en el arca (Gén 6, 11‑13). Dios le dio instrucciones precisas para construir el arca, le ordenó entrar con su esposa, sus hijos y sus nueras, y reunir dos animales de cada especie (Gén 6, 18‑21). La lluvia cayó durante cuarenta días y cuarenta noches y las aguas prevalecieron ciento cincuenta días, hasta que la tierra se secó y el arca reposó sobre el monte Ararát (Gén 7‑8).1,2
Referencias en el Nuevo Testamento
Los evangelios y las epístolas citan el Diluvio como un evento histórico y lo utilizan como tipología del juicio y la salvación: Mateo 24, 37‑39 y Lucas 17, 26‑27 comparan la llegada del Hijo del Hombre con los días de Noé; 1 Pedro 3, 20‑21 y Hebreos 11, 7 presentan el arca como prefiguración del Bautismo, en el que «pocos, es decir, ocho personas, fueron salvados por medio del agua»3.

