Orígenes y primeros siglos
La sucesión episcopal abulense está documentada, al menos, desde el siglo IV. La tradición local atribuyó a san Segundo la fundación de la sede en época apostólica, aunque esa atribución tradicional no equivale a una fecha históricamente demostrada.,
Uno de los obispos antiguos vinculados a Ávila fue Prisciliano, figura cristiana del siglo IV cuya doctrina fue condenada como herética. Su presencia en la sede forma parte de los episodios más conocidos de la historia religiosa antigua de la ciudad.
Interrupción y restauración medieval
La organización diocesana quedó interrumpida durante la expansión musulmana y la inestabilidad política de la Alta Edad Media. La diócesis fue restablecida a comienzos del siglo XII, después de la reconquista cristiana de la zona.
Durante la Edad Media, la sede abulense dependió de distintas provincias eclesiásticas. Primero estuvo vinculada a Mérida y, desde 1120, a Santiago de Compostela. En 1857 pasó a formar parte de la provincia eclesiástica de Valladolid, relación que recoge también la descripción actual de la diócesis.
Evolución contemporánea
Las cifras eclesiásticas de comienzos del siglo XX describían una diócesis con 339 parroquias y unos 500 templos y capillas. El número de parroquias registrado para 2024 era de 265; la diferencia entre ambas cifras corresponde a épocas distintas y no permite, por sí sola, reconstruir los cambios territoriales o administrativos que mediaron entre ellas.