Orígenes cristianos y mártires de Calahorra
La memoria histórica de la diócesis incluye el recuerdo de los santos Emeterio y Celedonio, descritos como soldados de la Legio VII Gemina que sufrieron por la fe en Calahorra. En la tradición recogida, se subraya que su fecha exacta de martirio no es conocida con precisión, aunque su culto se mantiene con gran profundidad.
La descripción también señala un dato de gran valor para la devoción: en el siglo IV habrían llegado peregrinos de lugares lejanos para orar en el sepulcro de los santos, y las reliquias permanecen conservadas en la catedral de Calahorra (tal como se afirmaba en la fuente consultada).
Tradiciones con fundamento discutido
Junto a la tradición martirial, se menciona la existencia de una afirmación sin base histórica sólida: que San Pablo habría predicado en Calahorra y habría ordenado allí como primer obispo a Félix, discípulo suyo. La fuente consultada especifica que esta afirmación carece de fundamento histórico.
Primeros obispos y controversias canónicas
La sede cuenta con una figura referida como primer obispo conocido: Silvano.
La misma fuente relata un hecho eclesial de especial seriedad disciplinar: hacia el año 465, los obispos de la provincia de Tarragona habrían denunciado al papa Hilario la conducta de Silvano, por haber consagrado a dos obispos en violación de los cánones sagrados.
Periodo visigodo y participación en concilios
Durante el tiempo de los visigodos (entre los siglos V y principios del VIII, según la periodización habitual citada en la fuente consultada), se afirma que los obispos de Calahorra participaron en varios concilios de Toledo.
Época mozárabe
Entre los siglos VIII y IX, la sede aparece ocupada por obispos de tradición mozárabe. La fuente afirma que desde 792 hasta 871 es cierto que el obispado estuvo ocupado por obispos mozárabes, citando como ejemplos a Teodemir (a finales del siglo VIII) y a Recared (siglo IX).
Reconquista, restauración y la doble referencia Calahorra-Nájera
La fuente describe que Calahorra fue reconquistada por el rey García de Navarra, y que en 1045 la sede fue restaurada. En ese contexto se menciona que su primer obispo en la restauración, Sancho, también sería obispo de Nájera, y adoptaría el título de «obispo de Calahorra y Nájera».
Traslado de la sede a Santo Domingo de la Calzada
Un cambio relevante se sitúa en 1236, cuando la sede fue transferida a Santo Domingo de la Calzada, ciudad situada en la misma provincia de Logroño. La fuente indica que allí permaneció «por algún tiempo».
Este periodo explica, en parte, la pervivencia de la doble tradición denominativa: Calahorra y La Calzada. La fuente relaciona el traslado con la existencia de catedral y cabildo en cada una de las localidades, así como con la práctica de un título doble del obispo, elegido alternamente por los cabildos de cada catedral.