La antigua Teate
Chieti nació como la antigua Teate, principal ciudad de los marrucinos. Este pueblo mantuvo inicialmente relaciones hostiles con Roma, pero en el año 304 a. C. estableció una alianza con los romanos. Durante la guerra social, Teate obtuvo el estatuto de municipio romano.
La ciudad atravesó diversas dominaciones durante la Antigüedad tardía y la Edad Media. Los godos la ocuparon durante la guerra gótica; más tarde pasó bajo dominio lombardo y fue conquistada por las fuerzas de Pipino el Breve. La destrucción sufrida en aquel periodo dio paso a una reconstrucción posterior bajo los normandos.
La historia civil de Chieti influyó en la configuración de su Iglesia local. Su posición como centro urbano de la región favoreció la consolidación de una sede episcopal estable y de una tradición cristiana vinculada a la ciudad y a su territorio.
Orígenes de la sede episcopal
La tradición diocesana presenta a san Justino como primer obispo de Chieti. La documentación antigua sobre los primeros titulares de la sede resulta fragmentaria, como ocurre con numerosas diócesis italianas de origen tardoantiguo. La memoria de san Justino, sin embargo, quedó firmemente incorporada a la identidad litúrgica y monumental de la Iglesia de Chieti.
Entre los obispos antiguos venerados por la tradición local figura Gribaldo, relacionado con Chieti en el siglo IX y fallecido en el año 874. Su imagen aparece en las puertas de bronce del monasterio de San Clemente, situado en la isla del Pescara.
Elevación a archidiócesis
Chieti alcanzó la dignidad de archidiócesis en el siglo XVI. La tradición histórica sitúa la elevación en torno a 1525, mientras que los datos administrativos modernos registran el 1 de julio de 1526 como fecha de elevación. Durante la etapa inicial, la sede metropolitana no contó con diócesis sufragáneas.
Uno de los arzobispos más destacados de la sede fue Giovanni Pietro Carafa, que renunció al arzobispado en 1524. Después colaboró con san Cayetano de Thiene en la fundación de la Congregación de Clérigos Regulares, conocida posteriormente como los teatinos. Carafa fue elegido papa en 1555 con el nombre de Pablo IV.
La relación entre Chieti y los teatinos posee, por tanto, una dimensión histórica singular: el nombre de la congregación procede precisamente de la denominación latina de Chieti, Theate.