Digne
La sede de Digne cuenta con una tradición cristiana que se remonta al siglo IV, aunque sus primeros datos episcopales seguros pertenecen al siglo VI. Entre sus obispos históricos figuran Elzéar de Villeneuve, Pierre de Verceil, Guillaume d’Estouteville y Antoine Hérouet. En el siglo XIX, François-Melchior-Charles-Bienvenu de Miollis, obispo entre 1805 y 1838, adquirió notoriedad por su bondad; Victor Hugo tomó como inspiración parcial su figura para el personaje de monseñor Myriel en Los miserables.
Senez
La antigua diócesis de Senez ya contaba con un obispo conocido en 506, cuando Marcelo I asistió al concilio de Agde. Jean Soanen, obispo de Senez desde 1696, se opuso a la bula Unigenitus y fue depuesto en 1727.
Glandèves
Claudio es el primer obispo de Glandèves conocido por la documentación histórica: ocupaba la sede en 541. La existencia de un obispado anterior, hacia 439, resulta probable, aunque no cuenta con la misma certeza documental.
Sisteron
El primer obispo conocido de Sisteron aparece a comienzos del siglo VI. Entre 1061 y 1169, sus obispos residieron en Forcalquier; hasta la Revolución francesa, la iglesia de esa ciudad conservó el título de catedral.
Riez
La tradición atribuyó a Riez un origen cristiano apostólico, pero carece de respaldo documental suficiente. El primer obispo cuya existencia está firmemente acreditada es san Máximo, que ocupó la sede entre 433 y 460. Antiguo abad de Lérins, presidió en 439 un concilio en Riez dedicado a mejorar la situación de las iglesias de la Galia meridional.