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Diócesis de Lugo (España)

La diócesis de Lugo (en latín, Dioecesis Lucensis) es una circunscripción de la Iglesia católica en el noroeste de España, sufragánea de la archidiócesis de Santiago de Compostela y con sede en la ciudad de Lugo, la antigua Lucus Augusti romana. Gobernada desde 2007 por el obispo Alfonso Carrasco Rouco, ocupa una de las sedes más antiguas de la península ibérica, agrupa más de mil parroquias -la red parroquial más extensa de cualquier diócesis española- y custodia en su catedral basílica de Santa María la exposición perpetua del Santísimo Sacramento, privilegio que ha valido a la ciudad el título de «Ciudad del Sacramento». El artículo recorre su situación canónica, su territorio, su historia desde la tradición apostólica hasta la reorganización de 1954, su catedral, sus obispos, su vida consagrada, su relación con el Camino de Santiago y los retos pastorales de hoy.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreDiócesis de Lugo (España)
CategoríaOrganización religiosa
Nombre CompletoDioecesis Lucensis
DescripciónFundada sobre la antigua Lucus Augusti romana, con presencia cristiana desde la tradición apostólica, elevada a metropolitana en el concilio de Lugo de 569 y sufragánea de Santiago de Compostela desde 1120.
Fecha de Fundación433
CatedralCatedral basílica de Santa María
Importancia EclesialUna de las sedes más antiguas de la península ibérica, con más de mil parroquias y la exposición perpetua del Santísimo Sacramento
Inicio del Cargo Eclesial30 de noviembre de 2007
ObispoAlfonso Carrasco Rouco
PaísEspaña
SupraArchidiócesis de Santiago de Compostela
TipoDiócesis, Galicia
Ubicación
  • Noroeste de España
  • Lugo

Tabla de contenido

Situación canónica y gobierno

Naturaleza de la diócesis

El Código de Derecho Canónico define la diócesis como la porción del pueblo de Dios cuya atención pastoral se encomienda a un obispo, con la cooperación de su presbiterio, de modo que, unida a su pastor y reunida por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular.1 Lugo responde plenamente a esa definición: su obispo gobierna como pastor propio y su territorio se articula en parroquias y arciprestazgos.2

Es una diócesis de rito latino y pertenece a la provincia eclesiástica de Santiago de Compostela, junto con las diócesis de Mondoñedo-Ferrol, Orense y Tui-Vigo. La sede metropolitana ejerce sobre Lugo las funciones que el derecho atribuye al arzobispo respecto de sus sufragáneas, sin menoscabo de la autoridad propia del obispo diocesano.

La sede y el obispo

La cátedra del obispo está en la catedral basílica de Santa María, en el centro de la ciudad amurallada. Desde el 30 de noviembre de 2007, año en que Benedicto XVI lo nombró, ocupa la sede Alfonso Carrasco Rouco, que sucedió al franciscano José Higinio Gómez González tras veintisiete años de gobierno de este último.3

Curia, consejos y cabildo

El obispo gobierna con la ayuda de varios órganos que el derecho universal prevé y que la diócesis ha desarrollado a su manera:

  • El vicario general y los vicarios episcopales, entre ellos el de coordinación pastoral, que le auxilian en la dirección ordinaria de la diócesis.
  • El consejo presbiteral y el colegio de consultores, que representan al presbiterio.4
  • El cabildo catedralicio, colegio de canónigos al que corresponde celebrar las funciones litúrgicas más solemnes en la catedral basílica y cuidar de su patrimonio.5
  • Los arciprestes, que coordinan la acción pastoral en cada arciprestazgo.6
  • Las delegaciones diocesanas, que atienden áreas como la liturgia, la catequesis, la pastoral juvenil y familiar, las misiones, la pastoral del Camino de Santiago y la acción caritativa y social.

Territorio y datos pastorales

Extensión y límites

La diócesis abarca unos 7.703 km2 y se extiende por el sur y el centro de la provincia civil de Lugo, con un tramo que penetra en las provincias de A Coruña y Pontevedra. Esta geografía responde al decreto Quum sollemnibus, firmado el 17 de octubre de 1954, que ajustó los límites de las diócesis gallegas mediante intercambios de parroquias con Astorga, Mondoñedo, Orense y Oviedo para acercarlos al mapa provincial civil.7

El paisaje es el de la Galicia interior: valles fluviales del Miño y del Sil, montes, llanuras como la Terra Chá y una dispersión del hábitat en aldeas y lugares diminutos, que explica el elevado número de parroquias.

Cifras de la diócesis

Los datos estadísticos más recientes de la Santa Sede, correspondientes a 2023, ofrecen este retrato:3

  • 259.625 Habitantes en el territorio, de los cuales 247.490 son católicos, el 95,3% de la población.
  • 1.138 Parroquias, agrupadas en 28 arciprestazgos.
  • 218 Sacerdotes: 195 diocesanos y 23 religiosos.
  • 31 Religiosos no sacerdotes y 174 religiosas.

La proporción entre parroquias y clero marca el modo de vivir la fe en la diócesis: cada sacerdote diocesano atiende, como media, casi seis parroquias. Muchos presbíteros celebran los domingos en varios templos de aldeas distantes entre sí, y la vida cristiana descansa en gran medida en laicos que cuidan las iglesias, dirigen el canto, acompañan a los enfermos y mantienen viva la comunidad.

La población del territorio ha descendido de unos 297.000 habitantes en 2004 a unos 260.000 en 2023, un retroceso que refleja el envejecimiento y el despoblamiento del mundo rural gallego.

Historia

Orígenes y tradición apostólica

Una antigua tradición vincula los primeros pasos del cristianismo en esta tierra con la predicación apostólica y recuerda a san Agapito como primer pastor de la sede. La historia documentada empieza algo más tarde: el primer obispo de Lugo atestiguado con seguridad es Agrestio, que aparece hacia el año 433.8

La ciudad ya contaba entonces con una larga trayectoria. Fundada en el año 13 a. C. bajo Augusto con el nombre de Lucus Augusti, fue capital de uno de los conventos jurídicos de la Gallaecia, y sus murallas, levantadas en el siglo III y conservadas íntegras, son hoy Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000.9 La diócesis nació sobre ese tejido urbano y abarcó en origen una extensión mucho mayor que la actual, con una parte considerable del norte de la Gallaecia.

Los suevos y el concilio de Lugo de 569

El reino suevo, con capital en Braga, adoptó la fe católica en el siglo VI gracias a la labor evangelizadora de san Martín de Braga, que había apartado a los suevos del arrianismo. El primer concilio de Braga, de 561, ordenó la vida de las Iglesias del reino, y pocos años después el rey Teodomiro convocó en Lugo, el 1 de enero de 569, una asamblea de obispos para confirmar la fe católica y reorganizar la administración eclesiástica.10

De aquel concilio salió una decisión de gran alcance: Lugo fue elevada a sede metropolitana, igual que Braga. Se asignaron a cada catedral sus diócesis y parroquias para evitar disputas de límites entre los obispos, en el reparto que la tradición conoce como Parroquial Suevo. Lugo recibió entonces como sufragáneas a Orense, Iria, Astorga y Britonia, esta última erigida con territorio lucense.8 El obispo Nitigisio firmó las actas del segundo concilio de Braga, de 572, con la dignidad metropolitana de Lugo.11

La conquista del reino suevo por Leovigildo, en 585, y la conversión de Recaredo y del reino visigodo, sancionada en el tercer concilio de Toledo (589), incorporaron Lugo a la nueva estructura eclesiástica hispana. La sede perdió con el tiempo la dignidad metropolitana y quedó como sufragánea de Braga.

La restauración altomedieval

La invasión musulmana de 711 interrumpió la vida de la sede. A mediados del siglo VIII, tras las campañas de Alfonso I, el obispo Odoario restauró la iglesia de Lugo y reorganizó el territorio diocesano, labor que devolvió a la ciudad su carácter de centro eclesiástico del interior gallego. Un diploma de Alfonso II presenta la catedral de Lugo como modelo para la de Oviedo, dato que muestra el prestigio de la sede en los orígenes del reino asturiano.12

Durante los siglos siguientes, la geografía diocesana cambió con las circunstancias políticas. Lugo cedió territorio para la erección de las sedes de Oviedo (811) y de Mondoñedo (866), recibió el de Orense cuando esta sede quedó suprimida (832) y lo devolvió al restablecerse (886). Entre 745 y 1071 mantuvo una estrecha unión con la sede de Braga, de la que recibió también su dignidad arzobispal.8

De metropolitana a sufragánea de Santiago

El restablecimiento de la sede bracarense en 1071 puso fin al rango metropolitano de Lugo. Poco después, el papa Calixto II elevó Santiago de Compostela a la categoría de archidiócesis, y el 27 de febrero de 1120 la sede lucense pasó a la provincia eclesiástica compostelana, en la que permanece desde entonces.8 En 1185, el papa Lucio III intervino en el largo pleito de límites con la diócesis de Orense.

En esa etapa medieval se emprendió la construcción de la catedral románica actual, iniciada en 1129 por iniciativa del obispo Pedro III, y se consolidó el sistema parroquial, el cabildo y la red de monasterios que vertebró el territorio.

Edad Moderna: Trento, seminario y Reino de Galicia

El concilio de Trento ordenó en 1563 que cada diócesis fundase un seminario para formar a los futuros sacerdotes.13 Lugo decretó el suyo a finales del siglo XVI -la fecha de 1599 consta en la documentación- y lo puso en marcha en 1624, cuando logró resolver los problemas económicos que retrasaban su apertura. Las plazas se repartían entre los arciprestazgos según su aportación a la financiación del centro.

En 1645, la diócesis contaba con 39 arciprestazgos. En 1669 comenzó la Ofrenda del Reino de Galicia al Santísimo, que desde entonces se renueva sin interrupción cada año en la catedral.14 En el siglo XVIII, la abadía benedictina de Samos ejercía jurisdicción como prelatura territorial sobre treinta y cinco parroquias y tres prioratos, situados dentro del territorio lucense.

Entre los obispos de esta etapa destaca Cayetano Gil Taboada (1735-1745), después arzobispo de Santiago de Compostela, y Francisco Izquierdo y Tavira, dominico, que gobernó la diócesis entre 1748 y 1762.

Siglos XIX y XX

El siglo XIX trajo para la Iglesia lucense graves pérdidas materiales. El saqueo napoleónico de 1809 arrasó el tesoro de la catedral, y la desamortización de Mendizábal dispersó el patrimonio de los monasterios y puso fin a la jurisdicción territorial de Samos. El 9 de agosto de 1890 una nueva ordenación parroquial reorganizó el mapa pastoral, reforma que se repitió en 1934, 1942, 1955, 1964, 1970, 1985 y 1995 para adaptarlo a los cambios demográficos.

En el siglo XX, la diócesis conoció pastores de especial relieve. Manuel Basulto y Jiménez, obispo de Lugo entre 1909 y 1919, fue trasladado a Jaén y murió mártir en Madrid en 1936; la Iglesia lo beatificó en 2013.15 Rafael Balanzá y Navarro rigió la diócesis durante treinta y dos años, entre 1928 y 1960, a lo largo de la Guerra Civil y de la reorganización territorial de 1954. Antonio Oña de Echave gobernó de 1961 a 1979 y condujo la diócesis durante el Concilio Vaticano II y la aplicación de sus reformas, y José Higinio Gómez González, franciscano, dirigió la Iglesia lucense de 1980 a 2007.

La catedral basílica de Santa María

Historia y arquitectura

La catedral de Lugo, dedicada a Santa María y venerada bajo la advocación de la Virgen de los Ojos Grandes, es el corazón espiritual de la diócesis. Sustituyó a una iglesia anterior restaurada por Odoario en el siglo VIII. En 1129, bajo el obispo Pedro III y con el maestro Raimundo de Monforte como autor del proyecto, comenzó la obra románica, de planta de cruz latina con tres naves, crucero y girola con capillas absidales.12

Cada época dejó su huella en el edificio:

  • El gótico aportó la capilla mayor y la girola, levantadas entre 1320 y 1360.
  • El Renacimiento dio el segundo cuerpo de la capilla mayor, la capilla de San Froilán y la torre de campanas, a la que Gaspar de Arce añadió un cuerpo en 1571.
  • El barroco construyó la sacristía (1678), la sala capitular (1683), el claustro (1714) y la capilla de los Ojos Grandes (1726).
  • El neoclasicismo proyectó la fachada principal, obra de Julián Sánchez Bort a finales del siglo XVIII, que continuó Miguel Ferro Caaveiro y cuyas torres remató Nemesio Cobreros a finales del siglo XIX.

Entre sus tesoros artísticos figuran el coro de Francisco de Moure, de comienzos del siglo XVII, que ocupa la nave central -rareza entre las catedrales gallegas-, el retablo mayor de Cornelis de Holanda, dañado por el terremoto de Lisboa de 1755, y el pórtico de principios del siglo XVI, encargado por el obispo Pedro Ribera. El tesoro sufrió el saqueo de 1809, pero conserva una notable colección de cálices de los siglos XV al XIX y una custodia del siglo XVII.

En 2015, la UNESCO incluyó la catedral en la ampliación del Camino de Santiago reconocida como Patrimonio de la Humanidad.9

La exposición perpetua del Santísimo Sacramento

La catedral de Lugo disfruta del privilegio de mantener el Santísimo Sacramento expuesto de forma permanente en la capilla mayor. La tradición remonta esta práctica a la Edad Media, y el escudo de la ciudad la recuerda con una leyenda que proclama con firmeza el misterio de la fe. De ahí el sobrenombre de «Ciudad del Sacramento».12

La exposición perpetua alimenta una intensa vida de adoración y da origen a dos celebraciones singulares. La primera es la fiesta del Corpus Christi, con eucaristía presidida por el obispo en la plaza de Santa María, procesión por el casco histórico y alfombras florales que elaboran los vecinos. La segunda es la Ofrenda del Reino de Galicia al Santísimo, que continúa sin interrupción desde 1669.14

Además, la catedral ofrece a los fieles la posibilidad de ganar a diario la indulgencia plenaria, con las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa, además de una visita devota al Santísimo expuesto.

La Virgen de los Ojos Grandes

La imagen de Santa María de los Ojos Grandes (en gallego, Virxe dos Ollos Grandes) es la titular de la catedral y la gran devoción mariana de Lugo. Su capilla, de estilo barroco, se terminó en 1726 y alberga una talla de excepcional valor artístico que los lucenses veneran como patrona de la ciudad.

Obispos de Lugo

La lista episcopal de Lugo, una de las más largas de España, recoge nombres de gran relieve histórico y espiritual. Entre los principales figuran:

  • Agrestio (hacia 433), primer obispo documentado.
  • Nitigisio (siglo VI), metropolitano de Lugo en tiempos del reino suevo.
  • Odoario (siglo VIII), restaurador de la sede.
  • Pedro III (siglo XII), impulsor de la catedral románica.
  • Rodrigo II Menéndez (1182-1218).
  • Pedro Ribera (1500-1530), promotor del pórtico renacentista de la catedral.
  • Cayetano Gil Taboada (1735-1745), luego arzobispo de Santiago.
  • Francisco Izquierdo y Tavira, O. P. (1748-1762).
  • Benito Murúa y López (1894-1909), luego arzobispo de Burgos.
  • El beato Manuel Basulto y Jiménez (1909-1919), mártir.
  • Plácido Ángel Rey de Lemos, O. F. M. (1919-1927).
  • Rafael Balanzá y Navarro (1928-1960).
  • Antonio Oña de Echave (1961-1979).
  • José Higinio Gómez González, O. F. M. (1980-2007).
  • Alfonso Carrasco Rouco (desde 2007).

Seminario y formación del clero

La diócesis forma a sus futuros sacerdotes en el Seminario Conciliar Diocesano de Lugo, heredero de la institución surgida del mandato tridentino. Junto a él funciona el seminario misionero Redemptoris Mater, vinculado al Camino Neocatecumenal. En el curso 2017-2018, el conjunto reunía diez seminaristas mayores: cuatro en el seminario diocesano y seis en el Redemptoris Mater.8

La formación del clero responde a la tarea que el Concilio Vaticano II asignó a los seminarios: preparar pastores capaces de servir al pueblo de Dios con una sólida base espiritual, doctrinal y humana.16 En una diócesis tan rural, esa preparación incluye una atención especial al ministerio itinerante, a la vida en común del presbiterio y a la cercanía con las pequeñas comunidades.

Vida consagrada y monasterios

La Iglesia lucense tiene una rica tradición monástica, que sigue viva en varios centros:

  • Samos: la abadía benedictina de San Julián y Santa Basilisa, de las más antiguas de España, se alza junto al Camino de Santiago y acoge a una comunidad de monjes que mantiene la oración litúrgica y la hospitalidad con los peregrinos.
  • Sobrado dos Monxes: el monasterio de Santa María de Sobrado, de origen altomedieval, vinculado al siglo X, fue gran centro cisterciense y hoy continúa su vida monástica con una comunidad cisterciense.
  • Ferreira de Pantón: el monasterio cisterciense femenino de San Salvador mantiene la vida contemplativa en la comarca de la Ribeira Sacra.
  • Sarria: el monasterio de la Magdalena, a cargo de los mercedarios, atiende espiritualmente a los peregrinos del Camino Francés.
  • Monforte de Lemos: el Colegio de Nuestra Señora la Antigua, fundado a finales del siglo XVI por el cardenal Rodrigo de Castro, es uno de los grandes conjuntos renacentistas de Galicia.

A estas fundaciones hay que añadir una amplia red de congregaciones femeninas y masculinas dedicadas a la educación, la sanidad, la atención a los mayores y la acción social. Las 174 religiosas de la diócesis constituyen una presencia decisiva en la vida pastoral del territorio.

El Camino de Santiago en la diócesis

La diócesis de Lugo recibe a miles de peregrinos cada año, pues por su territorio pasan dos grandes rutas jacobeas:

  • El Camino Francés, que penetra en Galicia por O Cebreiro-cuna de una tradición de milagro eucarístico- y atraviesa Triacastela, Samos, Sarria, Portomarín y Palas de Rei.
  • El Camino Primitivo, que llega desde Oviedo y pasa por la propia ciudad de Lugo, donde los peregrinos visitan la catedral basílica y rezan ante el Santísimo expuesto.

Portomarín conserva la iglesia fortaleza de San Nicolás, antigua obra de la Orden de San Juan, trasladada piedra a piedra a su emplazamiento actual cuando el embalse de Belesar anegó la antigua villa.

La diócesis ha organizado una pastoral del Camino que ofrece misas para peregrinos, acogida en los templos y orientación espiritual, de modo que el camino sea también experiencia de fe. En el resto del itinerario, la hospitalidad que los monasterios y las parroquias practican desde hace siglos mantiene viva la herencia jacobea.

Santos, beatos y devociones

San Froilán

San Froilán (c. 833-905), nacido en Lugo, fue eremita, fundador de monasterios y obispo de León. La ciudad lo venera como uno de sus principales patronos y le dedica una capilla renacentista en la catedral, que alberga una talla de Francisco de Moure. Cada mes de octubre, las fiestas de San Froilán convierten Lugo en un lugar de encuentro de fe y tradición popular.

Beato Manuel Basulto Jiménez

Nacido en Adanero (Ávila) en 1869 y ordenado sacerdote en 1893, Manuel Basulto y Jiménez fue nombrado obispo de Lugo el 4 de septiembre de 1909 y recibió la ordenación episcopal en Madrid el 16 de enero de 1910. Pasó a la diócesis de Jaén en 1919, y allí lo sorprendió la persecución religiosa de 1936: murió mártir en Madrid el 12 de agosto de ese año. Fue beatificado el 13 de octubre de 2013.15

Devociones populares

Además de la Virgen de los Ojos Grandes y del Santísimo Sacramento, la piedad popular lucense se expresa en el culto a numerosos santos locales, en las romerías de cada parroquia y en una profunda devoción mariana que impregna el calendario festivo rural.

Retos pastorales actuales

La diócesis de Lugo afronta desafíos que reflejan los del conjunto de la Galicia interior:

  • El envejecimiento de la población y la despoblación de las aldeas, que reducen las comunidades parroquiales.
  • La dispersión de las parroquias y la escasez de sacerdotes, que obligan a reorganizar la atención pastoral por unidades y arciprestazgos.
  • La necesidad de implicar a los laicos en la catequesis, la liturgia y la caridad.
  • El cuidado de un patrimonio artístico y religioso abundante, que exige conservación y uso pastoral.
  • El aprovechamiento pastoral del Camino de Santiago como ocasión de anuncio y acogida.
  • El fomento de las vocaciones sacerdotales y religiosas.

La Iglesia lucense responde a ellos con la oración, la formación de agentes de pastoral, la coordinación de sus arciprestazgos y la confianza en la vitalidad de una fe arraigada durante siglos.

Valor eclesial de la diócesis de Lugo

Lugo reúne en una sola Iglesia particular los rasgos de la historia cristiana de Galicia: una sede de origen antiguo, un concilio que la elevó a metropolitana en tiempos de los suevos, una catedral románica convertida en espacio de adoración permanente, una tradición monástica que perdura y un territorio atravesado por el Camino de Santiago. Su rostro actual es el de una diócesis rural, de mayoría católica, dispersa en más de mil parroquias y sostenida por un presbiterio, una vida consagrada y unos laicos que mantienen la fe en comunidades pequeñas. En el Santísimo Sacramento, expuesto cada día en la catedral basílica de Santa María, la diócesis encuentra su centro y su fuente.

Citas y referencias

  1. Can. 369. Código de Derecho Canónico, 369 (1983).
  2. Can. 374. Código de Derecho Canónico, 374 (1983).
  3. Diócesis de Lugo. Catholic-Hierarchy, Estadísticas y obispos (2023). 2
  4. Can. 495. Código de Derecho Canónico, 495 (1983).
  5. Can. 503. Código de Derecho Canónico, 503 (1983).
  6. Can. 553. Código de Derecho Canónico, 553 (1983).
  7. Santa Sede. Decreto consistorial Quum sollemnibus, Reorganización de las diócesis gallegas (17 de octubre de 1954).
  8. Diócesis de Lugo. Enciclopedia Católica, vol. IX, Lugo (1910). 2 3 4 5
  9. UNESCO. Lista del Patrimonio Mundial, Muralla romana de Lugo (2000) y Caminos de Santiago de Compostela: Camino Francés y Caminos del Norte de España (2015). 2
  10. Enrique Flórez y Manuel Risco. España Sagrada, tomos XL y XLI: De la Santa Iglesia de Lugo, Concilio de Lugo del año 569 (1796).
  11. Concilio II de Braga. Actas conciliares, firmas episcopales, Nitigisio de Lugo (572).
  12. Cabildo de la Santa Iglesia Catedral Basílica de Santa María. Catedral de Lugo, Historia y arte. 2 3
  13. Concilio de Trento. Sesión XXIII, Decreto de reforma, cap. 18, Erección de seminarios (1563).
  14. Diócesis de Lugo. Corpus Christi en Lugo, Ofrenda del Reino de Galicia al Santísimo. 2
  15. Manuel Basulto y Jiménez. Catholic-Hierarchy, Biografía y beatificación (2013). 2
  16. Concilio Vaticano II. Decreto Optatam totius, Formación sacerdotal (1965).
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