La diócesis en la Edad Media
Durante los siglos XIII y XIV, los obispos consolidaron la administración de la diócesis y la organización parroquial. Algunos prelados intervinieron en asuntos de la Corona y en las Cortes castellanas, mientras otros centraron su actividad en el gobierno eclesiástico y en la construcción de templos.
La sede episcopal adquirió progresivamente una notable importancia económica y política. La riqueza de la diócesis permitió impulsar proyectos arquitectónicos de gran ambición, especialmente en la ciudad de Plasencia.
La primera catedral ocupó un emplazamiento elevado próximo a la fortaleza. Más tarde, durante los primeros años del siglo XIV, comenzó la construcción de una nueva iglesia catedral de estilo gótico hispánico. Aquel edificio corresponde hoy, fundamentalmente, a la llamada Catedral Vieja y a la iglesia de Santa María. El claustro quedó terminado durante el episcopado de Gonzalo de Santa María, y la primera procesión solemne tuvo lugar el 26 de marzo de 1348.
La Catedral Nueva y la edad moderna
La prosperidad de la diócesis hizo que, a finales del siglo XV, la catedral gótica resultara insuficiente para las necesidades y la representación de la sede. En 1498 comenzó la construcción de una nueva catedral durante el episcopado de Gutierre Álvarez de Toledo.
La Catedral Nueva combina elementos del gótico tardío con soluciones renacentistas. El edificio reúne la obra de arquitectos, escultores y artesanos de distintas generaciones, lo que explica la variedad de sus lenguajes artísticos.
Entre sus elementos más destacados figuran:
- El retablo mayor, relacionado con Gregorio Fernández.
- La reja del coro, realizada por Juan Bautista Celma en 1604.
- La sillería coral.
- El sepulcro del obispo Pedro Ponce de León.
- Diversas obras pictóricas conservadas en dependencias capitulares.
La catedral constituye, además de la iglesia del obispo y del cabildo, uno de los principales testimonios históricos de la importancia alcanzada por Plasencia dentro de la Iglesia española.
Formación del clero y vida intelectual
La diócesis impulsó desde la edad moderna instituciones destinadas a la formación sacerdotal y a la enseñanza. En 1554, el obispo Gutierre de Vargas de Carvajal fundó una institución colegial vinculada a la preparación intelectual y eclesiástica.
El seminario diocesano de Plasencia desempeñó posteriormente un papel relevante en la formación de sacerdotes y en la irradiación cultural de la diócesis. Entre sus antiguos alumnos figura Francisco Cástor Sojo López, sacerdote ordenado en 1903 que desarrolló buena parte de su ministerio en seminarios y colegios. Murió asesinado en Ciudad Real durante la persecución religiosa de 1936 y recibe el título de Siervo de Dios en el proceso de canonización.