Orígenes medievales y desarrollo de San Marco Argentano
La historia diocesana presenta raíces anteriores a la configuración moderna. En un artículo de la Catholic Encyclopedia dedicado a «San Marco y Bisignano» se afirma que San Marco Argentano fue fundado en el siglo XI por el normando Drogo, quien allí erigió una alta torre; de ese nombre se explica la referencia histórica al área de la antigua Argenta.
El mismo texto sitúa la presencia eclesiástica temprana: se menciona que la primera noticia de un obispo aparece en torno a 1179.
Bisignano, huellas históricas y tradición oriental
La documentación histórica consultada no se limita a San Marco Argentano, sino que recuerda la relación con Bisignano (en el pasado Besidias), cuya evolución también se describe como vinculada a señores normandos y feudos posteriores.
Un aspecto particularmente relevante para la historia religiosa es la llegada de familias albanesas en 1467: según la Catholic Encyclopedia, la esposa del príncipe de Bisignano invitó familias albanesas que establecieron colonias, hablaron su propio idioma y utilizaron el Rito griego.
Unión diocesana y situación en la época moderna
El mismo artículo histórico indica que las dos sedes —San Marco Argentano y Bisignano— fueron unidas en 1818, y que las diócesis reunidas estaban inmediatamente sujetas a la Santa Sede.
En esa misma descripción se ofrecen datos cuantitativos para el período: el conjunto contaba —en el marco de la información recogida— con 64 parroquias, 256 sacerdotes, una población aproximada de 110.000 habitantes, además de conventos y una casa de religiosas.
Configuración moderna y denominación «Sancti Marci Argentanensis-Scaleensis»
En el período contemporáneo, los documentos de Acta Apostolicae Sedis muestran el trabajo de la Santa Sede en la reordenación eclesiástica. En 1979, un texto indica explícitamente la consideración de la denominación S. Marci Argentanensis-Scaleensem y describe cambios territoriales vinculados a diócesis vecinas, con distribución de municipios y asignaciones parroquiales.
El mismo documento refleja que dichas reestructuraciones se encuadran dentro de un proceso de reorganización más amplio (con referencias a otras circunscripciones), y que las disposiciones sobre clero y documentación debían ser transmitidas con cuidado a las curias competentes para asegurar la correcta aplicación de lo dispuesto.