La antigua sede de Conza
Conza corresponde a la antigua ciudad de Compsa, asentada junto al río Ofanto. La ciudad pertenecía al pueblo de los hirpinos, aliados de los samnitas, y pasó al dominio romano durante las guerras de Roma en el sur de Italia. La tradición histórica de la sede episcopal alcanza al obispo Pelagio, presente en el sínodo romano celebrado en 743 bajo el papa Zacarías.
Durante la Edad Media, Conza adquirió una posición eclesiástica preeminente. La sede, inicialmente sufragánea de Salerno, fue elevada a arquidiócesis entre los pontificados de Alejandro II y Gregorio VII, es decir, entre 1061 y 1085. La dignidad arzobispal convirtió a Conza en el centro metropolitano de varias diócesis del interior meridional italiano.
La ciudad sufrió gravemente los terremotos de 980 y 1694. La destrucción y el progresivo abandono del asentamiento antiguo afectaron también a la residencia de los arzobispos. En distintos periodos, los prelados residieron en San Menna, en Campagna, o en Sant’Angelo dei Lombardi, cuya posición ofrecía mejores condiciones para el gobierno pastoral.
Entre los prelados vinculados a Conza destacó el beato Erberto, mencionado en el siglo XII. La antigua arquidiócesis también mantuvo una relación administrativa con Campagna: la diócesis de Campagna fue erigida por Clemente VII el 19 de junio de 1525 y quedó posteriormente vinculada a Conza.
Sant’Angelo dei Lombardi
Sant’Angelo dei Lombardi recibió su nombre de la presencia lombarda en la región. La ciudad padeció una destrucción casi total en 1664, uno de los numerosos episodios que marcaron la historia sísmica y política del territorio. La sede episcopal surgió en época medieval, bajo el pontificado de Gregorio VII, aunque el primer obispo documentado, Tomás, aparece en 1179. En ese momento Sant’Angelo dei Lombardi era sufragánea de Conza.
En 1540, durante el episcopado de Rinaldo de Cancellieri, Sant’Angelo dei Lombardi quedó unida a la diócesis de Bisaccia. En 1818 incorporó además la diócesis de Monteverde, cuya tradición episcopal remontaba al siglo XI. Estas uniones históricas prepararon, aunque de manera distinta a la reorganización contemporánea, la configuración territorial que acabaría desembocando en la diócesis actual.
Entre los obispos de la sede antigua figura Ignazio Cianti, dominico del siglo XVII, conocido por su formación intelectual. La residencia episcopal se consolidó progresivamente en Sant’Angelo dei Lombardi, incluso cuando el título de Conza conservaba su rango arzobispal histórico.,
Nusco
La diócesis de Nusco, con el título latino Nuscana, nació en el siglo XI y durante buena parte de su historia perteneció a la provincia eclesiástica de Salerno. Entre sus obispos destacó san Amato de Nusco, que ocupó la sede en el siglo XII y compuso una historia de los normandos en Apulia y Calabria. También ocupó la sede Pietro Paolo Parisio, cardenal y participante destacado en el Concilio de Trento.
El obispo Roger restauró la catedral en 1198. La historia de Nusco incluye asimismo la incorporación de Montemarano -mencionada en la documentación antigua como Montemartino- en 1820. La diócesis mantuvo una vida parroquial propia y una presencia de comunidades religiosas hasta su integración en la nueva circunscripción de 1986.
Bisaccia
Bisaccia ocupa el lugar de la antigua Romulea, ciudad samnita conquistada por los romanos en 295 antes de Cristo. La sede episcopal aparece documentada en 1179, el mismo año en que figura el primer obispo conocido de Sant’Angelo dei Lombardi, Tomás.
La diócesis de Bisaccia quedó unida a Sant’Angelo dei Lombardi en 1540. A partir de entonces, el título de Bisaccia continuó formando parte de la tradición eclesiástica local, aunque la administración episcopal quedó vinculada a Sant’Angelo. La incorporación del título a la denominación de la diócesis actual recuerda esa continuidad histórica sin convertir a Bisaccia en una sede residencial independiente.