Tradición apostólica y testimonios antiguos
Las tradiciones cristianas de la India vinculan al apóstol santo Tomás con la evangelización de comunidades tanto en la costa occidental como en la oriental. Una tradición local sostiene que predicó en Mylapore, murió allí martirizado y recibió sepultura en el lugar. La tradición sitúa también su martirio en una colina próxima, conocida hoy como el Monte de Santo Tomás.,
La antigüedad de esta tradición no resuelve por sí sola todas las cuestiones históricas. Relatos cristianos antiguos y medievales sitúan en la India los restos o la tumba inicial del apóstol; Gregorio de Tours, antes del año 590, transmitió el testimonio de un peregrino sobre una iglesia y un monasterio en el lugar donde santo Tomás habría sido enterrado, antes del traslado de sus restos a Edesa.
La identificación exacta del lugar de su martirio continúa siendo problemática. Algunas tradiciones lo llaman Calamina, topónimo cuya ubicación no ha quedado establecida de forma concluyente. La tradición local de Mylapore y del Monte de Santo Tomás tiene gran arraigo, pero no debe confundirse con una confirmación arqueológica definitiva de todos los detalles del martirio. La existencia de una cruz pétrea con inscripción en lengua pahleví, fechada en torno al siglo VII, constituye un testimonio antiguo de presencia cristiana en la zona, no una prueba concluyente de que el apóstol muriera exactamente en ese punto.,
La memoria de la tumba apostólica también aparece en la historia de las reliquias. Una parte de ellas habría llegado a Edesa en época temprana; otras reliquias atribuidas al apóstol pasaron, según la tradición, por Quíos hasta Ortona, en Italia, donde reciben veneración. La historia de esas reliquias no equivale a una verificación arqueológica de cada etapa de su traslado.,
Fundación de la diócesis
El papa Paulo V erigió la diócesis de Santo Tomé de Meliapor el 9 de enero de 1606. La nueva circunscripción reconoció la importancia religiosa de la iglesia vinculada a la tumba del apóstol y quedó inicialmente subordinada a la sede metropolitana de Goa.,
La fundación ocurrió en una etapa de expansión de las estructuras eclesiásticas latinas en la India portuguesa. Sin embargo, la diócesis no comprendía de manera inmutable un territorio compacto: sus límites y parroquias cambiaron con el tiempo, en función de acuerdos y reorganizaciones entre diócesis. Por ello conviene distinguir la sede histórica de Meliapor de la actual organización eclesiástica de Chennai y de las circunscripciones orientales de tradición siro-malabar.,,
Elevación a sede metropolitana y cambios territoriales
En 1886, el papa León XIII concedió al ordinario de Meliapor el título y los derechos de arzobispo metropolitano. La elevación reflejó la importancia histórica de la sede y de su iglesia catedral, aunque no eliminó la complejidad de la jurisdicción sobre las distintas comunidades cristianas de la región.
Durante el siglo XX, los límites de la diócesis cambiaron mediante acuerdos entre la Santa Sede y Portugal. El protocolo de 1928 dispuso que Meliapor conservara dos territorios continuos -San Tomé, próximo a Madrás, y Tanjore, más al sur- y algunas parroquias urbanas, mientras varias parroquias dispersas pasaban a diócesis vecinas.
En 1930, Pío XI promulgó la nueva delimitación. La diócesis quedó organizada en dos territorios separados entre sí, aunque cada uno formaba una unidad territorial continua. La reorganización trasladó parroquias a diócesis como Trichinopoly, Tuticorin, Calcuta, Dacca, Chittagong y Madrás, y agregó otras a los territorios de San Tomé y Tanjore.,,
Esta historia territorial ilustra por qué no debe identificarse sin más la antigua diócesis con la actual jurisdicción católica de la zona. Las parroquias y los límites cambiaron, y la continuidad de una iglesia, un título o una memoria local no implica que la antigua circunscripción conserve hoy el mismo estatuto.
Integración en la archidiócesis de Madrás y Meliapor
En 1952 se erigió la archidiócesis de Madrás y Meliapor. La iglesia catedral dedicada a santo Tomás pasó a ocupar el lugar de catedral de la nueva archidiócesis. En 1956, la Santa Sede concedió a ese templo la dignidad de basílica menor, vinculando el reconocimiento a la veneración del sepulcro apostólico y a la historia de la sede.
Por tanto, la diócesis histórica de Santo Tomé de Meliapor y la actual archidiócesis de Madrás y Meliapor no son la misma circunscripción bajo un nombre simplemente actualizado. La segunda nació de una reorganización posterior y reúne la continuidad institucional de la sede junto con un marco territorial distinto.