Antecedentes y deseo de administración eclesiástica propia
En los antecedentes de la diócesis se menciona el deseo de la población y de sus representantes de contar con una administración eclesiástica propia. Se cita, por ejemplo, la petición de los representantes ante las Cortes de Cádiz el 14 de septiembre de 1813.
Tras este impulso, se registra que se nombró un obispo auxiliar en 1816, como paso intermedio hacia la configuración definitiva del obispado.
Erección canónica y fecha de referencia (fuentes con matices)
La erección de la diócesis aparece asociada a Pío VII en una fuente que indica la existencia de un Bula fechada el 1 de febrero de 1818, señalando que la diócesis fue erigida en 1819.
Sin embargo, otra referencia enciclopédica sobre España indica que la Diócesis de Tenerife fue «erigida en 1819 por Pío VIII».
Dado que se trata de obras de referencia procedentes de épocas distintas, el dato puede explicarse como una discrepancia bibliográfica (por ejemplo, por cómo se consignan años y pontificado en cada compilación). En cualquier caso, la coincidencia principal es que la consolidación diocesana se sitúa en torno a 1819 y que La Laguna queda vinculada a la catedral en la Iglesia de Los Remedios.,
Supresión y restauración tras concordatos
La documentación consultada recoge también el contexto de una supresión relacionada con el Concordato de 1851 con España. En esa línea, se señala que, cuando se produjo la supresión, se hizo «con pesar» y que, posteriormente, en 1876, al solicitar concesiones y modificaciones del concordato, se incluyó como condición la restauración de la sede.
Asimismo, se añade un matiz jurídico: al no haberse emitido la bula de supresión, Roma «no estaba obligada» a realizar pasos para la re-establecimiento.
Una diócesis en expansión: datos cuantitativos de referencia histórica
Una enciclopedia eclesiástica (siglo XX en su compilación) aporta cifras aproximadas para comprender la magnitud de la diócesis en su fase de consolidación. En el caso de Tenerife se menciona que la diócesis contaba con 208.000 almas, una catedral, 59 parroquias y un seminario, además de varias comunidades religiosas (con desglose por institutos masculinos y femeninos).
Otra fuente, referida al ámbito canario y a una fecha concreta (1906), ofrece para el conjunto de la «Diócesis de Tenerife» una cifra de 171.045 católicos, con 62 parroquias, 86 sacerdotes, 60 iglesias y 167 capillas.
En términos enciclopédicos, estas cifras no deben leerse como un «censo universal» definitivo, sino como instantáneas de época que ayudan a visualizar el desarrollo: diferentes años, metodologías y definiciones (por ejemplo, población católica vs. «almas», iglesias vs. capillas) pueden explicar los contrastes.,