Antigüedad de la sede y testimonio conciliar
La sede de Tuy aparece descrita como muy antigua. En el contexto de la historia de la Iglesia en Galicia se menciona que en el primer Concilio de Braga (561) uno de los obispos de Galicia era obispo de Tuy.
La referencia continúa indicando nombres episcopales documentados por su participación en concilios: por ejemplo, el obispo Anila en el segundo Concilio de Braga (572), con firma como sufragáneo de Lugo; y otros prelados asociados a distintos concilios durante los siglos posteriores.
Reconstrucciones tras periodos de crisis y vacancia
Un episodio destacado en la tradición histórica consignada es el largo periodo de vacancia hasta el tiempo de Doña Urraca, señalándose que la sede habría permanecido sin sucesor durante unos cuarenta y siete años. La restauración se atribuye a Doña Urraca, que reestablece la sede y nombra a Jorge (Georgius) como obispo; el decreto de restauración aparece fechado en 13 de enero de 1071.
A partir de esa etapa se mencionan también obispos sucesivos y se subraya un impulso constructivo: el texto vincula la obra de una nueva catedral con el obispo Alfonso II, completándose un siglo después por Esteban Egea (1218-1239).
Influencia monástica y vida canonical
En la referencia histórica se indica que, en tiempos del obispo Pelayo Meléndez (1131-1155), los canónigos de la sede habrían adoptado la Regla de san Agustín.
Además, se menciona la relación de determinados obispos con monasterios: por ejemplo, se señala que Jorge tomaría residencia en el monasterio de San Bartolomé, cuyos monjes eran canónigos de la catedral.
Cisma de Occidente
La historia eclesiástica de Tuy también se presenta marcada por la ruptura del Cisma de Occidente, con división entre clero y obispos: el obispo habría dado adhesión al papa de Aviñón, mientras otros habrían reconocido al papa de Roma. Se añade que el papa Martín V habría ordenado reconocer al obispo legítimo y, ante resistencias, se habría permitido que algunas iglesias se gobernaran con vicarios residiendo en Portugal.
Invasiones y reorganización tras los cambios políticos
En el periodo altomedieval se describe la llegada del dominio musulmán sobre la ciudad de Tuy y se afirma que, aunque no habría destrucción total, la ciudad fue incluida en las plazas reconquistadas por Alfonso I, sin recolonización hasta el tiempo de Ordoño I.
Dentro del relato se destaca el refugio del obispo exiliado en Iria (Compostela), donde se le habría asignado una parroquia para su sostenimiento.
Posteriormente, se alude a la época posterior a las invasiones musulmanas y a episodios conectados con conflictos de otros pueblos; se menciona, por ejemplo, el asentamiento de los nórdicos y el efecto devastador sobre la ciudad.
Reconstrucción de la catedral y episodios de santidad
La tradición histórica citada menciona la figura de Hermoigius, que fundaría el monasterio de San Cristóbal de Labrugia y comenzaría en 915 la reconstrucción de la catedral.
También se refiere el episodio del cautiverio ligado a un conflicto bélico y el destino posterior de un joven mártir en defensa de la castidad: se identifica como san Pelagio, indicando que sus reliquias fueron trasladadas a Oviedo, donde sería declarado patrono de Tuy.