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Diócesis de Vitoria (España)

La diócesis de Vitoria, en latín Dioecesis Victoriensis y en euskera Gasteizko Elizbarrutia, es la Iglesia particular de rito latino que reúne a los fieles católicos de la provincia de Álava, del enclave vizcaíno de Orduña y de los territorios burgaleses del Condado de Treviño y La Puebla de Arganzón. Erigida por el papa Pío IX en 1861 como diócesis de las tres provincias vascas, quedó reducida a su ámbito actual en 1949, cuando Pío XII separó de ella las diócesis de Bilbao y San Sebastián. Pertenece a la provincia eclesiástica de Burgos, tiene su sede en Vitoria-Gasteiz y está presidida desde 2016 por el obispo Juan Carlos Elizalde Espinal. Su historia hunde las raíces en el antiguo obispado alavés de Armentia y en la tradición cristiana de Álava, y su patrimonio incluye dos catedrales, el santuario mariano de Estíbaliz y una extensa red de iglesias románicas y góticas.

Imagen-Catedral Nueva Vitoria 3
Ver información de la imagenDesc.: Catedral nueva de Vitoria-Gasteiz, c. 2007. Original, Yrithinnd, CC BY-SA 3.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreDiócesis de Vitoria (España)
CategoríaOrganización religiosa
Nombre CompletoDioecesis Victoriensis
DescripciónErigida en 1861 por Pío IX como diócesis de las tres provincias vascas, quedó reducida a la provincia de Álava y enclaves en 1949 por la bula Quo commodius de Pío XII.
Fecha de Fundación1861-09-08
Año de Fundación1861
CatedralCatedral de María Inmaculada, Madre de la Iglesia
FundadorPapa Pío IX
ObispoJuan Carlos Elizalde Espinal
PaísEspaña
PatronosSan Prudencio y Nuestra Señora de Estíbaliz
Provincia eclesiásticaBurgos
TipoDiócesis, País Vasco
UbicaciónVitoria-Gasteiz

Tabla de contenido

Naturaleza y denominación

Una Iglesia particular

El Código de Derecho Canónico define la diócesis como una porción del pueblo de Dios confiada al cuidado pastoral de un obispo, que la apacienta con la cooperación de su presbiterio, de modo que, unida a su pastor y congregada por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular en la que verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo, una, santa, católica y apostólica.1,2

La diócesis de Vitoria responde a esta definición: su obispo gobierna como pastor propio a los fieles de un territorio determinado, enseña, santifica y rige en comunión con el Romano Pontífice y con el colegio episcopal. El Concilio Vaticano II recuerda que el obispo es principio visible y fundamento de unidad en su Iglesia particular, formada a imagen de la Iglesia universal.3

Nombre y sede

La diócesis toma el nombre de su ciudad sede, Vitoria-Gasteiz, capital de la provincia de Álava y de la Comunidad Autónoma del País Vasco. La denominación latina Victoriensis aparece en los documentos pontificios; la forma vasca Gasteiz corresponde al nombre antiguo del núcleo sobre el que Sancho VI de Navarra fundó la villa de Vitoria en 1181.

Territorio y organización pastoral

Extensión y límites

La diócesis abarca unos 3.300 km2. Comprende:

  • Toda la provincia de Álava.
  • El municipio vizcaíno de Orduña, enclave rodeado por tierras alavesas y burgalesas.
  • El Condado de Treviño, enclave burgalés dentro de Álava.
  • La Puebla de Arganzón, municipio burgalés limítrofe con la capital alavesa.

Su población ronda los 345.000 habitantes, de los cuales la gran mayoría reside en el área de Vitoria-Gasteiz y en las localidades de la Llanada alavesa, la Rioja Alavesa, la Montaña Alavesa, el valle de Ayala y la Cantábrica alavesa.4

Estructura pastoral

La diócesis se organiza en 16 arciprestazgos y cinco zonas pastorales, que agrupan más de cuatrocientas parroquias, muchas de ellas pequeñas comunidades rurales atendidas por un mismo sacerdote. El obispo gobierna con la ayuda del vicario general, los vicarios episcopales, el consejo presbiteral y el colegio de consultores, y dispone de los organismos de la curia diocesana.4

La dispersión del poblamiento rural y el envejecimiento del clero marcan la acción pastoral contemporánea, que combina la atención a los pueblos pequeños con la presencia de numerosas parroquias, comunidades religiosas y movimientos apostólicos en la capital.

Antecedentes históricos

Primeros testimonios cristianos

El cristianismo llegó a tierras alavesas en época tardorromana. El templo paleocristiano de Salinillas de Buradón, del siglo V, conserva restos de una pila bautismal, y los eremitorios excavados en las cuencas de los ríos Ayuda y Omecillo muestran una vida eremítica que arranca de los siglos finales del Imperio. Algunos de esos lugares, como la ermita de Nuestra Señora de la Peña, en Faido, mantienen aún el culto.4

El obispado de Armentia y la diócesis de Valpuesta

Tras la invasión musulmana, numerosos cristianos buscaron refugio en las montañas del norte, y Álava quedó bajo la influencia sucesiva de los reinos astur-leonés, de Pamplona y de Castilla. En el año 804, el obispo Juan fundó la sede de Valpuesta, situada en el límite entre el noreste de Burgos y el occidente alavés, cuyos cartularios figuran entre los testimonios escritos más antiguos del romance castellano.

Entre los siglos IX y XI, una serie de obispos «de los alaveses» tuvo su sede en Armentia, a las puertas de Vitoria. El último, don Fortunio, procedente del monasterio de Leire, viajó a Roma hacia 1072 para defender el rito hispánico y murió hacia 1087. Con él desapareció la sede: su territorio quedó absorbido por la diócesis de Calahorra, y el rito romano sustituyó definitivamente al hispánico.4

La basílica románica de San Andrés de Armentia, obra del siglo XII, conserva la memoria de aquel obispado y la tradición de que allí nació san Prudencio, obispo de Tarazona en el siglo VI.

El arcedianato de Álava y la colegiata de Santa María

Durante la Edad Media, Álava formó el arcedianato de Álava dentro de la diócesis de Calahorra y La Calzada. Sus arciprestazgos de Eguílaz, Gamboa, Cigoitia, Vitoria, Léniz, Zuya, Cuartango, Orduña, Ayala, la Ribera y Treviño estructuraban la vida eclesial de la región. Entre los siglos XII y XV, el territorio se cubrió de iglesias románicas en el medio rural y góticas en las villas, mientras franciscanos y dominicos se establecían en Vitoria.

La colegiata de Armentia se trasladó a la iglesia de Santa María de Vitoria en 1496, después de que la villa disputara a Armentia los diezmos y se apropiara de las aldeas cercanas. Desde entonces, el cabildo colegial de Santa María ostentó la principal dignidad eclesiástica de la ciudad hasta la erección de la diócesis.4

La promesa del cardenal Adriano de Utrecht

En 1522, el cardenal Adriano de Utrecht, regente de Castilla, residía en Vitoria cuando recibió la noticia de su elección como papa, con el nombre de Adriano VI. Los vitorianos le habían pedido la creación de una diócesis propia, y el futuro pontífice prometió atender su ruego. La promesa tardó más de tres siglos en cumplirse.

Erección de la diócesis

El Concordato de 1851

El Concordato de 1851 entre la Santa Sede y la Corona de España reordenó la geografía eclesiástica del país y previó una sede episcopal para las Provincias Vascongadas. La nueva circunscripción reunió territorios que hasta entonces pertenecían a las diócesis de Burgos, de Calahorra y La Calzada, de Pamplona y de Santander.5

La bula In celsissima

El papa Pío IX erigió la diócesis de Vitoria el 8 de septiembre de 1861 mediante la bula In celsissima. La nueva sede abarcaba las tres provincias vascas -Álava, Guipúzcoa y Vizcaya- y quedaba como sufragánea de Burgos. El primer obispo, Diego Mariano Alguacil Rodríguez, recibió el nombramiento el 23 de diciembre de 1861 y puso en marcha la organización de la nueva Iglesia particular.6,4

La antigua colegiata de Santa María recibió la dignidad de catedral y se consagró como tal en 1863. En ese mismo año, Pío IX concedió a san Prudencio y a san Ignacio de Loyola el título de copatronos de la diócesis.4

Historia de la diócesis

Los primeros obispos y la consolidación

Los primeros prelados organizaron el clero, los arciprestazgos y la formación sacerdotal en una diócesis recién creada y con un territorio muy diverso. El Seminario Conciliar abrió sus puertas en 1880, y el obispo Mariano Miguel Gómez, que gobernó entre 1880 y 1889, consolidó la estructura diocesana.

En 1868, un rescripto de Pío IX confirmó a san Prudencio como patrono de Álava y a san Ignacio de Loyola como patrono de Guipúzcoa y Vizcaya. La distribución de los patronazgos reflejaba ya la diversidad de los tres territorios que formaban la diócesis.4

Obispos de gran proyección

Varios obispos de Vitoria desarrollaron después una intensa trayectoria en otras sedes. José Cadena y Eleta, impulsor del proyecto de una nueva catedral, pasó a la archidiócesis de Burgos. Prudencio Melo y Alcalde y Leopoldo Eijo y Garay fueron trasladados a Madrid-Alcalá, y el agustino Zacarías Martínez Núñez, primer obispo religioso de la diócesis, ocupó la sede arzobispal de Santiago de Compostela. José María Bueno y Monreal fue enviado después a Sevilla.

Mateo Múgica y la República

El guipuzcoano Mateo Múgica y Urrestarazu rigió la diócesis entre 1928 y 1937. En 1930 inauguró el edificio del actual Seminario Diocesano, centro de la formación del clero alavés. Su pontificado transcurrió entre la proclamación de la Segunda República, la tensión política y religiosa de los años treinta y el estallido de la Guerra Civil. Las autoridades republicanas lo expulsaron de la diócesis en 1931, y en 1936 las autoridades del bando nacional lo obligaron de nuevo a abandonar su sede por su defensa del clero vasco ante los fusilamientos. Renunció en octubre de 1937.4

La Guerra Civil y la posguerra

La Guerra Civil trajo a la diócesis la muerte de sacerdotes y religiosos y la desorganización de la vida pastoral. La sede permaneció sin obispo propio entre 1937 y 1943, gobernada por un administrador apostólico, Francisco Javier Lauzurica. En 1943, el misionero paúl Carmelo Ballester Nieto asumió el gobierno de la diócesis, reactivó la vida pastoral y, en 1946, reanudó las obras de la catedral nueva, paralizadas desde 1914.7

En 1941 se crearon las Escuelas Profesionales Diocesanas, y en 1947 Pío XII concedió a la diócesis las Misiones Diocesanas, que proyectaron la acción apostólica de la Iglesia alavesa hacia territorios de misión.

La división de 1949

El 2 de noviembre de 1949, Pío XII promulgó la bula Quo commodius, por la que separó de Vitoria las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa y erigió con ellas las diócesis de Bilbao y San Sebastián. La diócesis de Vitoria conservó Álava y recibió en compensación el Condado de Treviño, hasta entonces perteneciente a la diócesis de Calahorra y La Calzada. El enclave de Orduña, de Vizcaya, y La Puebla de Arganzón permanecieron en el ámbito vitoriano.8

Desde entonces, la diócesis tiene prácticamente los límites que hoy conserva. Bueno y Monreal gobernó la Iglesia alavesa en esa etapa de reorganización, y Francisco Peralta y Ballabriga, obispo entre 1955 y 1978, afrontó el largo período posterior, hasta entonces el pontificado más largo de la historia diocesana.

El Concilio Vaticano II y la etapa posterior

Peralta Ballabriga participó en la recepción del Concilio Vaticano II y consagró la catedral nueva en 1969. Sus sucesores, José María Larrauri Lafuente (1979-1995), Miguel José Asurmendi Aramendia (1995-2016), de la Sociedad de San Francisco de Sales, y Juan Carlos Elizalde Espinal (desde 2016), han guiado la diócesis en un tiempo de secularización, de renovación de las estructuras parroquiales y de nuevos retos misioneros y vocacionales.

Obispos de Vitoria

La serie episcopal, desde la erección de la diócesis, es la siguiente:

  1. Diego Mariano Alguacil Rodríguez (1861-1876).
  2. Sebastián Herrero Espinosa de los Monteros (1876-1880).
  3. Mariano Miguel Gómez (1880-1889).
  4. Ramón Fernández de Piérola y López de Luzuriaga (1889-1904).
  5. José Cadena y Eleta (1904-1913).
  6. Prudencio Melo y Alcalde (1913-1916).
  7. Leopoldo Eijo y Garay (1917-1922).
  8. Zacarías Martínez Núñez, O.S.A. (1922-1927).
  9. Mateo Múgica y Urrestarazu (1928-1937).
  10. Carmelo Ballester Nieto, C.M. (1943-1948).
  11. José María Bueno y Monreal (1950-1954).
  12. Francisco Peralta y Ballabriga (1955-1978).
  13. José María Larrauri Lafuente (1979-1995).
  14. Miguel José Asurmendi Aramendia, S.D.B. (1995-2016).
  15. Juan Carlos Elizalde Espinal (desde 2016).9

El obispo actual

Juan Carlos Elizalde Espinal nació en Mezquíriz (Navarra) el 25 de junio de 1960. Cursó Filosofía en la Universidad de Navarra y Teología espiritual en la Universidad Pontificia Comillas. Recibió la ordenación sacerdotal el 3 de octubre de 1987 en Roncesvalles. Desempeñó los cargos de vicario episcopal de la zona pastoral de Pamplona-Cuenca-Roncesvalles, director del Secretariado Diocesano de Pastoral Universitaria y canónigo de la Real Colegiata de Roncesvalles. El papa Francisco lo nombró obispo de Vitoria el 8 de enero de 2016, un año después de que Asurmendi anunciara su deseo de dejar el gobierno de la diócesis.10

Patronos y devociones

San Prudencio de Armentia

San Prudencio, obispo de Tarazona en el siglo VI y natural de Armentia según la tradición, es el patrono de Álava y de la diócesis. Su figura vincula a la Iglesia alavesa con la historia más antigua de la fe en la región. Su fiesta se celebra el 28 de abril.

Nuestra Señora de Estíbaliz

La Virgen de Estíbaliz, patrona de Álava, es una talla románica de madera policromada del siglo XII que representa a María como Sedes Sapientiae, trono de la Sabiduría. Se venera en el santuario de Estíbaliz, en el municipio de Vitoria, que recibe peregrinaciones desde antiguo. La fiesta se celebra en septiembre, y el 1 de mayo tiene lugar la feria de los Desagravios, de origen medieval.4

La imagen fue coronada canónicamente en 1923. En 1941, Pío XII la declaró patrona de Álava, y desde ese año los monjes benedictinos se encargan del santuario.4

La Virgen Blanca

La Virgen Blanca, imagen gótica que se venera en la iglesia de San Miguel Arcángel, es la patrona de la ciudad de Vitoria. Las fiestas de la Blanca, del 4 al 9 de agosto, constituyen el acontecimiento popular más importante del año vitoriano.

Las catedrales de Vitoria

La catedral nueva: María Inmaculada, Madre de la Iglesia

La catedral de María Inmaculada, Madre de la Iglesia, conocida como catedral nueva, es la sede actual del obispo. Surgió del impulso del obispo José Cadena y Eleta. En 1906 se eligió el proyecto neogótico de los arquitectos Javier Luque y Julián de Apraiz, y el rey Alfonso XIII asistió a la colocación de la primera piedra el 4 de agosto de 1907.7

Las obras se interrumpieron en 1914 y estuvieron paralizadas durante treinta y dos años. El obispo Carmelo Ballester las reanudó en 1946 con un proyecto más sobrio que el original, que renunció a las dos torres de la fachada y a parte de la decoración exterior, aunque conserva sus treinta y cuatro gárgolas. El templo, de planta de cruz latina con cinco naves, fue consagrado el 24 de septiembre de 1969 por el cardenal Angelo Dell’Acqua, siendo obispo Francisco Peralta. En la girola se encuentra el Museo Diocesano de Arte Sacro.7

Con motivo del cincuentenario de la consagración, la diócesis celebró un año jubilar mariano.

La catedral vieja: Santa María

La catedral de Santa María, llamada catedral vieja, se alza en el casco antiguo de la ciudad. Su construcción comenzó a finales del siglo XIII y se prolongó durante el XIV. Concebida como iglesia-fortaleza, formó parte del sistema defensivo de la villa. Es un templo gótico de planta de cruz latina, con amplio crucero y girola con capillas.11

Su pórtico occidental, dividido en tres portadas con esculturas monumentales, dedica la central a la Virgen, la de la izquierda a san Gil y la de la derecha al Juicio Final y a Santiago. Fue colegiata desde 1496, cátedra episcopal desde la erección de la diócesis y sede de los obispos hasta la consagración de la catedral nueva. Hoy, tras una larga restauración promovida por la Fundación Catedral Santa María, el edificio funciona como espacio de visita y de estudio de su historia y de la historia de la ciudad.11

Patrimonio y santuarios

El territorio diocesano posee un rico conjunto de templos medievales:

  • La basílica de San Andrés de Armentia, ejemplo del románico alavés.
  • El santuario de Estíbaliz, centro de la devoción mariana de Álava.
  • Las iglesias fortificadas y góticas de las villas y cuadrillas alavesas.
  • Las ermitas rupestres y eremitorios de los valles del Ayuda y el Omecillo.
  • El templo paleocristiano de Salinillas de Buradón.

Entre los siglos XVI y XVIII, los retablos, los púlpitos y las capillas enriquecieron la mayoría de las iglesias, y entre los siglos XVIII y XIX tomaron forma las torres y los pórticos que caracterizan el paisaje parroquial. Las guerras contra Francia y la desamortización provocaron, sin embargo, pérdidas considerables del patrimonio artístico y documental.4

Misión y obra pastoral

Formación del clero

El Seminario Diocesano, inaugurado en 1930 por Mateo Múgica en su sede actual y heredero del Seminario Conciliar de 1880, forma a los sacerdotes de la diócesis. La formación de los seminaristas incluye el estudio de la filosofía y la teología, la vida espiritual y la experiencia pastoral en las parroquias.

Misiones y proyección universal

Los vitorianos han colaborado desde antiguo en la evangelización de otros continentes. El franciscano Fermín Francisco de Lasuén, nacido en Vitoria en 1736, sucedió a Junípero Serra al frente de las misiones de California. Siglos después, las Misiones Diocesanas, concedidas en 1947, canalizaron la cooperación misionera de la diócesis.4

Educación, caridad y vida consagrada

La diócesis cuenta con una amplia presencia de comunidades religiosas, colegios católicos y obras de caridad. Las Escuelas Profesionales Diocesanas, fundadas en 1941, contribuyeron a la formación técnica de generaciones de jóvenes, y Cáritas diocesana coordina la atención a los pobres y migrantes.

Retos actuales

Como el resto de las diócesis españolas, la Iglesia alavesa afronta el envejecimiento del clero y de los fieles, la secularización de la sociedad y la necesidad de renovar el anuncio del Evangelio. La respuesta pastoral insiste en la evangelización de los jóvenes, el acompañamiento de las familias, la formación de laicos y la corresponsabilidad de todos los bautizados en la misión.

La diócesis en la doctrina de la Iglesia

El obispo diocesano

El obispo diocesano posee, en la diócesis que se le ha confiado, toda la potestad ordinaria, propia e inmediata que se requiere para el ejercicio de su oficio pastoral.12 Los obispos son sucesores de los apóstoles por institución divina y ocupan el lugar de Cristo como maestros, pastores y sacerdotes.13

La Iglesia particular y la Iglesia universal

La Iglesia particular no vive aislada. El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que la Iglesia universal se hace presente y operante en cada Iglesia particular, y que cada una participa de la catolicidad por su comunión con la Iglesia de Roma y con el Papa.14 La diócesis de Vitoria vive, por tanto, su misión local en comunión con la sede de Pedro y con las demás Iglesias particulares de España y del mundo.

Valor eclesial de la diócesis de Vitoria

La diócesis de Vitoria custodia una tradición cristiana que arranca de los primeros siglos de la fe en Álava, de las sedes de Armentia y Valpuesta, de las colegiatas medievales y de los santuarios marianos. Su historia como Iglesia particular, aunque más breve que la de otras diócesis españolas, muestra una notable capacidad de adaptación: nació como sede de tres provincias, se redujo a una sola en 1949 y mantuvo su identidad espiritual en torno a san Prudencio, a Nuestra Señora de Estíbaliz y a sus dos catedrales.

Su misión consiste en anunciar a Cristo, celebrar la Eucaristía, formar a nuevos pastores y servir a los pobres, en fidelidad a la tradición recibida y con la mirada puesta en los desafíos de cada época.

Citas y referencias

  1. Can. 369. Código de Derecho Canónico, 369 (1983).
  2. Christus Dominus. Concilio Vaticano II, Decreto sobre el ministerio pastoral de los obispos, 11 (1965).
  3. Lumen gentium. Concilio Vaticano II, Constitución dogmática sobre la Iglesia, 23 (1964).
  4. Dioecesis Victoriensis - Diócesis de Vitoria / Gasteizko Elizbarrutia. Historia de la diócesis. Diócesis de Vitoria, Historia. 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
  5. Concordato entre la Santa Sede y España. Santa Sede - Reino de España, art. 5 (1851).
  6. Pío IX. Bula In celsissima, 8 de septiembre de 1861.
  7. Catedral Nueva de Vitoria, María Inmaculada, Madre de la Iglesia. Gasteiz Hoy, Catedral Nueva (2018). 2 3
  8. Pío XII. Bula Quo commodius, 2 de noviembre de 1949.
  9. Annuario Pontificio. Santa Sede, Vitoria (2021).
  10. Biografía de Juan Carlos Elizalde, obispo de Vitoria-Gasteiz. Orain (EITB), Biografía (2016).
  11. Catedral de Santa María de Vitoria-Gasteiz. Gobierno Vasco, Patrimonio Cultural del País Vasco, Catedral de Santa María. 2
  12. Can. 381. Código de Derecho Canónico, 381 (1983).
  13. Lumen gentium. Concilio Vaticano II, Constitución dogmática sobre la Iglesia, 20 (1964).
  14. Catecismo de la Iglesia Católica, 832-834 (1992).
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