Orígenes cristianos y primeros obispos documentados
La documentación antigua afirma que no se conoce con certeza el origen cristiano de Volterra. Sin embargo, se citan obispos de los que hay constancia registrada: por ejemplo, el primero del que se tiene noticia clara, Eucharistus (en torno a 495), habría sido depuesto por el papa, y en su lugar se habría nombrado a Helpidius (en 496).
También se menciona a Justus (en torno a 560), inicialmente implicado en el cisma de los «Tres Capítulos», lo que refleja cómo las controversias teológicas y disciplinarias del periodo afectaron, en distintos grados, a la vida de la Iglesia local.
Obispos, reformas y tensiones históricas
La tradición episcopal vinculada a Volterra ofrece nombres significativos:
Gunfridus (en torno a 1014), del que se conserva un epitafio métrico en la catedral.
Herimannus (en torno a 1066), descrito como monje camaldulense y reformador del clero.
Galgano, muerto a causa de la reacción de la población en 1172, sin que se precise el motivo.
san Ugo dei Conti del Castel d’Agnato (en torno a 1173–1184), presentado como defensor de los derechos de su iglesia y fundador de un colegio para la educación de clérigos.
Pagao dell’Ardenghesca (en torno a 1213), que habría intentado sin éxito conservar el gobierno temporal de la ciudad.
En la misma línea, se señalan tensiones entre autoridad episcopal y orden civil: el conflicto referido al gobierno temporal se habría prolongado en los sucesores de Pagao, en particular bajo Raineri Belforti (en torno a 1301).
Se menciona asimismo la deposición de Roberto degli Adimari, relacionada con su participación en el Concilio de Basilea.
Con carácter más personal e histórico, se recoge que Joseph du Mesnil (en torno a 1748) murió prisionero en Castel Sant’Angelo, mientras que Giuseppe Incontri (en torno a 1806) se distinguió por su beneficencia.
Finalmente, se afirma que Pío IX realizó allí sus primeras etapas de estudio en el Colegio Piarista de Volterra, lo que conecta la historia diocesana con la formación de una figura clave para la Iglesia universal.,
Volterra como contexto histórico: de Etruria a la Edad Media
Aunque la diócesis se entiende por su vida eclesial, no puede separarse la sede del contexto civil. En la época etrusca, Volterra (llamada Felathri por los etruscos y Volaterrae por los romanos) fue una de las ciudades más importantes de la confederación etrusca.
Tras el ciclo de conflictos con Roma y las vicisitudes posteriores —incluida la toma de la ciudad por Sila tras un asedio de dos años (en el 80 a. C.)—, Volterra conservaría relevancia en los siglos posteriores, incluso en episodios como la guerra gótica y las disputas medievales ligadas a grandes poderes regionales.,
En el medievo, al describirse a Volterra como ghibelina en el siglo XIII, se subraya que fue un foco de tensión con Florencia, que la capturó en 1254 y obtuvo posesión definitiva en 1361.