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Diócesis de Zamora (España)

La diócesis de Zamora es una Iglesia particular de rito latino con sede en la ciudad castellana de Zamora, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Heredera de una sede episcopal creada hacia el año 900 bajo el báculo de san Atilano, interrumpida por la devastación de Almanzor en 987 y restaurada a comienzos del siglo XII, la diócesis abarca la práctica totalidad de la provincia civil de Zamora y pertenece a la provincia eclesiástica de Valladolid. Su catedral románica del Salvador, su extraordinario conjunto de iglesias románicas, la veneración de los cuerpos de san Ildefonso y san Atilano y una de las Semanas Santas más antiguas y sobrias de España dibujan la identidad de una Iglesia rural, fiel y con profundas raíces medievales. Desde el 30 de octubre de 2020 la preside el obispo Fernando Valera Sánchez.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreDiócesis de Zamora (España)
CategoríaOrganización religiosa
Nombre CompletoDiócesis de Zamora
DescripciónNació hacia el año 900, devastada por Almanzor en 987, restaurada a comienzos del siglo XII.
Fecha de Fundación900
Arciprestazgos7
Autoridad EclesiásticaFernando Valera Sánchez
CatedralCatedral del Salvador
DiocesisDiócesis de Zamora
Festividad5 de octubre (San Atilano)
FundadorSan Atilano
Número de Parroquias303
ObispoFernando Valera Sánchez
PaísEspaña
PatronosSan Ildefonso y San Atilano
Población145.000 habitantes
Provincia EclesiásticaValladolid
Superficie6.984 kilómetros cuadrados
TipoDiócesis, Iglesia particular de rito latino, Castilla y León
Ubicación
  • Zamora, Castilla y León, España
  • Zamora

Tabla de contenido

Denominación y naturaleza canónica

Nombre y sede

El nombre oficial de la circunscripción es Diócesis de Zamora (en latín, Dioecesis Zamorensis). Su cátedra está en la catedral del Salvador, situada en la plaza de la Catedral de la capital zamorana, y el palacio episcopal ocupa la calle de la Puerta del Obispo, junto al propio templo. La diócesis es sufragánea de la archidiócesis de Valladolid, sede metropolitana a la que está vinculada desde 1857.

La diócesis en el derecho de la Iglesia

El Código de Derecho Canónico define la diócesis como una porción del pueblo de Dios cuyo cuidado pastoral se encomienda a un obispo con la cooperación de su presbiterio, de manera que, unida a su pastor y reunida por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular en la que está verdaderamente presente y actúa la Iglesia de Cristo, una, santa, católica y apostólica.1 El Concilio Vaticano II recogió la misma descripción en el decreto Christus Dominus.2

Por esta razón, el obispo de Zamora no es un delegado de ninguna instancia superior, sino el pastor propio de la Iglesia que se le ha confiado. El obispo diocesano posee toda la potestad ordinaria, propia e inmediata que se requiere para el ejercicio de su cargo pastoral, salvo en aquellas causas que el derecho reserva a la autoridad suprema o a otra autoridad eclesiástica.3 Esa potestad, ejercida en comunión con el Papa y con el colegio episcopal, convierte a la diócesis en una verdadera Iglesia y no en una mera división administrativa.

Historia de la diócesis

El origen de la sede zamorana

La sede episcopal de Zamora nació en el año 900, cuando el monje san Atilano recibió la consagración episcopal al mismo tiempo que san Froilán en León. Atilano gobernó la diócesis hasta el año 922 y abrió una primera etapa en la que la sede contó con cinco obispos.4 Su figura quedó grabada en la memoria de la ciudad como el pastor fundacional, y su culto llega hasta hoy.

La destrucción de 987 y la interrupción de la sucesión

En el año 987, durante el episcopado de Salomón, las tropas de Almanzor saquearon y devastaron Zamora. La ciudad quedó arrasada, la comunidad cristiana se dispersó y la sucesión episcopal se interrumpió. El territorio diocesano pasó entonces a depender de la sede de Astorga.4

La restauración del siglo XII

La diócesis renació hacia 1120, cuando Bernardo de Périgord fue elegido obispo de Zamora, con independencia de Salamanca.4 Desde entonces se abrió una segunda etapa, que suma ochenta y cuatro obispos; con los cinco primeros, el total de pastores de la diócesis asciende a ochenta y nueve.4

La restauración trajo consigo una disputa sobre la dependencia metropolitana. Toledo y Braga reclamaban a Zamora como sufragánea suya. El papa Calixto II eximió a la diócesis de toda jurisdicción metropolitana; mediado el siglo XII, Eugenio III reconoció las pretensiones de Braga; y en el primer cuarto del siglo XIII, Inocencio III asignó la sede a la provincia de Santiago de Compostela.5

La catedral románica

El obispo Esteban impulsó la construcción de la actual catedral a mediados del siglo XII, con el amparo del rey Alfonso VII y de su hermana, la infanta Sancha Raimúndez. La consagración tuvo lugar el 15 de septiembre de 1174.4,6 El templo, el más pequeño y antiguo de las catedrales de Castilla y León, destaca por su cimborrio gallonado, que se apoya sobre un tambor con dieciséis ventanas y sigue modelos de influencia bizantina.6

El culto a san Ildefonso y a san Atilano

Entre 1260 y 1496 la Iglesia zamorana construyó una memoria religiosa y artística en torno a los cuerpos de san Ildefonso y san Atilano. La veneración de ambas reliquias reforzó la identidad de la diócesis, afirmó su autonomía frente a la sede primada de Toledo y cohesionó a la ciudad y al cabildo. El obispo Diego Meléndez Valdés impulsó con especial empeño este culto a finales del siglo XV y en 1496 dio forma a una gran fiesta en honor de los cuerpos santos.7

El seminario diocesano

La formación del clero zamorano tiene su origen en un colegio fundado en 1712 y confiado a los jesuitas hasta su expulsión en 1767. En 1797 nació el Seminario Diocesano de San Atilano, que ha formado desde entonces a generaciones de sacerdotes para las parroquias de la provincia.5

Del siglo XIX a la actualidad

Tras el Concordato de 1851, la diócesis pasó el 4 de julio de 1857 a la provincia eclesiástica de Valladolid, en la que permanece. El decreto Quum sollemnibus, del 17 de octubre de 1954, revisó los límites diocesanos: Zamora recibió territorio de diócesis vecinas y cedió parroquias a Valladolid y a Salamanca.5,8

Los obispos de Zamora

Episcopologio

La serie episcopal zamorana arranca con san Atilano y llega hasta el pastor actual a lo largo de ochenta y nueve titulares. Entre los más recientes figuran:

  • Casimiro López Llorente (2001-2006), trasladado después a la diócesis de Segorbe-Castellón.
  • Gregorio Martínez Sacristán (2006-2019), nombrado por Benedicto XVI el 15 de diciembre de 2006 y fallecido en Zamora el 20 de septiembre de 2019.
  • Fernando Valera Sánchez (desde 2020), obispo en ejercicio.

Gregorio Martínez Sacristán

Nacido en Villarejo de Salvanés (Madrid) el 29 de diciembre de 1946, trabajó como sacerdote en parroquias madrileñas, dirigió el Instituto de Teología a Distancia y ejerció la docencia como profesor de catequética. Tomó posesión de la sede el 4 de febrero de 2007 en la catedral, en una ceremonia a la que asistieron treinta y cinco obispos de España y Portugal. En 2016 erigió canónicamente la cofradía de Nuestra Señora de la Saleta.9

Fernando Valera Sánchez

Nacido en Bullas (Murcia) el 7 de marzo de 1960, recibió el diaconado el 3 de abril de 1983 y la ordenación presbiteral el 18 de septiembre del mismo año en su localidad natal. Sirvió como vicario y párroco en la diócesis de Cartagena, trabajó como misionero en Bolivia, dirigió espiritualmente el Seminario Mayor y llegó a ser canónigo de la catedral de Murcia. El papa Francisco lo nombró obispo de Zamora el 30 de octubre de 2020, y tomó posesión el 12 de diciembre en la catedral. Eligió como lema episcopal las palabras del Señor: «Permaneced en mi amor».10

Territorio y organización pastoral

Extensión y límites

La diócesis ocupa 6.984 kilómetros cuadrados y coincide con la provincia civil de Zamora, salvo las comarcas de Sanabria, La Carballeda y parte de Aliste, que pertenecen a la diócesis de Astorga. Limita al norte con las diócesis de León y Astorga, al oeste con la de Braganza-Miranda (Portugal), al sur con la de Salamanca y al este con la archidiócesis de Valladolid.5,8

Parroquias y arciprestazgos

El derecho de la Iglesia ordena dividir cada diócesis en parroquias y permite agruparlas en arciprestazgos para favorecer una acción pastoral común.11 La diócesis de Zamora cuenta con 303 parroquias, repartidas en siete arciprestazgos:

  • Aliste-Alba, el más numeroso en parroquias y el más afectado por la dispersión de la población.
  • Benavente-Tierra de Campos.
  • El Pan.
  • El Vino.
  • Sayago.
  • Toro-La Guareña.
  • Zamora-Ciudad, que reúne el núcleo urbano y las parroquias de la capital.5

Población y clero

La población que habita el territorio diocesano ronda los 145.000 habitantes, de los cuales cerca de 142.500, es decir, el 98,4%, están bautizados en la Iglesia católica. El presbiterio diocesano cuenta con unos 103 sacerdotes.8 La proporción de casi tres parroquias por sacerdote refleja el reto pastoral de una diócesis marcada por el envejecimiento y la despoblación de sus pueblos, donde un mismo párroco atiende con frecuencia varias comunidades pequeñas y dispersas.

El cabildo catedral

El cabildo es el colegio de sacerdotes al que corresponde celebrar las funciones litúrgicas más solemnes en la catedral y cumplir las tareas que el derecho o el obispo le encomiendan.12 Los estatutos vigentes del cabildo zamorano, aprobados el 8 de diciembre de 2022, fijan entre ocho y doce canónigos y distinguen entre oficios estables -penitenciario, doctoral, magistral, prefecto de liturgia y responsable de patrimonio- y oficios renovables cada cinco años, como los de deán, fabriquero, secretario, director de canto y director del museo.4

Vida consagrada y apostolado seglar

La vida consagrada ocupa un lugar importante en la diócesis. Siete institutos masculinos de vida activa mantienen siete casas; trece congregaciones femeninas de vida activa sostienen veintiocho; y diez comunidades femeninas de vida contemplativa mantienen diecisiete monasterios y conventos, que sostienen con su oración el trabajo apostólico de la diócesis. Cinco institutos seculares y treinta y cinco movimientos y asociaciones de apostolado seglar completan el mosaico de carismas.5

Patrimonio religioso

La catedral del Salvador

La catedral de Zamora, dedicada al Salvador y a la Transfiguración, constituye el corazón artístico y espiritual de la diócesis. Entre sus tesoros destacan:

  • El cimborrio gallonado, obra maestra del románico peninsular que inspiró otras construcciones de la región.
  • La Puerta del Obispo, la única portada original completa que conserva el templo, con esculturas románicas de gran valor.
  • La sillería del coro, tallada en nogal por el taller de Juan de Bruselas entre 1503 y 1506, con un programa iconográfico jerarquizado.
  • El retablo mayor, que sustituyó al gótico pintado por Fernando Gallego entre 1490 y 1494 por un diseño neoclásico de Ventura Rodríguez.
  • El Cristo de las Injurias, que recibe culto en la capilla de San Bernardo desde 1835.
  • El museo catedralicio, que guarda una de las mejores colecciones de tapices flamencos del siglo XV del mundo.6

El templo fue declarado Monumento Nacional por Real Orden de 5 de septiembre de 1889. En 2025 acogió, entre otras sedes zamoranas, la exposición EsperanZa de la fundación Las Edades del Hombre, un recorrido por el arte sacro al servicio del anuncio de la esperanza cristiana.6

El románico zamorano

Zamora conserva una concentración excepcional de templos románicos: la capital cuenta con una veintena, que atestiguan la prosperidad medieval de la ciudad en la ruta jacobea de la Vía de la Plata. Entre ellos sobresalen:

  • Santa María Magdalena, mencionada ya en 1157, con una rosa de rombos y capiteles de gran imaginación escultórica.
  • San Claudio de Olivares, de 1176, que guarda el célebre capitel del centauro.
  • Santa María la Nueva, de origen anterior, con muro meridional y ábside originales y una pila bautismal románica.
  • Santiago del Burgo, levantada con donaciones particulares y decorada con capiteles de escenas bíblicas.
  • San Juan Bautista, también llamada San Juan de Puerta Nueva, con su gran torre cuadrada y su rosetón en forma de rueda de carro, símbolo del románico zamorano.13

Fuera de la capital, la diócesis custodia la colegiata de Santa María la Mayor de Toro, ejemplo señero de la transición del románico al gótico.

San Pedro de la Nave

La iglesia de San Pedro de la Nave, en El Campillo, levantada entre los años 680 y 711, representa uno de los últimos testimonios del arte visigodo antes de la conquista musulmana. Sus capiteles historiados muestran escenas bíblicas como Daniel en el foso de los leones y el sacrificio de Isaac. Entre 1930 y 1932 el arquitecto Alejandro Ferrant Vázquez trasladó el templo piedra a piedra, por iniciativa de Manuel Gómez-Moreno, para salvarlo de las aguas del embalse de Ricobayo. Fue declarado Monumento Nacional el 22 de abril de 1912.14

La Semana Santa de Zamora

La Semana Santa zamorana, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, remonta sus procesiones al siglo XIII y se distingue por su sobriedad, su música y su hondo carácter penitencial. Los cantos gregorianos y la música coral acompañan a los pasos, que desfilan portados por cofrades vestidos con túnicas tradicionales al son de tambores. Contrasta el silencio contemplativo de las procesiones nocturnas con el colorido y la música de los desfiles diurnos.15

Entre los momentos centrales de la semana destacan:

  • El Miércoles Santo, con la procesión del Cristo de las Injurias.
  • La noche del Jueves Santo, con la cofradía de Jesús Yacente, que procesiona un Cristo del siglo XVII, y la antigua cofradía de la Vera Cruz.
  • El Viernes Santo, con la procesión de La Congregación, que culmina en un recogido momento de veneración ante la Virgen de la Soledad.15

La Semana Santa no constituye para la diócesis un mero acontecimiento cultural: es una catequesis pública de la Pasión del Señor, que las cofradías transmiten de generación en generación y que ofrece a la Iglesia una ocasión privilegiada de evangelización.

Santos y devociones

San Atilano

El primer obispo de Zamora, monje y pastor, es el santo más querido de la diócesis. La Iglesia celebra su memoria litúrgica el 5 de octubre, y el seminario diocesano lleva su nombre. La Iglesia zamorana lo venera como fundador de la sede y modelo de pastor entregado a su rebaño.4,5

San Ildefonso

El culto a san Ildefonso, arzobispo de Toledo y gran defensor de la virginidad perpetua de María, ocupa un lugar singular en Zamora, que guarda desde la Edad Media sus reliquias y lo venera como patrono. La fiesta de los cuerpos santos de Ildefonso y Atilano marcó durante siglos el calendario religioso y civil de la ciudad.7

Misión actual de la diócesis

La Iglesia particular de Zamora afronta hoy los desafíos de un territorio extenso, envejecido y de población decreciente. Su respuesta combina la fidelidad a la tradición con la creatividad pastoral: la agrupación de parroquias bajo un mismo sacerdote, la formación de laicos corresponsables, el cuidado de la liturgia y de la religiosidad popular, la atención a los mayores y a los enfermos, y el cultivo del patrimonio como vehículo de evangelización.

El Concilio Vaticano II enseña que en las Iglesias particulares y a partir de ellas existe la Iglesia católica, una y única.16 En esa clave debe leerse la vida de la diócesis de Zamora: no como una pequeña porción periférica, sino como una Iglesia completa en comunión con Pedro, que celebra la Eucaristía en cada uno de sus templos y anuncia el Evangelio a sus gentes con la misma fe que san Atilano proclamó hace más de mil cien años.

Valor eclesial de la diócesis de Zamora

Con más de un milenio de historia, interrumpida y restaurada, la diócesis de Zamora ofrece una síntesis singular de memoria y esperanza. Su catedral románica, sus iglesias, sus cofradías, sus santos y sus pueblos custodian una fe que ha sobrevivido a la devastación de Almanzor, a las disputas jurisdiccionales de la Edad Media y a las transformaciones sociales de la época contemporánea. Hoy, bajo la guía de su obispo, la Iglesia zamorana continúa su peregrinación como signo de la presencia de Cristo, el Salvador a quien está consagrada su catedral.

Citas y referencias

  1. Can. 369. Código de Derecho Canónico, 369 (1983).
  2. Christus Dominus, 11. Concilio Vaticano II, Decreto sobre el oficio pastoral de los obispos, 11 (1965).
  3. Can. 381 1. Código de Derecho Canónico, 381 (1983).
  4. Estatutos del Cabildo Catedral de Zamora. Diócesis de Zamora, Historia diocesana (2022). 2 3 4 5 6 7
  5. Diócesis de Zamora. Wikipedia, la enciclopedia libre, Historia y Estructura. 2 3 4 5 6 7
  6. Catedral de Zamora. Turismo Castilla y León; Catedral de Zamora, Hispanopedia, Historia. 2 3 4
  7. Elena Muñoz Gómez. Traslaciones en el arte y la memoria: (Re)invención de los cuerpos de Ildefonso y Atilano (1260-1496). Anales de Historia del Arte, 30, págs. 165-194 (2020). 2
  8. Zamora (Diócesis). Catholic-Hierarchy, Estadísticas. 2 3
  9. Gregorio Martínez Sacristán. Wikipedia, la enciclopedia libre, Biografía.
  10. Fernando Valera Sánchez. Wikipedia, la enciclopedia libre, Biografía.
  11. Can. 374. Código de Derecho Canónico, 374 (1983).
  12. Can. 503. Código de Derecho Canónico, 503 (1983).
  13. Zamora románico. Hoteles.net, Iglesias románicas.
  14. Iglesia de San Pedro de la Nave. Wikipedia, la enciclopedia libre, Historia.
  15. Semana Santa de Zamora. Spain.info, Turespaña. 2
  16. Lumen gentium, 23. Concilio Vaticano II, Constitución dogmática sobre la Iglesia, 23 (1964).
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