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Divina Liturgia

La Divina Liturgia es la celebración eucarística propia de diversas Iglesias católicas orientales, especialmente de las tradiciones de origen griego y del rito bizantino. Reúne la proclamación de la Palabra de Dios y la celebración de la Eucaristía: en ella, la Iglesia da gracias al Padre por la salvación realizada por Cristo y participa sacramentalmente en el Cuerpo y la Sangre del Señor.1,2

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreDivina Liturgia
CategoríaTérmino
DescripciónCelebración eucarística y litúrgica de las Iglesias orientales que une la Palabra de Dios y la Eucaristía. Celebración eucarística propia de diversas Iglesias católicas orientales, especialmente de las tradiciones de origen griego y del rito bizantino. Obra común o servicio
Estructura de la celebraciónSe divide en la proscomidia o preparación de los dones, la Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía.
HistoriaLa forma clásica del rito bizantino tomó cuerpo entre los siglos VI y IX en Constantinopla, integrando elementos de Capadocia, Antioquía y Jerusalén.
TipoLiturgia

Tabla de contenido

Nombre y significado

Liturgia procede del griego leitourgía, término que puede traducirse como «obra común» o «servicio». La expresión Divina Liturgia designa la celebración eucarística en el Código de los Cánones de las Iglesias Orientales y, de manera más característica, en las Iglesias de tradición griega. Otras tradiciones emplean también nombres como sacrificio, oblación, acción de gracias o fracción del pan; aunque aluden directamente a la Eucaristía, pueden referirse a la celebración en su conjunto.1,2

La liturgia expresa una doble acción: Dios ofrece a su pueblo la vida y la salvación en Cristo, y la Iglesia responde con la alabanza y la entrega de sí misma. El Padre da a su Hijo; el Hijo alimenta a los fieles con la Palabra y con su Cuerpo y Sangre; y la Iglesia, animada por el Espíritu Santo, presenta su acción de gracias al Padre.2

Por ello, la Divina Liturgia no consiste solo en la comunión sacramental. Abarca una celebración articulada en torno a la Palabra de Dios y al rito eucarístico. La proclamación de la Escritura forma parte de la acción litúrgica: Cristo habla a su Iglesia en la Palabra leída, y la homilía pertenece también a esa acción. La comunión culmina la celebración y une a los fieles con Cristo.1

Estructura de la celebración

El Catecismo de la Iglesia greco-católica ucraniana distingue tres momentos: la proscomidia o preparación de los dones, la Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía. Estos momentos forman una única celebración del misterio de la salvación.3

Proscomidia

La proscomidia -también llamada protesis- es la preparación de los dones destinados a la celebración eucarística. Su nombre griego significa «ofrenda» o «colocación». Constituye el primer momento de la estructura descrita por el catecismo ucraniano.3

Liturgia de la Palabra

En la Liturgia de la Palabra, la comunidad escucha las lecturas bíblicas y recibe su explicación mediante la homilía. La Palabra no es un preludio ajeno a la Eucaristía: en la celebración, Cristo enseña y alimenta a su pueblo antes del banquete sacramental. La homilía forma parte de la acción litúrgica y debe nutrirse especialmente de la Sagrada Escritura y de la propia liturgia.1,3

Liturgia de la Eucaristía

La Liturgia de la Eucaristía conduce a la comunión en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La Divina Liturgia prolonga sacramentalmente la Última Cena: como Cristo ofreció entonces la comunión a los apóstoles, la ofrece también a los fieles en la celebración. La comunión constituye la culminación de la liturgia y expresa la unión más plena de los cristianos con el Señor.3,4,1

Sentido teológico

Memorial de la salvación

La Divina Liturgia hace presente el misterio de la salvación y edifica el Cuerpo de Cristo, es decir, la Iglesia. En ella, los fieles escuchan la Palabra de Dios y participan del banquete eucarístico; así entran en el misterio de la unión de Dios con la humanidad en Cristo.3

La tradición ucraniana presenta la liturgia como memorial y continuación de la Última Cena. Esta continuidad no reduce la celebración a una evocación del pasado: Cristo ofrece a los fieles su comunión en el presente litúrgico.4

Acción de gracias y ofrenda de la Iglesia

La Iglesia recibe el don de Cristo en el Espíritu Santo y responde ofreciendo al Padre alabanza y acción de gracias. La celebración manifiesta así la unión de Cristo, cabeza de la Iglesia, con su Cuerpo, formado por los fieles.2

Comunión con Cristo

La comunión eucarística ocupa un lugar central en la comprensión oriental de la Divina Liturgia. Los fieles reciben a Cristo y participan de la vida divina; la unión sacramental con él fortalece también la unidad de la comunidad cristiana.2,1

Tradiciones y formularios

En la Iglesia greco-católica ucraniana, el catecismo distingue tres órdenes de la Divina Liturgia: la celebración presidida por el obispo, la liturgia de san Juan Crisóstomo y la liturgia de san Basilio Magno; también menciona la Liturgia de los Dones Presantificados. La liturgia de san Juan Crisóstomo es la forma habitual. La de san Basilio corresponde a determinados días del año, entre ellos los domingos de la Gran Cuaresma y algunas celebraciones principales.5

La Liturgia de los Dones Presantificados tiene un carácter propio: la celebración emplea dones eucarísticos consagrados con anterioridad y no incluye una nueva plegaria eucarística consagratoria. La tradición descrita por la enciclopedia católica de 1913 la vinculaba a las vísperas y a la comunión con las especies presantificadas.6

La Divina Liturgia no constituye un único formulario idéntico en todas las Iglesias orientales. El nombre convive con denominaciones y tradiciones litúrgicas diversas, y las Iglesias conservan formas propias dentro de su patrimonio eclesial.1,7

Desarrollo histórico del rito bizantino

La forma clásica del rito bizantino tomó cuerpo entre los siglos VI y IX en Constantinopla, especialmente en los ámbitos de Santa Sofía y del monasterio de Studion. Su desarrollo integró elementos procedentes de varios centros cristianos: Capadocia aportó influencias vinculadas a la tradición de san Basilio; Antioquía, elementos de la estructura litúrgica y la anáfora atribuida a san Juan Crisóstomo; y Jerusalén, contribuciones a la himnodia y a las celebraciones de la Semana Santa.8

La expansión del rito entre los pueblos eslavos estuvo relacionada con la labor misionera de los santos Cirilo y Metodio. Más tarde llegó a otros pueblos eslavos y a los rusos. En Rusia, las reformas litúrgicas del patriarca Nikon, entre 1652 y 1666, adaptaron los libros impresos a los usos entonces vigentes en Constantinopla; algunas comunidades conservaron formas anteriores.8

Celebración y vida eclesial

La Divina Liturgia ocupa el centro del culto cristiano en las tradiciones que la celebran con este nombre. Su riqueza de oraciones e himnos transmite la fe, mientras que la proclamación de la Palabra y la comunión reúnen a la comunidad en torno a Cristo. La tradición católica oriental la entiende también como participación en la liturgia celestial y anticipación de la vida futura.1,7,9

La participación de los fieles abarca la escucha de la Palabra y la comunión eucarística. Por eso, la celebración integra palabra, oración, canto, ofrenda y sacramento en una acción común de la Iglesia.3,2

Citas y referencias

  1. Capítulo viii - La divina liturgia - 53. El significado de la divina liturgia, Congregación para las Iglesias Orientales. Instrucción para la aplicación de las prescripciones litúrgicas del Código de Cánones de las Iglesias Orientales, 53 (1996). 2 3 4 5 6 7 8
  2. Segunda parte - La oración de la Iglesia - II. La oración de la comunidad eclesial - A. La divina liturgia: fundamento y cumbre de la vida de la comunidad cristiana, Sínodo de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana. Catecismo de la Iglesia Católica Ucraniana: Cristo - Nuestra Pascua, 344 (2016). 2 3 4 5 6
  3. Segunda parte - La oración de la Iglesia - II. La oración de la comunidad eclesial - A. La divina liturgia: fundamento y cumbre de la vida de la comunidad cristiana, Sínodo de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana. Catecismo de la Iglesia Católica Ucraniana: Cristo - Nuestra Pascua, 345 (2016). 2 3 4 5 6
  4. Segunda parte - La oración de la Iglesia - II. La oración de la comunidad eclesial - C. Los santos misterios de la vida cristiana - 1. Los santos misterios de la iniciación cristiana - C. El misterio de la Eucaristía 1) la Eucaristía es el cuerpo y la sangre de Cristo, Sínodo de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana. Catecismo de la Iglesia Católica Ucraniana: Cristo - Nuestra Pascua, 435 (2016). 2
  5. Segunda parte - La oración de la Iglesia - II. La oración de la comunidad eclesial - B. Los tres órdenes de la divina liturgia, Sínodo de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana. Catecismo de la Iglesia Católica Ucraniana: Cristo - Nuestra Pascua, 393 (2016).
  6. El rito de Constantinopla, Enciclopedia Católica, El rito de Constantinopla (1913).
  7. Sancta Sedes. Acta Apostolicae Sedis: Número 6, junio, 1997, 36 (1997). 2
  8. Pontificio Instituto Litúrgico. Manual de estudios litúrgicos: La Eucaristía (Volumen I), 28 (1999). 2
  9. Papa Juan Pablo II. A los participantes en el Sínodo Intereparquial de las Eparquías Ítalo-Albanesas (11 de enero de 2005) - Discurso, 3 (2005).
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